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Mesura castellana

CONVENTO SANTA ANA, hotel rural en una casona del siglo XVIII en Atienza

Mesura castellana

Al inolvidable escritor y periodista Luis Carandell le gustaba Atienza por su amplitud de horizontes y su carácter castellano. Cayó en él a mediados de los setenta, casi por casualidad, después de uno de tantos viajes por los pueblos y aldeas de la Península, en los que llegó a sentenciar con su sorna característica: “Los enemigos del peregrino son tres: los curas, los perros y los pies”.

Puntuación: 6
Arquitectura 5
Decoración 6
Estado de conservación 8
Confortabilidad habitaciones 6
Aseos 6
Ambiente 6
Desayuno 6
Atención 7
Tranquilidad 8
Instalaciones 4

Muy cerca de donde hoy reposan sus cenizas, en el inicio de la cuesta que asciende hasta su casa de piedra, Lucio San Martín recogió el testigo del cronista y, junto a su amigo y socio argentino, Willy, se afanó en restaurar un maltrecho convento del siglo XVIII en un flamante hotel con tres patios de corte minimalista. Dos interiores, según los cánones del momento, limpios, luminosos, racionalistas. Y otro con vistas al valle, sin nada de nada (salvo en los meses de verano, cuando se habilitan unas mesas, unas hamacas e instalaciones varias para los niños).

Del antiguo convento apenas quedan la capilla, el pozo del patio y algo de la fachada, suficiente para que el turismo finisemanal pase por ahí a hacerse fotos. Lo demás es bótox, puro lifting turístico. A Carandell, desde luego, no le habría gustado.

Su alma hará reflexionar a los propietarios acerca de lo auténtico y lo impostado, el arte y la menudencia. La pieza de la escalera adquiere un sentido poliédrico del diseño. Aporta belleza y utilidad. Igual que los 32 dormitorios, minimalistas de libro, confortables, pero no exquisitos. El que más y el que menos anda sobrado de tamaño, aunque mal distribuidos en su interiorismo. Algunos incluso mal aprovechados, con la pieza del baño brutalista y desproporcionada en una esquina del perímetro que forma la alcoba. Las delanteras, con vistas al castillo, en su tiempo considerado inexpugnable.

Salón del hotel Convento Santa Ana, en Atienza. ampliar foto
Salón del hotel Convento Santa Ana, en Atienza.

En penumbra, diametralmente en las antípodas de la planta diáfana que constituyen el vestíbulo, el comedor y los dos patios interiores, una sala con capacidad para hasta 100 personas aguarda a que una empresa la arriende para un curso o una reunión de directivos.

El hotel de Lucio y Willy atraerá antes a otro tipo de viajeros más entregados a los placeres de la buena mesa que a su cualidad de refugio a una hora y cuarto de Madrid. En eso los dueños son incontestables. Ambos toman la comanda entre las mesas y sirven luego los platos con más ganas que galones. Pero su simpatía enciende la sala y crea buen ambiente. De la sopa al postre media tranquilamente una hora y media para conversar.

Que el espíritu tertuliano de Luis Carandell pide aquí sorna, mucho catecismo geográfico y la memoria siempre despierta.

Convento Santa Ana

  • Categoría: hotel rural.
  • Dirección: Berlanga, 4. Atienza, Guadalajara.
  • Teléfonos: 949 39 93 00 y 677 99 44 83.
  • Internet: www.hotelconventosantaana.com.
  • Instalaciones: jardín, salón, sala de reuniones para 100 personas, bar chill out, comedor.
  • Habitaciones: 30 dobles, 2 suites.
  • Servicios: algunas habitaciones adaptadas para discapacitados y comunicadas para familias, animales domésticos prohibidos.
  • Precios: desde 80 euros + 10% IVA, desayuno incluido.

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