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Una senderista en los Ibones Azules, en el valle de Tena (Huesca).
Una senderista en los Ibones Azules, en el valle de Tena (Huesca). Getty Images

Cuando el paisaje es arte: 15 monumentos naturales en España, en imágenes

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Por su singularidad, por su belleza o por su fragilidad, hay parajes muy especiales, comparables a un gran palacio o a una catedral. Lugares únicos como Las Médulas, la duna de Bolonia, las Bardenas Reales o el Roque Nublo que son perfectos para una escapada monumental

  • En la frontera natural entre Salamanca y Cáceres que forma la conjunción de la sierra de Francia y Las Hurdes surge este  meandro  tan característico del río Alagón. Pozas naturales y el silencio de los pinos y castaños son protagonistas de un espacio para la contemplación y la protección donde toca poner a trabajar los prismáticos para descubrir la presencia de especies icónicas y amenazadas, como el buitre negro o la cigüeña negra.
    1El meandro del Melero (Cáceres y Salamanca) En la frontera natural entre Salamanca y Cáceres que forma la conjunción de la sierra de Francia y Las Hurdes surge este meandro tan característico del río Alagón. Pozas naturales y el silencio de los pinos y castaños son protagonistas de un espacio para la contemplación y la protección donde toca poner a trabajar los prismáticos para descubrir la presencia de especies icónicas y amenazadas, como el buitre negro o la cigüeña negra. Alamy
  • Figuras de formas casi humanas, pero moldeadas por los antojos calcáreos de este rincón de Cuenca, son un escenario fabuloso para regalar la retina de pequeños y mayores. Para ello basta realizar un sencillo recorrido por esa maravilla nunca olvidada que es la  Ciudad Encantada , instalada en el imaginario de todas las generaciones de amantes de las naturalezas más arbitrarias.
    2La Ciudad Encantada (Cuenca) Figuras de formas casi humanas, pero moldeadas por los antojos calcáreos de este rincón de Cuenca, son un escenario fabuloso para regalar la retina de pequeños y mayores. Para ello basta realizar un sencillo recorrido por esa maravilla nunca olvidada que es la Ciudad Encantada, instalada en el imaginario de todas las generaciones de amantes de las naturalezas más arbitrarias. Getty Images
  • En las montañas de Cuenca, los procesos geológicos se manifiestan en forma de cráteres y lagunas encantadas que cambian de color con las estaciones. Las Torcas de los Palancares, dolinas de hasta 500 metros de diámetro y 100 de profundidad, y las siete   lagunas de Cañada del Hoyo , torcas inundadas por aguas freáticas, forman parte de una ruta kárstica que incluye la Ciudad Encantada y el paraje de Las Majadas. Las lagunas son un frágil ecosistema donde todavía sobreviven algunos de los últimos galápagos europeos. A su tranquilidad se une el rumor de la brisa que sobrevuelan areces, quejigos y tejos.
    3Lagunas de Cañada del Hoyo (Cuenca) En las montañas de Cuenca, los procesos geológicos se manifiestan en forma de cráteres y lagunas encantadas que cambian de color con las estaciones. Las Torcas de los Palancares, dolinas de hasta 500 metros de diámetro y 100 de profundidad, y las siete lagunas de Cañada del Hoyo, torcas inundadas por aguas freáticas, forman parte de una ruta kárstica que incluye la Ciudad Encantada y el paraje de Las Majadas. Las lagunas son un frágil ecosistema donde todavía sobreviven algunos de los últimos galápagos europeos. A su tranquilidad se une el rumor de la brisa que sobrevuelan areces, quejigos y tejos. Alamy
  • Los romanos explotaron aquí una de las mayores minas de oro a cielo abierto de su imperio, donde pusieron en práctica su ingeniería más avanzada, alterando un paisaje que hoy es una inusual muestra de los encantos del  Bierzo leonés , en un ambiente cargado de misterio e imposible de concebir sin la mano destructora del ser humano. Castaños y robles luchan por recuperar un territorio que fue declarado bien de interés cultural en 1996, patrimonio mundial de la Unesco un año más tarde, monumento natural en 2002 y espacio cultural después. Casi nada.
    4Las Médulas (León) Los romanos explotaron aquí una de las mayores minas de oro a cielo abierto de su imperio, donde pusieron en práctica su ingeniería más avanzada, alterando un paisaje que hoy es una inusual muestra de los encantos del Bierzo leonés, en un ambiente cargado de misterio e imposible de concebir sin la mano destructora del ser humano. Castaños y robles luchan por recuperar un territorio que fue declarado bien de interés cultural en 1996, patrimonio mundial de la Unesco un año más tarde, monumento natural en 2002 y espacio cultural después. Casi nada. Getty Images
  • El salitre y el viento han erosionado estas areniscas costeras para formar un peculiar entorno de aire fantasmagórico. Este paisaje encantado en primera línea de playa es habitual escenario de 'performances' artísticas, objeto de deseo de fotógrafos y rareza natural protegida a los pies de la sierra de las Moreras, en  Mazarrón.
    5Gredas de Bolnuevo (Mazarrón, Región de Murcia) El salitre y el viento han erosionado estas areniscas costeras para formar un peculiar entorno de aire fantasmagórico. Este paisaje encantado en primera línea de playa es habitual escenario de 'performances' artísticas, objeto de deseo de fotógrafos y rareza natural protegida a los pies de la sierra de las Moreras, en Mazarrón. Getty Images
  • Alzándose sobre los abruptos contornos del municipio de Tejeda, en el centro geográfico de Gran Canaria, surge un grupo de emblemáticas formaciones volcánicas, como el  Roque Nublo , un monolítico afloramiento basáltico de más de 70 metros de altura, o el Roque Bentayga, lugar de culto de los antiguos pobladores de la isla.
    6Roque Nublo (Gran Canaria) Alzándose sobre los abruptos contornos del municipio de Tejeda, en el centro geográfico de Gran Canaria, surge un grupo de emblemáticas formaciones volcánicas, como el Roque Nublo, un monolítico afloramiento basáltico de más de 70 metros de altura, o el Roque Bentayga, lugar de culto de los antiguos pobladores de la isla. Getty Images
  • Incontables bolos graníticos esparcidos aquí y allá, entre grandes charcas, forman parte de la cuenca del río Salor, hogar de nutrias y tritones. Se trata de un  paraje , a pocos kilómetros de Cáceres, donde convergen dos zonas de especial protección para las aves, la sierra de San Pedro y los Llanos de Cáceres. Este edén ornitológico acoge, además, una de las grandes reservas de cigüeñas de España, lo que confiere al paisaje un aspecto muy nostálgico.
    7Los Barruecos (Cáceres) Incontables bolos graníticos esparcidos aquí y allá, entre grandes charcas, forman parte de la cuenca del río Salor, hogar de nutrias y tritones. Se trata de un paraje, a pocos kilómetros de Cáceres, donde convergen dos zonas de especial protección para las aves, la sierra de San Pedro y los Llanos de Cáceres. Este edén ornitológico acoge, además, una de las grandes reservas de cigüeñas de España, lo que confiere al paisaje un aspecto muy nostálgico. Getty Images
  • En la comarca burgalesa de  Las Merindades , encontramos un auténtico laberinto subterráneo, compuesto por más de 110 kilómetros de galerías, el complejo kárstico más grande de la Península y uno de los más grandes de Europa. En una de ellas se encuentra el complejo kárstico de Ojo Guareña, uno de los conjuntos de cuevas más extensos del planeta; grutas que fueron habitadas desde hace 70.000 años hasta la Edad Media. De marzo a diciembre se pueden visitar la cueva de Palomera y la ermita-gruta de San Bernabé (en la imagen), llena de pinturas murales de los siglos XVII y XVIII. Por el exterior vuelan las águilas reales, los búhos, los buitres leonados y los halcones peregrinos. El lugar es también un punto fantástico para emprender numerosas rutas de senderismo por los alrededores.
    8Ojo Guareña (Burgos) En la comarca burgalesa de Las Merindades, encontramos un auténtico laberinto subterráneo, compuesto por más de 110 kilómetros de galerías, el complejo kárstico más grande de la Península y uno de los más grandes de Europa. En una de ellas se encuentra el complejo kárstico de Ojo Guareña, uno de los conjuntos de cuevas más extensos del planeta; grutas que fueron habitadas desde hace 70.000 años hasta la Edad Media. De marzo a diciembre se pueden visitar la cueva de Palomera y la ermita-gruta de San Bernabé (en la imagen), llena de pinturas murales de los siglos XVII y XVIII. Por el exterior vuelan las águilas reales, los búhos, los buitres leonados y los halcones peregrinos. El lugar es también un punto fantástico para emprender numerosas rutas de senderismo por los alrededores. Alamy
  • Este  parque natural navarro , que también es reserva de la biosfera, constituye uno de los paisajes más conocidos de Navarra: desierto de arcillas y areniscas, territorio de formas improbables que desafían la gravedad y la imaginación, con un aspecto fiero y cinematográfico. Se puede inmortalizar este vasto territorio a golpe de obturador, sobre todo cuando el sol arranca contrastes a sus caprichos geológicos.
    9Bardenas Reales (Navarra) Este parque natural navarro, que también es reserva de la biosfera, constituye uno de los paisajes más conocidos de Navarra: desierto de arcillas y areniscas, territorio de formas improbables que desafían la gravedad y la imaginación, con un aspecto fiero y cinematográfico. Se puede inmortalizar este vasto territorio a golpe de obturador, sobre todo cuando el sol arranca contrastes a sus caprichos geológicos. Getty Images
  • Un sorprendente  domo arenoso  se eleva más de 30 metros sobre uno de los espacios menos transformados y mejor conservados de la costa gaditana. Sus centenares de metros lineales batidos por los vientos del parque natural del Estrecho, en el istmo de Punta Camarinal, constituyen uno de los valores naturales más notables de Andalucía. Aquí la naturaleza aún gana terreno a la civilización. El sendero de la duna es muy sencillo, apenas un kilómetro y sin desniveles, aunque se realiza por arena. El aliciente es pasar junto a la duna y también visitar las ruinas de ciudad romana de Baelo Claudia.
    10Duna de Bolonia (Cádiz) Un sorprendente domo arenoso se eleva más de 30 metros sobre uno de los espacios menos transformados y mejor conservados de la costa gaditana. Sus centenares de metros lineales batidos por los vientos del parque natural del Estrecho, en el istmo de Punta Camarinal, constituyen uno de los valores naturales más notables de Andalucía. Aquí la naturaleza aún gana terreno a la civilización. El sendero de la duna es muy sencillo, apenas un kilómetro y sin desniveles, aunque se realiza por arena. El aliciente es pasar junto a la duna y también visitar las ruinas de ciudad romana de Baelo Claudia. Alamy
  • Entre las poblaciones almerienses de Aguadulce y Roquetas de Mar se encuentra este monumento natural, uno de los últimos reductos de los  arrecifes de posidonia   en las costas del Mediterráneo. Su necesidad de aguas limpias y oxigenadas convierte esta barrera en un espacio amenazado por el progreso y en un testigo privilegiado del cambio climático. También es un excelente reclamo para el buceo en unos fondos submarinos sublimes.
    11Arrecife barrera de Posidonia (Almería) Entre las poblaciones almerienses de Aguadulce y Roquetas de Mar se encuentra este monumento natural, uno de los últimos reductos de los arrecifes de posidonia en las costas del Mediterráneo. Su necesidad de aguas limpias y oxigenadas convierte esta barrera en un espacio amenazado por el progreso y en un testigo privilegiado del cambio climático. También es un excelente reclamo para el buceo en unos fondos submarinos sublimes. Alamy
  • Dentro del parque nacional de los Picos de Europa se encuentran los  Lagos de Covadonga , uno de los espacios naturales más visitado de España. Se trata de dos lagunas de origen glaciar, Enol y Encina, a las que en época de deshielo se suma una tercera, Bricial. Desde las amplias y suaves lomas de los lagos se puede acceder en una marcha de montaña apta solo para senderistas preparados al mirador de Ordiales, un balcón natural prodigioso por sus vistas y también muy simbólico: allí se encuentra enterrado Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa y creador de los primeros parques nacionales de España.
    12Lagos de Covadonga (Asturias) Dentro del parque nacional de los Picos de Europa se encuentran los Lagos de Covadonga, uno de los espacios naturales más visitado de España. Se trata de dos lagunas de origen glaciar, Enol y Encina, a las que en época de deshielo se suma una tercera, Bricial. Desde las amplias y suaves lomas de los lagos se puede acceder en una marcha de montaña apta solo para senderistas preparados al mirador de Ordiales, un balcón natural prodigioso por sus vistas y también muy simbólico: allí se encuentra enterrado Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa y creador de los primeros parques nacionales de España. Getty Images
  • Por las comarcas pirenaicas del Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza, en la provincia de  Huesca , esperan monumentos naturales impresionantes a una altitud entre los 2.700 y los 3.000 metros. Además, aquí están algunos de los montes más importantes de la Península, como el Posets, Maladeta, Aneto o Monte Perdido, en los que se pueden encontrar zonas glaciares que, aunque en retroceso, encuentran aquí su último refugio. Los ibones son pequeños lagos de origen glaciar que sorprenden por su belleza. Algunos ejemplos: los de Acherito y Estanés, en Ansó; los de Anayet, los ibones Azules y los de Arriel, en el valle del Tena; o los de Bernatuara y Marboré, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido. Todos ellos espectaculares.
    13Glaciares e ibones de Huesca Por las comarcas pirenaicas del Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza, en la provincia de Huesca, esperan monumentos naturales impresionantes a una altitud entre los 2.700 y los 3.000 metros. Además, aquí están algunos de los montes más importantes de la Península, como el Posets, Maladeta, Aneto o Monte Perdido, en los que se pueden encontrar zonas glaciares que, aunque en retroceso, encuentran aquí su último refugio. Los ibones son pequeños lagos de origen glaciar que sorprenden por su belleza. Algunos ejemplos: los de Acherito y Estanés, en Ansó; los de Anayet, los ibones Azules y los de Arriel, en el valle del Tena; o los de Bernatuara y Marboré, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido. Todos ellos espectaculares. Alamy
  • A cuatro kilómetros de la localidad de  Zuheros , en Córdoba, esta cueva es una de las más importantes de Andalucía. En ella se han encontrado importantes restos arqueológicos del Paleolítico y el Neolítico, y en algunas de sus salas se pueden contemplar bellas formaciones de estalactitas, estalagmitas o gours (concreciones calcáreas de forma escalonada).
    14Cueva de los Murciélagos (Córdoba) A cuatro kilómetros de la localidad de Zuheros, en Córdoba, esta cueva es una de las más importantes de Andalucía. En ella se han encontrado importantes restos arqueológicos del Paleolítico y el Neolítico, y en algunas de sus salas se pueden contemplar bellas formaciones de estalactitas, estalagmitas o gours (concreciones calcáreas de forma escalonada). Alamy
  • El batir constante de las olas del Cantábrico ha esculpido sorprendentes formas en las playas asturianas y gallegas. Un buen ejemplo es la playa de Aguas Santas, en Ribadeo (Lugo), más conocida como  playa de las Catedrales  por la peculiar forma de sus acantilados con una serie de arcos y cuevas que se aprecian solo durante la bajamar, el único momento en el que se puede pasear entre estas formas caprichosas de la naturaleza y sus pasillos alfombrados por la arena. Es uno de los enclaves más populares de las costas cantábricas, por ello durante las épocas de mayor afluencia (Semana Santa y verano, del 1 de julio al 30 de septiembre) hay un cupo diario de visitantes,  previa reserva .
    15Playa de Las Catedrales (Lugo) El batir constante de las olas del Cantábrico ha esculpido sorprendentes formas en las playas asturianas y gallegas. Un buen ejemplo es la playa de Aguas Santas, en Ribadeo (Lugo), más conocida como playa de las Catedrales por la peculiar forma de sus acantilados con una serie de arcos y cuevas que se aprecian solo durante la bajamar, el único momento en el que se puede pasear entre estas formas caprichosas de la naturaleza y sus pasillos alfombrados por la arena. Es uno de los enclaves más populares de las costas cantábricas, por ello durante las épocas de mayor afluencia (Semana Santa y verano, del 1 de julio al 30 de septiembre) hay un cupo diario de visitantes, previa reserva. Getty Images