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24 horas en... Almería

Donde Lennon cumplió 26 años

Un día de tapas y recuerdos de cine en Almería y su playa de San Miguel, en la que el ‘beatle’ compuso ‘Strawberry Fields’. Más el Museo de la Guitarra y un paseo de la Fama con viejas y nuevas estrellas

La habitación dedicada a John Lennon en la Casa del Cine de Almería. Ampliar foto
La habitación dedicada a John Lennon en la Casa del Cine de Almería.

El 18 de septiembre de 1966, John Lennon vino a la entonces remota y casi invisible Almería para participar en el rodaje de Cómo gané la guerra, de Richard Lester. El sol era un hierro de marcar ganado; la película, un chiste, y sus dotes como actor, pocas. Pero el viaje mereció la pena: seis semanas después se fue con un vistoso color de piel, con las icónicas gafas redondas que usaría en lo sucesivo (las mismas que se había puesto para interpretar al soldado Gripweed) y con una canción autobiográfica, Strawberry Fields Forever, compuesta en la soledad otoñal de la playa de San Miguel.

8.30 Del paseo Marítimo al de los fans

Mapa de Almería ampliar foto
Mapa de Almería.

Si somos fans de Lennon, o nos gusta empezar el día con energía, o ambas cosas, ahí tenemos los 1.500 metros del paseo Marítimo de Almería (1) para andar, correr o pedalear mientras el primer sol ilumina la playa donde el beatle evocaba nostálgico, abrazado a la guitarra, el Liverpool de su niñez. A mitad de paseo está el hostal Delfín Verde (www.hostaldelfinverde.es), en el que se alojó las primeras semanas. Podemos desayunar en su terraza, pero para hacerlo mucho mejor, de lujo, hay dos sitios en la ciudad: las confiterías Capri (Navarro Rodrigo, 21) y La Dulce Alianza (2) (paseo de Almería, 8). Esta última abrió en 1888 y por ella han pasado muchos de los famosos que vinieron a rodar películas a Almería: Marlon Brando, Claudia Cardinale, Jane Fonda… Clint Eastwood, al parecer, encargaba las barras de moca por docenas. Por cierto: calle abajo, junto al teatro Cervantes, se inauguró en 2012 el paseo de la Fama de Almería (3), en el que han descubierto personalmente sus estrellas Omar Sharif, Max von Sydow, Terry Gilliam, Ridley Scott y Arnold Schwarzenegger, entre otros.

10.00 Casa del Cine

A las tres semanas, Lennon se mudó al Cortijo Romero, el mismo palacete de las afueras en que se habían hospedado Peter O’Toole y Alec Guinness durante el rodaje de Lawrence de Arabia (1962). Desde 2011 alberga el museo Casa del Cine (4) (Romero, 1; www.almeriacultura.com), dedicado a las más de 300 películas que han utilizado Almería como escenario. Hay una espada de Conan firmada por Schwarzenegger, un croma para retratarse junto a Indiana Jones, atrezo vario y un audiovisual en 3D, pero lo más llamativo es la habitación de Lennon, presidida por una foto a toda pared en la que posa ufano junto al Rolls con aire acondicionado, radioteléfono, televisión y chófer que usaba para ir al rodaje. En el baño, de color fresa, suena sin cesar Strawberry Fields Forever, cuya primera versión grabó en este cortijo, en un magnetofón portátil.

12.00 Rasgueos junto al mar

El Museo de la Guitarra Española de Almería. ampliar foto
El Museo de la Guitarra Española de Almería.

Vuelta al centro para ver el Lennon de bronce que toca la guitarra sentado en un banco de la plaza de las Flores (5). La estatua no es un prodigio, la verdad, pero está a la vera de la Taberna Torreluz (www.torreluz.com), óptima para tomarse un tentempié (un salmorejo, por ejemplo), que ya va siendo hora. A Lennon, mucho más que su escultura, le hubiera gustado el moderno Museo de la Guitarra (6) (www.almeriacultura.com), donde se puede ver, oír y tocar este instrumento. Es además, o sobre todo, un homenaje al lutier almeriense Antonio de Torres (1817-1892), que fue el padre de la guitarra contemporánea, lo que Stradivarius al violín. Como está detrás de la catedral, lo lógico es visitar luego ésta y su claustro renacentista, asombrado por palmeras. La plaza de la Catedral (7) (lo recuerda un cartel) fue uno de los escenarios de la película Patton (1969). 

14.00 De tapa, la Isla Perejil

Una tapa de quisquillas en el bar Baviera de Almería. ampliar foto
Una tapa de quisquillas en el bar Baviera de Almería.

En Almería, el que no come de tapas, o es rico o no está bien informado, porque son grandes, variadas, sabrosas y gratuitas. Por eso, a esta hora, no cabe ya ni un mondadientes en la calle de Jovellanos (8), que es donde mejores barras hay. Nuestra Tierra (Jovellanos, 16) es un lugar joven (de 2012) que ha apostado fuerte por lo autóctono y convencido a todos. Su tapa estrella: el crujiente de morcilla de Serón con confitura de tomate. En El Jurelico (Jovellanos, 12) hay mucho pescado y mucha guasa, como lo prueba su Isla Perejil de arroz cocido y caballa. Y en Entremares (9) (Tiendas, 31), pulpo de todas las formas, incluida la típica marraná (con cebolla y tomate). Merece la pena ampliar el radio de acción para probar las quisquillas del Baviera (10) (Tenor Iribarne, 10) y las papas a lo pobre con huevo de El Quinto Toro (Juan Leal, 6). El último bar está al lado del Mercado Central (11), que es una obra sobresaliente de la arquitectura del hierro, al igual que el Cable Inglés (12), el viejo cargadero de mineral de la playa de las Almadrabillas.

16.00 Un castillo de película

Para bajar las tapas, podemos subir paseando a la Alcazaba (13), que, más que una fortaleza (que lo es, y de las más grandes que construyeron los árabes en España), parece el jardín de un sultán, con sus fuentecillas, sus canales escalonados y sus paseos bordados de rosales y romero. Desde el adarve se ve la ciudad entera, el puerto y, surcando la bahía, los ferris de Orán, Nador y Melilla. La Alcazaba fue Kabul en Orgullo de estirpe (1970), Marruecos en El viento y el león (1975), un palacio romano en Marco Antonio y Cleopatra (1971) y una ciudad de la Era Hiboria en Conan el Bárbaro (1982).

18.00 Dos sorpresas bajo tierra

Otro resto importante de la Almería islámica son los Aljibes Árabes (14) de la calle del Tenor Iribarne. Bajo estas bóvedas milenarias, donde antaño reposaba el agua silenciosa, han actuado Tomatito, José Mercé, Camarón y otras muchas figuras del flamenco invitadas por la peña El Taranto (www.eltaranto.com), que tiene aquí su sede. Ya que estamos bajo tierra, podemos seguir explorando las entrañas de la ciudad y recorrer las escalofriantes galerías, despensas y hospitales que formaron parte de los Refugios de la Guerra Civil (15) (solo con guía y reserva previa: 950 26 86 96). Y si queremos ahondar aún más en la historia, visitamos el Centro de Interpretación Patrimonial (16), que habla de cosas antiguas pero huele a nuevo, porque abrió en octubre de 2014 en la plaza Vieja.

21.00 Calaveras, tortillas y ‘rock and roll’

También tiene su historia el solomillo al estilo mozárabe de la taberna Entrefinos (17) (Padre Alfonso Torres, 9), un platillo creado para conmemorar el milenio del reino de Almería (1014-2014) y que ha ganado el concurso de tapas más importante de la ciudad. El pollo crocanti no ha ganado nada, pero bien podría. Otro sitio curioso para cenar (y para tomar luego una copa) es La Mala (18) (Real, 69), un bar canalla que no deja frío a nadie con sus tapas, sus tortillas y su decoración de calaveras, guitarras eléctricas, pin-ups, imágenes religiosas y estética pulp. Siempre suena rock and roll. Un ambiente más romántico se hallará en Lila’s Café (Benizalón, s/n). Y relax al final de día, en el hotelito Plaza Vieja (19) (www.plazaviejahl.com), que tiene enormes camas con colchones de fibra de coco y baños árabes abiertos hasta las dos de la madrugada. Joseph Fiennes y Tom Felton estuvieron en remojo hace poco, desconectando del rodaje de Clavius (2015).

 

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