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Triana, el barrio de moda

Ocho pistas imprescindibles en la emblemática zona de Sevilla, ciudad elegida como mejor destino urbano para 2018 por Lonely Planet

Vista de la calle Betis y el barrio sevillano de Triana, a orillas del río Guadalquivir. Ampliar foto
Vista de la calle Betis y el barrio sevillano de Triana, a orillas del río Guadalquivir. Getty

El frágil cordón umbilical que unía a Triana con Sevilla, un puente de barcas que mandó construir el califa almohade Abu Yaqub Yusuf a finales del siglo XII y el único que existió hasta mediados del XIX (con cientos de remiendos a lo largo de los años), marcó para siempre el carácter de sus vecinos, que no se consideran sevillanos, aunque este barrio aporta a la ciudad algunas de sus señas de identidad como el flamenco y la cerámica.

Alfareras eran las santas Justa y Rufina, patronas de Sevilla, que tenían un puesto de loza en Triana en la Híspalis romana. Y de sus corrales de vecinos han salido grandes estirpes de cantaores, guitarristas y bailaores. Trianeros son la familia Farruco, Matilde Coral, Lole y Manuel, Antonio Canales, Manuela Carrasco, Naranjito de Triana, Esperanza Fernández... Un barrio con mucho arte y una buena dosis de sentido del humor como el que practican Los Morancos, también trianeros.

Con la peatonalización de la calle San Jacinto en 2011, la principal arteria de la zona, y la apertura del mercado gourmet en la Lonja del Barranco, que aunque está al otro lado del puente de Isabel II –es decir, en Sevilla– se ha convertido en antesala del barrio, Triana vive ahora un momento de esplendor y explica por qué la capital andaluza ha sido elegida por los expertos de Lonely Planet como mejor destino urbano para 2018.

Fachada del mercado la Lonja del Barranco, diseñada por Gustav Eiffel, en Sevilla. ampliar foto
Fachada del mercado la Lonja del Barranco, diseñada por Gustav Eiffel, en Sevilla.

1 LONJA DEL BARRANCO

La estructura de hierro y vidrio diseñada por Gustav Eiffel en el siglo XIX para ser lonja de pescadores es ahora un concurrido mercado gourmet con una veintena de puestos para comer y, mirando al Guadalquivir, un cómodo local para disfrutar de una copa.

Puesto de fruta del mercado de abastos del barrio de Triana, en Sevilla. ampliar foto
Puesto de fruta del mercado de abastos del barrio de Triana, en Sevilla. Getty

2 MERCADO DE TRIANA

Para tomarle el pulso al barrio nada mejor que una visita, por la mañana, a su mercado de abastos, que ha integrado en su estructura las ruinas del castillo de San Jorge, sede de la Inquisición entre los siglos XV y XVIII. Los puestos de verdura y pescado conviven con varios bares y, junto a ellos, puede visitarse el Centro Temático de la Tolerancia y contemplar lo que queda del infausto edificio.

Centro Cerámica Triana, en Sevilla, proyectado por el estudio AF6 Arquitectos. ampliar foto
Centro Cerámica Triana, en Sevilla, proyectado por el estudio AF6 Arquitectos.

3 CENTRO CERÁMICA TRIANA

Aunque hace mucho que los alfareros abandonaron el barrio y apenas quedan algunos que se dedican a la cerámica artística, el Ayuntamiento ha convertido la antigua Fábrica de Santa Ana en un museo tan atractivo como didáctico, proyectado por el estudio AF6 arquitectos.

Campanario de la iglesia de Santa Ana, en el barrio de Triana. ampliar foto
Campanario de la iglesia de Santa Ana, en el barrio de Triana. Age fotostock

4 IGLESIA DE SANTA ANA

No tiene cátedra, pero todos llaman a este templo la catedral de Triana, y aunque no lo es mérito no le falta. Fue la primera iglesia construida de nueva planta en la ciudad tras la Reconquista, en 1266. Además, tiene un fantástico retablo mayor de Pedro de Campaña.

Barra del bar Las Golondrinas, en Triana (Sevilla).
Barra del bar Las Golondrinas, en Triana (Sevilla).

5 LAS GOLONDRINAS

Visita obligatoria para todo aquel que vaya de tapas por Triana. El bar original, en la calle Antillano Campos 26, cuenta con todo el sabor del barrio no solo en sus tapas de punta de solomillo o de aliño de zanahorias, sino también en su decoración. Las Golondrinas tiene una segunda sede, más moderna, en la calle Pagés del Corro 76.

Interior del bar Blanca Paloma, en Triana. ampliar foto
Interior del bar Blanca Paloma, en Triana.

6 BLANCA PALOMA

Otro de los sitios de siempre, aunque en un local remozado y mucho más grande que el original de la calle San Jacinto 49, es el restaurante Blanca Paloma, con una barra bastante concurrida por sus tapas clásicas: presa ibérica, bacalao en un sinfín de presentaciones y sus famosas croquetas.

Terraza del restaurante María Trifulca, en el barroi sevillano de Triana, con las torres de la capilla del Carmen al fondo. ampliar foto
Terraza del restaurante María Trifulca, en el barroi sevillano de Triana, con las torres de la capilla del Carmen al fondo.

7 MARÍA TRIFULCA

Sin duda el restaurante mejor ubicado del barrio, en la calle Betis. Abierto en 2016, ocupa el edificio de la última estación marítima que tuvo Sevilla y que unía la capital andaluza con Sanlúcar de Barrameda. El local tiene cuatro plantas, varias terrazas y veladores en la calle para disfrutar de sus magníficas vistas.

Vista de la calle Betis, a la derecha, en el barrio de Triana, junto al Guadalquivir. Al fondo, la Torre del Oro de SEvilla. ampliar foto
Vista de la calle Betis, a la derecha, en el barrio de Triana, junto al Guadalquivir. Al fondo, la Torre del Oro de SEvilla. Getty

8 CALLE BETIS

Discurre paralela al río y es el mejor mirador para contemplar, desde sus numerosas terrazas, el perfil más bello de Sevilla. Además de ser la sede de la Velá de Santa Ana, la fiesta del barrio que se celebra a finales de julio y, aunque más modesta, está tan animada como la de Feria de Abril.

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