Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Birmingham, capital del ‘curry’

Un paseo gastronómico por el corazón de Gran Bretaña, patria de Tolkien, del chocolate Cadbury y cuna de la cocina balti, de fusión indo-británica

Pasarela de acceso a los almacenes Selfridges, en Birmingham Ver fotogalería
Pasarela de acceso a los almacenes Selfridges, en el céntrico Bullring de Birmingham (Reino Unido).

Birmingham huele a curry. Quizá fue la mezcla cultural de esta ciudad del centro de Inglaterra la que inspiró a su ciudadano más célebre, J. R. R. Tolkien, para escribir El Señor de los Anillos. En Brum (así llaman sus habitantes a Birmingham) confluyen decenas de culturas y, aunque no sea el típico destino turístico que aparece en los folletos, es una ciudad llena de museos, parques temáticos y restaurantes de alto nivel que la han convertido en un destino imprescindible para foodies, sobre todo para quienes disfrutan de los platos bien especiados. Para hacer hambre, proponemos una ruta que sorprenderá.

01 ‘Shopping’ desde 1166

Catedral de St. Martin, en el Bullring, en Birmingham (Reino Unido). ampliar foto
Catedral de St. Martin, en el Bullring, en Birmingham (Reino Unido).

Aunque la ciudad no tenga castillo, ni un gran puente, ni un río importante, los brumis llevan casi un milenio dedicándose al comercio y, gracias a ello, Birmingham es la segunda urbe más grande de Gran Bretaña. En 1166 se concedió a los habitantes el derecho a celebrar un mercado y desde entonces la ciudad se ha convertido en una de las claves del comercio británico (y de su industria). La plaza siempre ha sido la misma y se la conoce como Bullring (plaza de toros) porque en ella se celebraban una especie de corridas para que los animales hicieran ejercicio antes de ser sacrificados. Posteriormente, en los siglos XVIII y XIX, en este mismo lugar se sentaron las bases de la primera Revolución Industrial: el abuelo de Darwin instaló aquí la primera fábrica moderna de la historia y James Watt inventó la máquina de vapor. En 1830 Birmingham era ya el motor de la economía británica.

El Bullring sigue allí, aunque transformándose continuamente y extendiendo su actividad comercial por las tres calles principales de la ciudad: New Street, High Street y St. Martin Walk.

02 Lo nuevo: compras con aire futurista

Panorámica de los almacenes Selfridges, en el centro de Birmingham. ampliar foto
Panorámica de los almacenes Selfridges, en el centro de Birmingham.

No es un museo, ni una iglesia, ni un palacio, ni un centro cultural. El símbolo de la ciudad desde hace unos años son los modernísimos almacenes Selfridges, diseñados con un toque realmente innovador: un gigantesco edificio de formas curvas y brillantes que podría servir de escenario de una película de ciencia ficción. Hay quien dice que está inspirado en los célebres trajes de malla metálica de Paco Rabanne.

La última estrella urbanística de esta ciudad que siempre ha querido ser original es la nueva Biblioteca (2013), proyectada por el estudio Mecanoo Architecten, de Francine Houben, desconcertante y llamativa.

03 Arte e historia

Fachada y torre del relol del City Museum & Art Gallery, en Birmingham. ampliar foto
Fachada y torre del relol del City Museum & Art Gallery, en Birmingham.

El auge de la industria en el siglo XIX creó una clase social de nuevos ricos que, además de gastar su dinero, necesitaban invertir y aparentar. Muchos lo hicieron a través del arte y por ello, actualmente, Birmingham puede presumir de importantes colecciones. El City Museum & Art Gallery es una de las pinacotecas británicas más importantes y cuenta con la mejor colección de cuadros prerrafaelistas del país, que incluye también muebles y objetos decorativos. Pero hay más centros de arte interesantes en la ciudad, como el Barber Institute of Fine Arts, en el barrio de Edgbaston, con obras de Van Gogh, Monet o Gaugin, y una magnífica muestra de obras maestras del Renacimiento y el Barroco.

04 Arquitectura y ocio industrial

Vista del Sealife Centre, diseñado por Norman Foster, en el barrio de los canales de Birmingham (Reino Unido). ampliar foto
Vista del Sealife Centre, diseñado por Norman Foster, en el barrio de los canales de Birmingham (Reino Unido).

No podía ser de otra forma: en una ciudad que fue origen de la industria británica sobreviven hoy multitud de antiguas factorías, cuyos edificios han sido reconvertidos en viviendas de lujo, bares, centros culturales o tiendas de diseño. Un buen ejemplo es el Sea Life Centre, un gigantesco acuario diseñado por Norman Foster, o la Ikon Gallery, una de las galerías de arte más prestigiosas de Inglaterra, que ocupa una antigua escuela victoriana. Está en una de las zonas más atractivas del nuevo Birmingham, el barrio de los canales, una nueva Venecia que, en su día, fue el núcleo industrial de la ciudad.

No muy lejos aparece otro de los muchos mundos que engloba Birmingham: el barrio de los joyeros, cuyo origen se remonta a mediados del siglo XVII. Aquí, otra antigua fábrica se ha convertido en un museo donde se cuenta todo sobre esta industria.

05 El mejor chocolate inglés

Decoración de unos zapatos de chocolate en Cadbury World, en Birmingham. ampliar foto
Decoración de unos zapatos de chocolate en Cadbury World, en Birmingham.

A unos ocho kilómetros al sur de Birmingham encontramos el espacio más dulce de la ciudad: Cadbury World. La antigua fábrica de los chocolates Cadbury invita a conocer la historia del cacao y de la familia Cadbury, las máquinas con las que se elabora el más célebre chocolate inglés y todo lo que podamos imaginar en torno a este dulce traído de América. En temporada alta conviene reservar la entrada. Dentro de esta dulce mini ruta se encuentra la coqueta Bournville Village, pueblo construido a comienzos del siglo XX por la familia del filántropo Cadbury para acomodar a los trabajadores de la fábrica.

06 El triángulo balti

Birmigham destaca entre los destinos de moda para foodies por ser la capital de la cocina de fusión indo-británica. Aquí nació la cocina balti en los años 80, debido a la llegada de grandes grupos de inmigrantes paquistaníes y cachemires, y se popularizó posteriormente en los 90, hasta extenderse al resto del país. El origen del nombre (balti) parece referirse a un grupo étnico de Baltistán, región al norte de Cachemira, aunque también podría estar relacionado con un tipo de horno con este mismo nombre.

Tienda de ropa en el llamado Triángulo balti, al sur de Birmingham. ampliar foto
Tienda de ropa en el llamado Triángulo balti, al sur de Birmingham.

El balti es el curry de Birmingham, que se sirve muy caliente en una cazuelita de acero de fondo plano acompañado, a menudo, de pan naan gigante. El secreto del balti es guardado celosamente por los chefs, aunque por su olor no es difícil imaginar que lleva clavo, comino, jengibre, cilantro y cardamomo.

El llamado triángulo Balti lo integran un conjunto de calles al sur de la ciudad en las que se concentran casi 50 restaurantes (balti houses) de origen indostano, aunque también encontraremos pastelerías, joyerías y tiendas de regalos, que nos hacen viajar con la imaginación y el paladar. Las balti houses son famosas por ofrecer comida sabrosa, exótica y barata, en parte gracias a que no sirven alcohol y evitan pagar los impuestos correspondientes (algunos clientes llevan sus propias bebidas). Suelen ser locales muy simples, que en sus orígenes utilizaban periódicos en lugar de manteles. El triángulo Balti está especialmente animado los viernes y hay numerosos autobuses que llegan a él desde el centro de Birmingham en media hora.

07 Los mejores restaurantes indios

Dentro del triángulo Balti acertaremos seguro, claro, pero la tradición gastronómica india se ha extendido por el resto de la ciudad y algunos restaurantes alcanzan otro grado de sofisticación, ya sea por la carta o por la decoración y el servicio.

Uno de los platos del restaurante Lasan, en Birmingham. ampliar foto
Uno de los platos del restaurante Lasan, en Birmingham.

Lasan

3-4 James Street

Es posiblemente el restaurante indio más conocido de Birmingham, sobre todo después de su aparición en el popular programa de televisión del chef Gordom Ramsay. No está dentro del triángulo Balti, sino entre los edificios victorianos del barrio de los joyeros, junto a la plaza de Saint Paul. De aires tradicionales, está decorado con espejos y maderas pero con un toque moderno, y su carta incluye exquisitos platos indios elaborados con productos británicos de primera calidad, como el cangrejo de Devonshire en salsa picante de Cachemira o filete de caballa de Cornualles con salsa de Kerala.

Al Faisal’s

136-140 Stoney Lane

Restaurante predilecto entre quienes frecuentan el triángulo Balti, es uno de los más típicos del barrio. Sirve desde deliciosos platos de las montañas de Cahemira, hasta recetas baltis típicas de Birmingham.

Salón y cocina del restaurante Rajá Monkey, en Birmingham. ampliar foto
Salón y cocina del restaurante Rajá Monkey, en Birmingham.

Rajá Monkey

1355 Stratford Road

Sirve cocina del sur de India en un ambiente de cantina, relajado e informal. Su especialidad son los thalis (almuerzo indio con muchos platos) y la comida callejera, siempre con un aire divertido. El interior pretende evocar los restaurantes de carretera indios, aunque realmente su comedor es cómodo y agradable. Una pizarra anuncia un conciso menú indio muy atractivo. Además de lo que se sirve en las típicas curry houses, aquí se pueden probar por ejemplo bocados como dosa (especie de crêpecon especias muy típico de India), rellenos de cordero estofado y uttapan, tortitas esponjosas que son la versión india de la pizza.

Sangam

334 Soho Rd

Esta animada pastelería familiar que sirve también curiosas delicias vegetarianas es muy conocida a nivel local y está siempre llena de gente, por lo que no es fácil encontrar asiento, sobre todo en época de festivales, como el Diwali. Entre sus dulces hay una enorme variedad y es difícil escoger a no ser que conozcas muy bien la repostería india. Es muy barato así que podemos arriesgarnos y escoger varias especialidades.

Exterior del restaurante Ithaas, en Birmingham ampliar foto
Exterior del restaurante Ithaas, en Birmingham

Itihaas

18 Fleet Street

Es uno de los restaurantes que destacan por encima de la media y se pueden considerar de categoría superior. En los límites del histórico barrio de los joyeros, se ha hecho muy popular entre los ejecutivos de la zona y, cada vez más, entre la legión de foodies que peregrina a Birmingham. El ambiente es tranquilo y refinado, decorado en estilo colonial, con lujosos asientos de cuero y un bar de cócteles muy agradable. La llamada Maharajah Suite ofrece privacidad y vistas a los canales. En el menú también se ve el guiño a la historia con platos como el jhinga ayurveda, inspirado en una antigua receta india. No faltan los típicos tikka masalas y vindaloos (un currymuy popular en la cocina india), pero también hay platos regionales muy interesantes, desde Kerala hasta el Punjab, pasando por Bombay.

Adil's Balti

148-150 Stoney Lane

Una balti house de larga tradición que permite al cliente crear su propio plato por encargo, eligiendo desde las salsas hasta el grado de picante de su comanda. Adil’s abrió a mediados de los años 70, y gracias a sus precios bajísimos y la calidad de su comida se ha ganado una justa fama como una de los mejores restaurantes balti de Birmingham. Aunque la carta es más reducida que en otros establecimientos similares, las posibilidades son infinitas porque podemos elaborar nuestro propio balti mezclando ingredientes básicos, salsas, verduras adicionales y más o menos especias. Lo mejor es acompañarlo con una jarra de lassi y un maan gigante.

El restaurante Mughal, en Birmingham, ocupa un antigua iglesia. ampliar foto
El restaurante Mughal, en Birmingham, ocupa un antigua iglesia.

Mughal

Stratford Road

Su especialidad es la cocina mogol, de la que el menú cubre todo; desde haleem (un plato típico del Ramadán, a base de carne picada, trigo, cebada y lentejas) hasta sesos de cordero masala. En esa mezcla cultural tan propia de Birmingham, el restaurante ocupa una antigua iglesia en Sparkhill, dentro del triángulo Balti. La comida es toda una fiesta, con platos picantes arropados con salsas a base de crema de nueces y clavo con frutos secos, así como todo tipo de kebabs. Los vegetarianos también tienen mucho para elegir. Lo único que se echa de menos es una copa de vino (no se sirve alcohol) y hay que conformarse con un zumo o un lassi (bebida tradicional india a base de yogur).

Más información en www.lonelyplanet.es y visitbirmingham.com

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.

Más información