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Grandes paisajes para pedalear

Un plácido recorrido por la vía verde del Aceite, una aventura en la Transpirenaica o un viaje singular por Estonia. Seis itinerarios para celebrar este 19 de abril el Día Mundial de la Bicicleta

dia mundial bicicleta
El viaducto de Zuheros en la vía verde de la Subbética (Córdoba).

Etapas cómodas o más difíciles, de un día o varias jornadas, hay un viaje para cada ciclista. De los campos de olivos del sur de Córdoba a las montañas de los Picos de Urbión, pasando por las dunas de Fuerteventura y los desfiladeros asturianos. Seis rutas en bici para celebrar el Día Mundial de la Bicicleta.

1. Vía Verde de la Subbética (o del aceite) (Córdoba)

Puentes, estaciones y pueblos blancos. Por Andrés Campos

Esta larga y cómoda pedaleada por las sierras del sur de Córdoba, siguiendo parte del trazado del antiguo Tren del Aceite (Jaén-Puente Genil), contempla, además de infinitos olivos, una laguna bullente de avifauna (la del Salobral), uno de los pueblos más bonitos de España (Zuheros) y varios enormes puentes de hierro, primos hermanos de la Torre Eiffel. Paradas obligadas son la antigua estación de Luque (hoy restaurante con mesas para comer en el andén o en los viejos vagones) y la de Cabra, que alberga el Centro de Interpretación del Tren del Aceite y curiosas máquinas, incluida una mastodóntica locomotora de vapor Mikado de 1912, que más que a la Andalucía de hace un siglo recuerda al Lejano Oeste. Para relajarse tras el ejercicio con un baño árabe, cena y descanso está el hotel Hacienda Minerva, en un cortijo del siglo XIX ubicado en la misma vía a su paso por Zuheros.

Dificultad de la ruta

Recorrido lineal de 65,25 kilómetros por una vía verde de desnivel casi inapreciable y bien acondicionada, con firme mixto de zahorra compactada y asfalto. La única dificultad es el calor, que en verano seca la laguna del Salobral. Si lo queremos hacer más fácil, Subbética Bikes Friends alquila bicis y ofrece servicio de transfer y apoyo logístico para realizar rutas por esta vía verde.

Itinerario

Del viaducto del río Guadajoz, entre Alcaudete y Luque, a la estación de Campo Real, en Puente Genil. Puntos principales del recorrido: laguna del Salobral (kilómetro 3), Luque (kilómetro 10), Zuheros (kilómetro 16,9), Doña Mencía (kilómetro 20,2), Cabra (kilómetro 32,9), Lucena (kilómetro 44,3) y estación de Moriles-Horcajo (kilómetro 53). Si no se para a visitar ningún pueblo y se tiene al final un vehículo de apoyo para regresar al punto de partida, se puede hacer en un solo día. Pero es mucho mejor en dos, pernoctando en Zuheros, en Doña Mencía o en Cabra, a mitad de recorrido.

Más información en viasverdes.com

Ciclistas en el parque natural de Corralejo de Fuerteventura (Canarias). ampliar foto
Ciclistas en el parque natural de Corralejo de Fuerteventura (Canarias).

2. Vuelta a Fuerteventura (Canarias)

Una isla entera sobre la bici. Por Alicia Urrea

Árida y salvaje, Fuerteventura reúne las condiciones ideales para un viaje circular de varios días con bicicleta y alforjas: distancias asequibles, clima benigno, carreteras de tráfico tranquilo, pistas y carriles bici y, sobre todo, paisajes que quitan el aliento. Como el parque dunar que abraza las playas de Corralejo; las vistas desde el volcán Calderón Hondo o la colada volcánica del Malpaís Chico. La ruta propuesta, con principio y final en Puerto del Rosario, se asoma a las olas surferas en torno al faro Tostón y a los acantilados de El Cotillo, al noroeste de la isla. Rueda por carreteras espectaculares, como la que conecta —en dos días exigentes— la montaña de Tindaya con La Pared, pasando por Betancuria y el mirador de Las Peñitas. Y propone desvíos sugerentes, como pisar la arena fosilizada de Peña Horadada, en Ajuy, o hacerse un selfi en la Degollada Agua Oveja, en el salvaje paisaje de Jandía.

Dificultad de la ruta

Un total de 257 kilómetros y 2.600 metros de desnivel en seis etapas por pistas de tierra, carretera y carriles bici. No hay que confiarse: son pocos kilómetros para seis días pero los desniveles y el estado de las pistas los endurecen. Mejor intercalar alguna jornada de descanso. Octubre y noviembre es la mejor época: menos viento, más horas de luz, calor moderado y carreteras (y precios) más tranquilos.

Itinerario

Etapa 1: Puerto del Rosario-Corralejo (35 kilómetros). Hacia el norte, evitar el tráfico de la FV1 por polígonos, vías de servicio y pistas hasta Parque Holandés. Después, por la FV1a se atraviesan las dunas del parque natural de Corralejo.

Etapa 2: Corralejo-El Cotillo (35 kilómetros). Desde Tres Islas, una pista asfaltada conduce entre volcanes hasta Lajares. De camino, una senda (no ciclable) lleva hasta el volcán Calderón Hondo. Seguimos por carretera hasta Majanicho y luego por pista hasta las playas del Faro del Tostón.

Etapas 3 y 4: El Cotillo-La Pared (78 kilómetros). Hacia el sur, tras bordear calas y acantilados por una pista señalizada, se gira hacia Tindaya. Desde allí, una carretera dura lleva (en dos días) hasta La Pared, con desvío opcional hasta Ajuy, en la costa.

Etapa 5: Morro Jable-Cofete (44 kilómetros). Entre La Pared y Morro Jable evitamos la autovía cogiendo un autobús de línea (bicis gratis) para explorar después la península de Jandía por una pista hasta Cofete.

Etapa 6: Morro Jable-Puerto del Rosario (65 kilómetros). De nuevo en bus hasta La Lajita. Por carreteras interiores bordeamos Malpaís Chico y Rosa del Taro hasta Salinas del Carmen. Desde aquí, pistas y carriles bici conectan con Puerto del Rosario.

Pedaleando por las calles de la localidad de Calatañazor (Soria). ampliar foto
Pedaleando por las calles de la localidad de Calatañazor (Soria).

3. Picos de Urbión y Tierra de Pinares (Soria)

Por las serranías del Alto Duero. Por Juanjo Alonso

Los Picos de Urbión y la Tierra de Pinares soriana son territorios extraordinarios para el cicloturismo por montaña. El principal desafío de esta ruta de tres días es pedalear hasta la cima del Urbión (2.228 metros), o si las piernas no alcanzan hasta el collado Portillo Arenoso, para disfrutar del mirador de la Laguna Negra. También recorre pistas forestales y senderos sencillos, de buena ciclabilidad, que pasan por restos de calzadas romanas, vías pecuarias o la sugerente vereda que discurre entre los farallones calcáreos del cañón del río Lobos, su Cueva Grande y la ermita de San Bartolomé. El trazado contempla monumentos naturales como La Fuentona y el singular Sabinar de Calatañazor. En el pueblo de Calatañazor encontramos arquitectura popular y un soberbio atardecer desde la Torre del Homenaje. El viajero tiene un agasajo final en el hotel Balneario Castilla Termal, en El Burgo de Osma.

Dificultad de la ruta

Ruta circular desde El Burgo de Osma, con 190 kilómetros, tres etapas de exigentes desniveles y varios tipos de rodada (sendas de montaña, pistas de tierra y tramos asfaltados). Se puede simplificar con la empresa Ruta de los Templarios, que ofrece transporte de equipaje y reserva de alojamientos.

Itinerario

Etapa 1: El Burgo de Osma-Molinos de Duero (72,5 kilómetros, 1.200 metros de desnivel). Desde El Burgo de Osma alcanzamos Calatañazor por la Cañada Real Soriana Occidental. Tras visitar La Fuentona, seguimos hasta Molinos de Duero, con la opción de ascender el monte El Cuento, de fabulosas vistas panorámicas.

Etapa 2: Molinos de Duero-Navaleno (71,8 kilómetros, 1.780 metros de desnivel). Jornada exigente por el Sendero Ibérico Soriano (GR-86), hasta Vinuesa, la Laguna Negra y los pinares de Urbión. Si tiene buenas piernas, la panorámica desde Portillo Arenoso merece la pena. También la arquitectura tradicional de Covaleda, desde donde alcanzamos Duruelo y Navaleno por el GR-86.

Etapa 3: Navaleno-El Burgo de Osma (45,3 kilómetros). Pedaleando por sendero llegamos a San Leonardo de Yagüe y por el Camino Real hasta Casarejos, desde donde se accede al barranco de Valderrueda y el cañón del río Lobos, hasta Ucero. Las últimas pedaladas nos conducen de regreso a El Burgo de Osma.

Campin Ilus Villem en Kassari, en la isla de Hiiumaa (Estonia).  ampliar foto
Campin Ilus Villem en Kassari, en la isla de Hiiumaa (Estonia). 

4. Tallín y las islas de Hiiumaa, Saaremaa y Muhu (Estonia)

A orillas del Báltico. Por Pilar Álvarez

Hay muchos motivos para recorrer Estonia en bici, pero uno muy importante es que no hay cuestas. Es extremadamente plano, lleno de senderos, con poco tráfico, un clima estival perfecto —18 grados de media— y muchas horas de luz (a las once de la noche una penumbra aún permite seguir el camino). Hay que recorrer pedaleando la plaza central de Tallín, labrada en piedra, y parar en el cercano mercado Balti Jaama, con puestos de frutas, antigüedades y hamburguesas. Tras una travesía en barco, se pueden recorrer las islas situadas al oeste del país: Hiiumaa, Saaremaa y Muhu. Al sur de Hiiumaa, en Kassari, una lengua de arena se adentra en el mar hasta desaparecer, perfecta para ver atardecer. En el bar Wabrik Pubi, en Kärdla, hay cerveza artesana y cuidados menús. Y en los puestos al aire libre de Muhu se puede beber rica cerveza de jengibre y comprar artesanía de madera.

Dificultad de la ruta

La mayoría del recorrido es por senderos y caminos de tierra, sin desnivel. En casi todas las ciudades y pueblos hay carriles bici y en los tramos de carretera apenas circulan coches. En los ferris entran las bicis sin dificultad, pero en los autobuses regionales depende del humor del conductor y del espacio en el compartimento de equipajes. A veces, toca esperar antes de subir, así que mejor ir a la estación con tiempo y sin expectativa de llegar a una hora concreta al destino.

Itinerario

Desde Tallín cogemos un autobús a Hapsalu, al oeste del país. De ahí en bici hasta Rohuküla (siete kilómetros) y en ferri a la isla de Hiiumaa, donde una ruta entre Kärdla, Käina y Kassari (43 kilómetros) conduce a la fotogénica lengua de arena. El siguiente paso es cruzar en barco a la isla de Saarema, donde hay una ruta (48 kilómetros) por senderos entre Hiievalja, al norte, y Kuressare, al sur, con parada en el cráter de Kaali. La etapa más larga llega entre Kuressaare y la isla de Muhu: 70 kilómetros que incluyen la carretera que une las islas. Para conectar de nuevo con el continente se toma el ferri a Patsalu.

El mirador El Cable en la estación superior del teleférico de Fuente Dé (Cantabria).  ampliar foto
El mirador El Cable en la estación superior del teleférico de Fuente Dé (Cantabria). 

5. Picos de Europa (Asturias y León)

Subibaja entre mar y montañas. Por Noemí Campo

De las playas asturianas de Llanes al corazón pétreo de los Picos de Europa, este trazado circular contempla paisajes de abruptos acantilados, sinuosos desfiladeros como Los Beyos, entre Asturias y León, se asoma a los miradores de Panderrueda, Pandetrave y del collado de Llesba, asciende puertos imponentes como el de San Glorio y discurre por escenarios de alta montaña tras un vertiginoso ascenso en el teleférico de Fuente Dé: 753 metros en cuatro minutos. Mejor rodar sin prisa y disfrutar de los inolvidables desvíos que ofrece el camino; como la playa de Gulpiyuri y los bufones de Pría, o una excursión desde Fuente Dé hasta el collado de Horcados Rojos (PR-23) para divisar el mítico Picu Urriellu. Podremos reponer fuerzas en pueblos con historia, como Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón; hacer una dulce pausa en la confitería El Desquite, en Arenas de Cabrales, o brindar en alguna sidrería de la calle Mayor al regresar a Llanes.

Dificultad de la ruta

Trazado circular de 223 kilómetros y 5.200 metros de desnivel acumulado que requiere buena forma física y cuatro o cinco días de pedaleo (más alguno de descanso intermedio). Se rueda por terreno mixto, que incluye caminos, carreteras poco frecuentadas (pero bien asfaltadas) en los tramos de ascenso y pistas de tierra en las secciones de bajada. Metasportbike ofrece alquiler de bicis en Llanes.

Itinerario

Etapa 1: Llanes-Cangas de Onís (48 kilómetros, dificultad media). Desde Llanes, tomamos la senda costera hasta Niembro y después la AS-263 hasta Nueva de Llanes; seguimos hacia Corao por la AS-340, donde tomamos la AS-114 hasta Cangas de Onís.

Etapa 2: Cangas de Onís-Oseja de Sajambre (34 kilómetros, dificultad alta). Desde Cangas tomamos la N-625 en dirección al puerto del Pontón (1.280 metros) hasta Oseja de Sajambre, en la provincia de León.

Etapa 3: Oseja de Sajambre-Portilla de la Reina (47 kilómetros, dificultad alta). Dejamos la N-625 al coronar el puerto del Pontón y cogemos la LE-2711 hacia Posada de Valdeón, y luego la LE-2703 hasta Portilla de la Reina.

Etapa 4: Portilla de la Reina-Fuente Dé (29 kilómetros, dificultad media). Rodamos por la N-621 hasta el puerto de San Glorio (1.609 metros) y nos desviamos hacia el collado de Llesba, desde donde una pista desciende hasta Cosgaya. La CA-185 conduce luego a Fuente Dé (o, según el alojamiento disponible, hasta Espinama).

Etapa 5: Fuente Dé-Llanes (64 kilómetros, dificultad media). El teleférico permite subir con bicis en el primer viaje de la mañana (antes de abrir al público). Desde la estación superior tomamos la pista que lleva al refugio de Áliva y después acompañamos el descenso del río Duje hasta el cruce con la CA-1, hacia Arenas de Cabrales. Ascendemos por la AS-114 el alto de Ortiguero y allí nos desviamos por la AS-115 hasta Llanes.

El puente de San Urbez en el cañón de Añisclo, en el Pirineo de Huesca. ampliar foto
El puente de San Urbez en el cañón de Añisclo, en el Pirineo de Huesca.

6. Ruta Transpirenaica (De Girona a Gipuzkoa)

Los Pirineos, de punta a punta. Por Paco Nadal

Posiblemente sea el gran reto del cicloturismo de montaña en España. Desde Llançà (Girona) hasta Hondarribia (Gipuzkoa), la Transpirenaica es una aventura larga que recorre, en 16 o 18 días, la gran cordillera española. Requiere un poco de entrenamiento y pedalear sin prisas, pero la recompensa es alta: naturaleza apabullante y contemplar en primera fila los diversos ecosistemas pirenaicos. El bosque mediterráneo del Alt Empordà y la Cerdanya, en el Pirineo catalán; los escarpados paisajes del Pirineo aragonés, como la entrada al espectacular cañón de Añisclo, en el parque nacional de Ordesa, y el ambiente atlántico y las verdes colinas salpicadas de caseríos de los valles de Roncal y de Baztán, en Navarra. Si no queremos hacer la ruta entera, o no disponemos del tiempo necesario, hay tres etapas muy representativas de esta gran aventura cicloturista en la provincia de Huesca —desde Seira hasta Larrés— que recorren parajes idílicos como el collado de Cullivert, con los cantiles de Peña Montañesa a un lado y el circo de Armena y el macizo de Cotiella al otro; el sinuoso cañón del río Bellós y los despoblados valles de la comarca de Serrablo.

Dificultad de la ruta

Entre 900 y 1.000 kilómetros que se pueden desglosar en unas 16 o 18 etapas de entre 50 y 60 kilómetros, pero con desniveles diarios de hasta 2.000 metros. Discurre en muchos tramos por sendas trialeras complejas de ciclar con alforjas pesadas, por lo que conviene ir ligero de equipaje (una mochila de ataque a la espalda); es sencillo programar el final de cada jornada en pueblos que disponen de alojamiento.

Itinerario

Etapa 1: Seira-Escalona (45,5 kilómetros, dificultad media). Una de las etapas más gozosas de la Transpirenaica, a través del panorámico collado de Cullivert.

Etapa 2: Escalona-Broto (42 kilómetros, dificultad baja). Por la carretera del cañón del Bellós sortearemos cascadas, abismos y congostos hasta la entrada al parque nacional de Ordesa por el cañón de Añisclo. Ambiente total de alta montaña. Luego se continúa hasta Fanlo y, desde allí, descendemos hasta el pueblo de Broto.

Etapa 3: Broto-Larrés (68 kilómetros, dificultad alta). La ruta atraviesa los solitarios valles del Serrablo. Hay que coronar el collado de Peña Oturia, por pistas duras de fuerte pendiente, atravesando pueblos deshabitados, ermitas románicas y magníficas panorámicas del macizo central pirenaico.

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