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Ocho animales emblemáticos del Pirineo y dónde verlos en España

Del poderoso oso pardo a la leve mariposa apolo, un cuaderno de campo sobre las especies singulares de esta cordillera

Pirineo
Si hay que elegir un animal emblemático de los Pirineos este es el sarrio (Rupicapra pyrenaica), señor de los acantilados vertiginosos.

Observar animales en su medio natural es una de las experiencias más impactantes que se puedan tener en la naturaleza. En el Pirineo hay cientos de especies que vale la pena descubrir. Las ocho que aquí se citan son las más singulares entre las aves, los mamíferos, los anfibios y los insectos de esta cordillera y el verano es un buen momento para salir en su busca. Para cada uno de ellos se citan lugares muy concretos en los que es posible verlos procurando, eso sí, no molestarlos ni alterar su hábitat. También se incluyen algunas empresas especializadas en turismo de observación que pueden facilitar la experiencia.

Un quebrantahuesos ('Gypaetus barbatus') en pleno vuelo. ampliar foto
Un quebrantahuesos ('Gypaetus barbatus') en pleno vuelo. GETTY IMAGES

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Con el número uno de animales singulares podríamos situar esta impresionante ave de 2,60 metros de envergadura, una de las rapaces más grandes de Europa, la única capaz de comer huesos que arroja sobre los canchales para romperlos. Su hábitat es la media y alta montaña, en donde encuentra ungulados salvajes y domésticos que forman parte de su dieta. Junio y julio son meses idóneos para ver los vuelos de los quebrantahuesos nacidos en febrero y de los adultos. El observatorio de aves del pueblo de Escuaín, es uno de los mejores lugares del mundo para observarlos. También, los cortados de la Coroneta Rasa, en la pista de La Mina, en Cerler, o el Paso de la Inclusa, en la carretera a Gistaín. Todos estos enclaves se encuentran en la provincia de Huesca

Oso pardo en un bosque de los Pirineos. ampliar foto
Oso pardo en un bosque de los Pirineos. GETTY IMAGES

Oso pardo (Ursus arctos)

Este plantígrado provoca fascinación y temor a partes iguales; es el rey de los bosques, el mamífero más grande de las florestas caducifolias pirenaicas de Luchón, Arán, Alto Pallars o los encantadores rincones de Aigualluts y Batisielles en Benasque, entre otros sitios. Hay unos 70 individuos controlados, sobre todo en el Pirineo Central y muy especialmente en el Valle de Arán, donde se les puede ver con facilidad. La reintroducción de animales provenientes de Eslovenia a finales del siglo pasado ha evitado su desaparición, aunque solo uno de ellos, Canelito, conserva al 50% la línea genética pirenaica. El comienzo del verano es el mejor momento para verlos, pero su excelente olfato y su aversión al hombre lo dificultan.

Un ejemplar de sarrio ('Rupicapra pyrenaica'). ampliar foto
Un ejemplar de sarrio ('Rupicapra pyrenaica'). Alamy

Sarrio (Rupicapra pyrenaica)

Si hay que elegir un animal emblemático del Pirineo este es el sarrio. Señor de los acantilados vertiginosos, se le ha visto deambular por las paredes lisas de las presas y trepar por los riscos a una velocidad que envidiarían los mejores escaladores. Ha sido alimento durante siglos para los habitantes de las montañas y suministrador antaño de pieles para protegerse del frío. Fácil verlo en toda la cordillera por encima de los 2.000 metros, sobre todo al amanecer y al atardecer porque en las horas centrales del día se tumban en las sombras. A la salida de Benasque por carretera, pasado el desvío a Cerler y al otro lado del río Ésera, hay un comedero a donde suelen acudir. Son también frecuentes en el valle de Llauset en torno a los lagos de Botornás y Cap de Llauset. Acceso fácil por carretera desde el pueblo de Aneto.

Lagópodo alpino ('Lagopus muta') caminando sobre la nieve. ampliar foto
Lagópodo alpino ('Lagopus muta') caminando sobre la nieve.

Lagópodo alpino (Lagopus muta)

La hasta ahora conocida como perdiz nival es una luchadora. Ha sabido adaptarse a la montaña tras la retirada del hielo de la última glaciación y ahora se enfrenta al cambio climático y a la presión del hombre. Su plumaje, que le cubre incluso las patas, cambia de color (blanco en invierno, marrón en verano) para mimetizarse con el entorno. Como le ocurre al urogallo, los Pirineos son el límite meridional de su hábitat. La hembra pone los huevos en junio y es posible encontrarla entre los 2.200 y los 2.500 metros, especialmente en las caras norte. En la provincia de Huesca se la puede buscar en el lago de Salterillo, bajo el Aneto, en Benasque, y en el Forau de la Neu, en el valle de Eriste; en Navarra, en el macizo de Larra, y en Girona, en el pico Puigmal.

Detalle de un tritón pirenaico ('Calotriton asper'). ampliar foto
Detalle de un tritón pirenaico ('Calotriton asper').

Tritón pirenaico (Calotriton asper)

Si andamos por la montaña y buscamos una fuente deberemos fijarnos si en el arroyo hay tritones. Este anfibio de unos 10 centímetros está tan asociado a la surgencia del agua que se le llama coloquialmente “guardafuentes”. Es endémico del Pirineo y solo vive en España, en pequeños riachuelos y no en grandes lagos o cursos fluviales en donde las truchas pueden depredarlos. Su piel es de color pardo con una franja amarilla en el dorso; el vientre es aún más llamativo coloreado de naranja o rojo. Se les puede buscar en montaña media y alta. Recientemente se les ha visto en la sierra del Montseny, en la provincia de Barcelona. También en el parque nacional de Aigüestortes, en Lleida, y en los ibones de Gorgutes, a una hora de marcha desde Los Llanos del Hospital en Benasque.

Treparriscos (‘Tichodroma muraria’) en un cañón del Pirineo. ampliar foto
Treparriscos (‘Tichodroma muraria’) en un cañón del Pirineo. Alamy

Treparriscos (Tichodroma muraria)

Es el pájaro que todo aficionado querría contemplar al menos una vez en su vida. Es la estrella, por ejemplo, para los aficionados del norte de Europa que viajan hasta aquí para verlo. Frecuenta los cortados de roca caliza por los que se mueve a saltitos y con vuelo de mariposa extrayendo insectos de las grietas con el pico. Sus colores (rojo, negro y gris) le hacen inconfundible y muy llamativo. En verano llega hasta los 2.500 metros de altura y en invierno busca los fondos de valle. Es posible encontrarlo en el parque nacional de Aigüestortes, en Lleida; en el Congosto de Ventamillo, en la zona del Estrecho, en la Ribagorza; en la sierra de Guara en torno a las balsas de Basacol, cerca de Alquézar, o en las rocas del monasterio de San Juan de la Peña, en la Jacetania.

Un trío de simpáticas marmotas, uno de los roedores más grandes de Europa. ampliar foto
Un trío de simpáticas marmotas, uno de los roedores más grandes de Europa. GETTY IMAGES

Marmota (Marmota marmota)

Uno de los roedores más grandes de Europa. Como el oso, ha vuelto a casa después de desaparecer del Pirineo hace 15.000 años. Fue reintroducida en Francia a mediados del siglo XX como parte del menú para las águilas reales y ha sabido reproducirse con éxito. Hasta octubre es fácil verla y, sobre todo, oírla por el silbido característico con el que avisan de un peligro. Regordetas y entrañables, animan la vida en los pastos rocosos por encima de los 1.700 metros. De junio a octubre el parque nacional de Aigüestortes organiza la Ruta de la Marmota: excursiones guiadas de unas dos horas y cuarto (ideal para niños) desde el embalse de Cavallers hasta el Estany Negre para buscarla en el Planell de Riumalo. Para más información, Casa del Parque en Boí (973 69 61 89).

Un bello ejemplar de mariposa 'Parnassius apollo'. ampliar foto
Un bello ejemplar de mariposa 'Parnassius apollo'.

Mariposa apolo (Parnassius apollo)

De junio a agosto es el momento ideal de admirar a esta beldad, reina de las pasarelas de las mariposas, con sus alas blancas y brillantes adornadas de manchas grandes y negras las anteriores, rojas con el centro blanco y un anillo negro alrededor las posteriores y un ribete semitransparente ambas, como la lencería fina. Si se encuentra hay que abstenerse de tocarla; es de las pocas mariposas en peligro de extinción. Vive en zonas pedregosas con abundancia de pastos y praderas hasta los 2.000 metros buscando el néctar de plantas como la siempreviva. Se las encuentra, por ejemplo, en las montañas del Pallars Sobirá, en Lleida.

Empresas especializadas en turismo de observación

  • Pirinature (622 24 42 05; Benasque): quebrantahuesos, tritón, marmota, treparriscos, lagópodo alpino…
  • Birding Aragón. Web que reúne la mayor parte de agencias para la observación de aves en Aragón.
  • Senderos de Ordesa (616 25 55 54). Sarrios, marmotas, aves alpinas, grandes rapaces…
  • Obaga Activitats (619 93 82 67; Pallars Sobirà, Lleida). Salidas específicas para ver mariposas de montaña, marmotas y sarrios.
  • Lacuniacha (974 34 24 26; valle de Tena, Huesca) y Aran Park (973 92 90 06; valle de Arán, Lleida). Fauna pirenaica en semilibertad.

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