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trotamundos

Futbolero en Atacama

El actor Ginés García Millán viajó al desierto de Atacama, en Chile, para cumplir un deseo de 20 años antes

El actor Ginés García Millán.
El actor Ginés García Millán.

Uno de los últimos viajes que hizo Ginés García Millán fue al desierto de Atacama, en Chile. El actor, que tiene en cartel Katie y el Hipopótamo (hasta el 2 de febrero en las Naves del Español en Matadero Madrid), acudió al país latinoamericano para cumplir un deseo de 20 años antes.

¿Soñaba con el desierto?

Uno de los primeros trabajos que hice en televisión me llevó a Chile. Un compañero chileno me planteó visitar Atacama, pero nunca lo llegamos a hacer. Desde entonces me estuvo insistiendo hasta que me embarqué.

¿Dónde aterrizó?

Me presenté en Santiago y de ahí tomamos un avión hasta Calama para recorrer ese maravilloso lugar.

¿Qué tal la experiencia?

Pasé diez días rodeado de nada y me pareció maravilloso. Los baños termales se alternan con los géiseres y los salares.

¿A qué dedicó su tiempo?

El viaje coincidió con unos partidos que jugaban el Barça y el Madrid. Así que muchos días nuestro objetivo era recorrer 100 kilómetros para ver el fútbol.

¿Es futbolero?

Sí, y del Barcelona. Era muy curioso no ver a nadie durante horas y, de repente, un pequeño local estaba lleno de gente viendo el fútbol.

¿Iba en un 4×4?

Sí. Para ir de un sitio a otro había que recorrer carreteras infinitas en las que aparecían asentamientos donde vivían ocho o diez personas alrededor de un valle con huertos increíbles. Vivían de una manera muy genuina. La vida surge en cualquier lugar.

¿Qué tramo recuerda?

Las rectas que te encuentras entre el Paso de Sico, en la frontera con Argentina, y San Pedro de Atacama. Te deja una sensación de estar perdido en el mundo. De ahí, fuimos al Pacífico, a Bahía Inglesa.

¿Qué buscaba?

Unas cabañas de las que nos habían hablado. Un matrimonio mayor acudió a la zona para hacer un negocio y no les salió bien. Se instalaron en una choza que les dejaron. Construyeron más y las empezaron a alquilar.

Suena idílico.

Recorrimos toda la costa del Pacífico y nos encontramos lugares muy extraños. Puerto Viejo, por ejemplo, un asentamiento casi ilegal en el que no había apenas infraestructura de ningún tipo. Ni escuelas, ni centros de salud... Viven de la pesca y son lugares muy raros. Extraños, pero a la vez impresionantes.

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