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DORMIR CRÍTICA i

El Toro, noche en un clásico de Pamplona

Un edificio de cuatro siglos de historia con 62 habitaciones, spa y un interiorismo 'shabby chic'

Hotel El Toro Pamplona Ampliar foto
El salón-mirador del hotel El Toro, en Pamplona.
Puntuación: 8
Arquitectura 7
Decoración 8
Mantenimiento 8
Confortabilidad 8
Aseos 8
Ambiente 7
Desayuno 7
Atención 10
Tranquilidad 9
Instalaciones 8

Antes de escoger el hotel El Toro, uno de los más conocidos de Pamplona por su historia y carácter, conviene saber qué significa shabby chic, un estilo decorativo que muchos llaman vintage y también británico, por sus orígenes en la campiña inglesa. Se lee en Google: “Literalmente desgastado y sofisticado” o “Piezas clásicas con evidentes marcas del paso del tiempo”. En esta guisa se reconoce El Toro, con sus apariencias de pinturas descoloridas y su humildad escenográfica, pero también con sus lujos de establecimiento remodelado tras su adquisición en 2017 por el empresario Jesús Berisa.

Un grupo escultórico de José Luis Martínez Ripollés sobre los encierros de San Fermín continúa presidiendo la entrada, para que no quepa lugar a dudas de dónde se pisa. La piedra de mampuesto y sillería recuerda su origen nobiliario, que se remonta a 1607, cuando se levantó la Gran Casa de Alzórriz. Cuatro siglos más tarde acabó siendo trasladada piedra a piedra a su actual emplazamiento y convertida en hotel gracias a la gestión de otro emprendedor más conocido, Antonio Catalán, creador de las cadenas NH y AC Hoteles.

Una de las habitaciones del hotel El Toro. ampliar foto
Una de las habitaciones del hotel El Toro.

Se nota que las instalaciones obedecen a la demanda de eventos. Más visible aún es la mano de Sara Martínez, su directora, sensible como nadie al regusto chic y también en acentuar la delicadeza del equipo, predispuesto para hacer más hogareña la estancia al huésped. El amplio vestíbulo se comunica con el restaurante en una atmósfera fluyente de encuentros personales y copete informal a cualquier hora, pero especialmente de noche. Vale la pena reservar un circuito de 50 minutos en el pequeño spa, sobre todo por probar su novedosa sauna de sal. Fuera de este bálsamo térmico hay terrazas para sentir el frescor del aire e incluso para alimentar al coche con un punto de carga eléctrico.

La verdadera experiencia shabby la ofrecen las 62 habitaciones, casi siempre ensortijadas a un árbol y con vistas a algún retazo verde. La mayoría tiran más al rusticismo provenzal, con sus vigas tintadas y sus muebles a medio tintar. Pero vamos a rascarnos los bolsillos para reservar la suite Reina, decorada como las tradicionales casas de campo inglesas, forradas de papeles pintados en azul. Martínez no pierde la oportunidad de acompañar a sus huéspedes en la despedida. “Somos alma”, nos deja escrito en la memoria.

Pamplona

  • Dirección: carretera de Gipuzkoa, km 5. Berrioplano-Pamplona (Navarra)
  • Teléfono: 948 30 22 11
  • Web: hotelpamplonaeltoro.com
  • Instalaciones: aparcamiento con punto de recarga eléctrico, jardines, terraza, patio interior, gimnasio, spa, salas de reuniones para 950 personas, salón de estar, bar, restaurante
  • Habitaciones: 60 dobles y 2 suites
  • Servicios: algunas habitaciones adaptadas para discapacitados; pet friendly (animales domésticos admitidos)
  • Precios: desde 69 euros la habitación doble, IVA incluido; desayuno, 12 euros, IVA incluido; mascotas, 10 euros.

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