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Rutas Lonely Planet
Ciclistas en Vondelpark, en la ciudad de Ámsterdam. alamy

10 rutas para pedalear en familia por Europa

10 fotos

De un recorrido que contempla los pueblos más auténticos del sur de Inglaterra a la vía verde del Plazaola, entre Gipuzkoa y Navarra, y los canales de Ámsterdam. Pistas sencillas, con pocas cuestas y bien señalizadas que además disponen de facilidades para alojarse o alquilar bicis

  • Estas islas frente al lado sur del estrecho de Pertuis d’Antioche, en la costa atlántica francesa, son perfectas para el veraneo en familia. Las dos islas están muy bien acondicionadas para los ciclistas e incluyen pueblecitos de postal e infinidad de playas salvajes y ventosas. Además, se come muy bien: los adultos disfrutarán de sus ostras y mejillones frescos con vinos excelentes. Las islas ofrecen todo tipo de rutas circulares, tanto por caminos asfaltados como por pistas forestales. Aunque las distancias sean cortas, hay que concederse unos cinco días para recorrer ambas islas en familia y sin prisas. El mejor punto de acceso es La Rochelle (comunicada con tren de alta velocidad con París), una ciudad muy interesante y conectada a  la isla de Ré  (en la foto, vista aérea de sus salinas) por un puente de tres kilómetros. Solo hay que tener en cuenta que en julio y agosto las familias francesas invaden las islas. Y que nadie se olvide de llevar la cometa. ¡Aquí suele soplar el viento! Más información en  isladere.es  e  islaoleron.es
    1Islas de Ré y d’Oléron, plácido pedaleo atlántico (Francia) Estas islas frente al lado sur del estrecho de Pertuis d’Antioche, en la costa atlántica francesa, son perfectas para el veraneo en familia. Las dos islas están muy bien acondicionadas para los ciclistas e incluyen pueblecitos de postal e infinidad de playas salvajes y ventosas. Además, se come muy bien: los adultos disfrutarán de sus ostras y mejillones frescos con vinos excelentes. Las islas ofrecen todo tipo de rutas circulares, tanto por caminos asfaltados como por pistas forestales. Aunque las distancias sean cortas, hay que concederse unos cinco días para recorrer ambas islas en familia y sin prisas. El mejor punto de acceso es La Rochelle (comunicada con tren de alta velocidad con París), una ciudad muy interesante y conectada a la isla de Ré (en la foto, vista aérea de sus salinas) por un puente de tres kilómetros. Solo hay que tener en cuenta que en julio y agosto las familias francesas invaden las islas. Y que nadie se olvide de llevar la cometa. ¡Aquí suele soplar el viento! Más información en isladere.es e islaoleron.es getty
  • Los romanos ya barajaron la idea de un vía fluvial que conectara el Atlántico con el Mediterráneo atravesando la actual Francia, pero no fue hasta el siglo XVII cuando se construyó el  Canal du Midi  entre Sète y Toulouse, y hubo que esperar al siglo XIX para financiar su ampliación hacia el oeste, desde  Toulouse  hasta Castets-en-Dorthe, al este de  Burdeos , tras lo cual el ferrocarril se apropió de buena parte del transporte de mercancías. Finalmente, esta segunda sección, el canal de Garona (en la foto, un tramo cerca de la localidad de Marmande), ha encontrado su sentido para mantenerse activo como destino turístico. Conforma una ruta ciclista sencilla de 260 kilómetros entre ambas ciudades que aprovecha los antiguos caminos de sirga, apta para las familias (principalmente por vías verdes) y que se puede completar en una semana reposando a la sombra de preciosos plátanos, atravesando aldeas tranquilas y recorriendo regiones vinícolas, más todas las posibilidades de diversión que ofrece un canal fluvial. La ruta completa parte de Burdeos y llega a Toulouse, pero puede hacerse en tramos más cortos. Más información en  turismo-occitanie.es
    2Canal de Garona, pedaleando entre dos mares (Francia) Los romanos ya barajaron la idea de un vía fluvial que conectara el Atlántico con el Mediterráneo atravesando la actual Francia, pero no fue hasta el siglo XVII cuando se construyó el Canal du Midi entre Sète y Toulouse, y hubo que esperar al siglo XIX para financiar su ampliación hacia el oeste, desde Toulouse hasta Castets-en-Dorthe, al este de Burdeos, tras lo cual el ferrocarril se apropió de buena parte del transporte de mercancías. Finalmente, esta segunda sección, el canal de Garona (en la foto, un tramo cerca de la localidad de Marmande), ha encontrado su sentido para mantenerse activo como destino turístico. Conforma una ruta ciclista sencilla de 260 kilómetros entre ambas ciudades que aprovecha los antiguos caminos de sirga, apta para las familias (principalmente por vías verdes) y que se puede completar en una semana reposando a la sombra de preciosos plátanos, atravesando aldeas tranquilas y recorriendo regiones vinícolas, más todas las posibilidades de diversión que ofrece un canal fluvial. La ruta completa parte de Burdeos y llega a Toulouse, pero puede hacerse en tramos más cortos. Más información en turismo-occitanie.es
  • Los verdes, exuberantes y accidentados paisajes del País Vasco y Navarra son perfectos para una aventura en familia: hay muchos carriles bici y la mayoría de los conductores respeta a los ciclistas. Una buena combinación es pasar dos días en San Sebastián (con playas y carriles bici excelentes) para luego dirigirse, rumbo al sur, hacia la sierra de Aralar, a través de la  vía verde del Plazaola  (en la foto), trazado ciclista que ha recuperado, entre Pamplona y Andoain, más de 50 kilómetros —40 de ellos ininterrumpidos entre esta localidad guipuzcoana y la navarra Lekunberri— de la primera vía férrea (de origen minero) que unió Pamplona y San Sebastián, entre los años 1914 y 1953. Los ciclistas encontrarán puntos regulares de abastecimiento de agua y varios túneles —el más largo de casi tres kilómetros, iluminado y seguro— que añaden diversión al recorrido. La ascensión ininterrumpida de 1.500 metros hasta los puntos más elevados del parque natural de Aralar exige una bici con cubiertas adecuadas, porque hay tramos accidentados. Cinco días bastarían para completar una ruta circular por las montañas, pero siempre está la opción del tren (los menores de 5 años y las bicis viajan gratis), por si se necesita acortar el viaje. Más información en  turismo.navarra.es
    3De San Sebastián a la sierra de Aralar (Gipuzkoa y Navarra) Los verdes, exuberantes y accidentados paisajes del País Vasco y Navarra son perfectos para una aventura en familia: hay muchos carriles bici y la mayoría de los conductores respeta a los ciclistas. Una buena combinación es pasar dos días en San Sebastián (con playas y carriles bici excelentes) para luego dirigirse, rumbo al sur, hacia la sierra de Aralar, a través de la vía verde del Plazaola (en la foto), trazado ciclista que ha recuperado, entre Pamplona y Andoain, más de 50 kilómetros —40 de ellos ininterrumpidos entre esta localidad guipuzcoana y la navarra Lekunberri— de la primera vía férrea (de origen minero) que unió Pamplona y San Sebastián, entre los años 1914 y 1953. Los ciclistas encontrarán puntos regulares de abastecimiento de agua y varios túneles —el más largo de casi tres kilómetros, iluminado y seguro— que añaden diversión al recorrido. La ascensión ininterrumpida de 1.500 metros hasta los puntos más elevados del parque natural de Aralar exige una bici con cubiertas adecuadas, porque hay tramos accidentados. Cinco días bastarían para completar una ruta circular por las montañas, pero siempre está la opción del tren (los menores de 5 años y las bicis viajan gratis), por si se necesita acortar el viaje. Más información en turismo.navarra.es
  • Junto con Holanda, el otro gran destino para las familias ciclistas es Dinamarca: seguro, tranquilo, llano y con muchos carriles-bici, que es transporte universal de todos los daneses. No se puede pedir mucho más. Todo el país se presta a ser recorrido en bicicleta, aunque la península de Jutlandia tiene más cuestas que el resto del país. Un buen plan puede salir en bicicleta desde Copenhague, lo que facilita mucho la logística, para recorrer la isla de Zealand.  La capital danesa es una de las ciudades más ‘kids friendly’   de Europa, con algunos atractivos para los niños indiscutible, como el parque de atracciones Tivoli, uno de los más antiguos del mundo; el Experimentarium, interactivo centro de divulgación científica; o el magnífico Museo Louisiana, la galería de arte moderno más popular de Dinamarca, con un edificio entero dedicado al arte para y hecho por niños, y con unas bonitas vistas al mar. Pero con solo salir de la ciudad encontraremos castillos, como el de Frederiksberg, a orillas de un lago en la encantadora ciudad de Hillerod, o el castillo de Kronborg, en la desembocadura del mar báltico. Hay inmensos bosques, granjas encantadoras, pueblos de pescadores, o playas de arena blanca en la costa norte. Y también podemos viajar a tiempos de los vikingos en ciudades como Køge o Roskilde (en la foto, una travesía turística en el Museo de Barcos Vikingos). Más información en  vikingeskibsmuseet.dk
    4Isla de Zealand, un viaje con los vikingos (Dinamarca) Junto con Holanda, el otro gran destino para las familias ciclistas es Dinamarca: seguro, tranquilo, llano y con muchos carriles-bici, que es transporte universal de todos los daneses. No se puede pedir mucho más. Todo el país se presta a ser recorrido en bicicleta, aunque la península de Jutlandia tiene más cuestas que el resto del país. Un buen plan puede salir en bicicleta desde Copenhague, lo que facilita mucho la logística, para recorrer la isla de Zealand. La capital danesa es una de las ciudades más ‘kids friendly’ de Europa, con algunos atractivos para los niños indiscutible, como el parque de atracciones Tivoli, uno de los más antiguos del mundo; el Experimentarium, interactivo centro de divulgación científica; o el magnífico Museo Louisiana, la galería de arte moderno más popular de Dinamarca, con un edificio entero dedicado al arte para y hecho por niños, y con unas bonitas vistas al mar. Pero con solo salir de la ciudad encontraremos castillos, como el de Frederiksberg, a orillas de un lago en la encantadora ciudad de Hillerod, o el castillo de Kronborg, en la desembocadura del mar báltico. Hay inmensos bosques, granjas encantadoras, pueblos de pescadores, o playas de arena blanca en la costa norte. Y también podemos viajar a tiempos de los vikingos en ciudades como Køge o Roskilde (en la foto, una travesía turística en el Museo de Barcos Vikingos). Más información en vikingeskibsmuseet.dk alamy
  • Con los Alpes franceses en el horizonte, viñedos que descienden hasta sus relucientes orillas y encantadores pueblos, dar una vuelta en torno al lago Lemán descubre algunos de los paisajes más sensacionales de Europa. Principalmente llano y apto para todos los públicos (familias incluidas), el  Tour du Léman , de 200 kilómetros, sigue la Cycle Route 46. Parte desde la ciudad de  Ginebra  y discurre en gran parte por vías rurales con vistas del lago que, a medida que avanza el recorrido, se van abriendo a playas y pueblos en dirección a Lausana. A partir de aquí, gana en espectacularidad, adentrándose en los viñedos de Lavaux, patrimonio mundial (en la foto, ciclistas a su paso por Saint-Saphorin), para luego descender y orillar el lago a través de Vevey, Montreux y el medieval castillo de Chillon. La ruta gira después —en el sentido de las agujas del reloj— para retroceder de nuevo hasta Ginebra por el delta del Ródano y pueblitos con mercado en la frontera francosuiza. Más información en  schweizmobil.ch
    5Montañas, viñedos y el lago Lemán (Suiza) Con los Alpes franceses en el horizonte, viñedos que descienden hasta sus relucientes orillas y encantadores pueblos, dar una vuelta en torno al lago Lemán descubre algunos de los paisajes más sensacionales de Europa. Principalmente llano y apto para todos los públicos (familias incluidas), el Tour du Léman, de 200 kilómetros, sigue la Cycle Route 46. Parte desde la ciudad de Ginebra y discurre en gran parte por vías rurales con vistas del lago que, a medida que avanza el recorrido, se van abriendo a playas y pueblos en dirección a Lausana. A partir de aquí, gana en espectacularidad, adentrándose en los viñedos de Lavaux, patrimonio mundial (en la foto, ciclistas a su paso por Saint-Saphorin), para luego descender y orillar el lago a través de Vevey, Montreux y el medieval castillo de Chillon. La ruta gira después —en el sentido de las agujas del reloj— para retroceder de nuevo hasta Ginebra por el delta del Ródano y pueblitos con mercado en la frontera francosuiza. Más información en schweizmobil.ch
  • Las bicicletas forman parte del tejido de  Ámsterdam , quizá la capital más concienciada al respecto del planeta. Cada día, 400.000 usuarios pedalean por sus 513 kilómetros de carriles bici, que cubren cada esquina y canal de esta urbe que alcanzó su mayor esplendor en el siglo XVII. Y como la ciudad y sus alrededores son tan planos, el esfuerzo es mínimo. Las bicis en ‘Dam’ son las típicas de paseo: bajas, para pedalear erguido y con garbo. Se aconseja usarlas por el centro para ver sus importantes atractivos, o salir de ruta circular junto al río Ámstel hasta el pueblo de Ouderkerk aan de Amstel, y continuar hacia Abcoude y la localidad fortificada de Weesp, por los ríos Bullewijk, Waver, Winkel y Gein, para luego seguir por el río Vecht hasta el castillo de Muiderslot, a través del Diemerpark y vuelta al centro. Son unos 46 kilómetros si se hace todo el circuito, con inicio y final en la Estación Central de Ámsterdam. Si se viaja en familia es una forma fácil y divertida de recorrer la ciudad y parar en los diferentes atractivos turísticos, detenerse a contemplar los canales, asomarse a un museo en un barco antiguo de verdad o conocer la emotiva historia de Ana Frank en su casa.  iamsterdam.com
    6De paseo junto a los canales de Ámsterdam Las bicicletas forman parte del tejido de Ámsterdam, quizá la capital más concienciada al respecto del planeta. Cada día, 400.000 usuarios pedalean por sus 513 kilómetros de carriles bici, que cubren cada esquina y canal de esta urbe que alcanzó su mayor esplendor en el siglo XVII. Y como la ciudad y sus alrededores son tan planos, el esfuerzo es mínimo. Las bicis en ‘Dam’ son las típicas de paseo: bajas, para pedalear erguido y con garbo. Se aconseja usarlas por el centro para ver sus importantes atractivos, o salir de ruta circular junto al río Ámstel hasta el pueblo de Ouderkerk aan de Amstel, y continuar hacia Abcoude y la localidad fortificada de Weesp, por los ríos Bullewijk, Waver, Winkel y Gein, para luego seguir por el río Vecht hasta el castillo de Muiderslot, a través del Diemerpark y vuelta al centro. Son unos 46 kilómetros si se hace todo el circuito, con inicio y final en la Estación Central de Ámsterdam. Si se viaja en familia es una forma fácil y divertida de recorrer la ciudad y parar en los diferentes atractivos turísticos, detenerse a contemplar los canales, asomarse a un museo en un barco antiguo de verdad o conocer la emotiva historia de Ana Frank en su casa. iamsterdam.com alamy
  • Un terreno llano y agradable, senderos sencillos para pedalear, comodidades para el alojamiento y seguridad: cuatro aspectos básicos cuando se quiere planificar unas vacaciones en familia sobre dos ruedas. Holanda es uno de los grandes paraísos para este tipo de viajes (en la foto, una familia observando molinos en Kinderdijk). Si se busca una ruta sin tráfico, el tramo holandés de la International Meuse Cycle Route, o  EuroVelo 19 , puede ser una aventura para todas las edades, pero hay que dedicar tiempo para planificarla bien. La Maas Cycle Route (Maasfietsroute) se pega al río Maas durante más de 480 kilómetros, trazando un arco hacia el noreste desde Maastricht hasta Hoek van Holland, a orillas del Mar del Norte, y permite ir de una orilla a otra del río gracias al ferri (hay 12 puntos de paso). Los desniveles son suaves y casi todo el recorrido es sin automóviles o por plácidos caminos vecinales, con alguna que otra pista de gravilla. Se contemplan molinos de viento y diques, antiguos pueblos fortificados y huertos de frutales, en compañía de las barcazas fluviales. Además, se han modernizado las señalizaciones para facilitar el trayecto, que cuenta con una web fantástica para ayudar a prepararlo previamente. Más información en  lfmaasroute.nl
    7Maas Cycle Route, paraíso del cicloturismo familiar (Países Bajos) Un terreno llano y agradable, senderos sencillos para pedalear, comodidades para el alojamiento y seguridad: cuatro aspectos básicos cuando se quiere planificar unas vacaciones en familia sobre dos ruedas. Holanda es uno de los grandes paraísos para este tipo de viajes (en la foto, una familia observando molinos en Kinderdijk). Si se busca una ruta sin tráfico, el tramo holandés de la International Meuse Cycle Route, o EuroVelo 19, puede ser una aventura para todas las edades, pero hay que dedicar tiempo para planificarla bien. La Maas Cycle Route (Maasfietsroute) se pega al río Maas durante más de 480 kilómetros, trazando un arco hacia el noreste desde Maastricht hasta Hoek van Holland, a orillas del Mar del Norte, y permite ir de una orilla a otra del río gracias al ferri (hay 12 puntos de paso). Los desniveles son suaves y casi todo el recorrido es sin automóviles o por plácidos caminos vecinales, con alguna que otra pista de gravilla. Se contemplan molinos de viento y diques, antiguos pueblos fortificados y huertos de frutales, en compañía de las barcazas fluviales. Además, se han modernizado las señalizaciones para facilitar el trayecto, que cuenta con una web fantástica para ayudar a prepararlo previamente. Más información en lfmaasroute.nl getty
  • Esta ruta siguiendo el curso del Rin es adecuada para ciclistas de cualquier edad y condición física. Además, está integrada en  la red EuroVelo . Pero como el río es muy largo se recomienda centrarse en algunos de sus tramos más bonitos de Suiza, Francia, Alemania (en la foto, a su paso por la ciudad de Bonn) o Países Bajos, y dedicarles una o dos semanas. Se puede elegir entre nueve lugares patrimonio mundial, incluidos la ciudad de Estrasburgo, los molinos neerlandeses, la catedral de  Colonia  y todo el valle superior del Medio Rin, entre Bingen y Coblenza. Y, para los adultos, ya puestos, ¿por qué no detenerse a probar algunos vinos de variedad riesling por  la zona de Colmar, en Alsacia ? Es una ruta muy larga, de 1.231 kilómetros, desde Andermatt (Suiza) hasta  Róterdam  (Países Bajos), en la que se pueden seleccionar los tramos que más se adapten a nuestros intereses. Encontraremos casillos, pueblos de cuentos de hadas y un paisaje muy agradable que invita a disfrutar placenteramente del trayecto en bici. Más información en  rhinecycleroute.eu
    8Rhine Cycle Route, entre molinos, castillos y ciudades con encanto (Suiza, Francia, Alemania y Países Bajos) Esta ruta siguiendo el curso del Rin es adecuada para ciclistas de cualquier edad y condición física. Además, está integrada en la red EuroVelo. Pero como el río es muy largo se recomienda centrarse en algunos de sus tramos más bonitos de Suiza, Francia, Alemania (en la foto, a su paso por la ciudad de Bonn) o Países Bajos, y dedicarles una o dos semanas. Se puede elegir entre nueve lugares patrimonio mundial, incluidos la ciudad de Estrasburgo, los molinos neerlandeses, la catedral de Colonia y todo el valle superior del Medio Rin, entre Bingen y Coblenza. Y, para los adultos, ya puestos, ¿por qué no detenerse a probar algunos vinos de variedad riesling por la zona de Colmar, en Alsacia? Es una ruta muy larga, de 1.231 kilómetros, desde Andermatt (Suiza) hasta Róterdam (Países Bajos), en la que se pueden seleccionar los tramos que más se adapten a nuestros intereses. Encontraremos casillos, pueblos de cuentos de hadas y un paisaje muy agradable que invita a disfrutar placenteramente del trayecto en bici. Más información en rhinecycleroute.eu alamy
  • La vía férrea que comunicaba el suroeste del Reino Unido con Londres, inmortalizada en la guía de Cornualles de John Betjeman como “el viaje en tren más bonito que conozco”, ahora es una ruta ciclista frecuentada por familias. Atraviesa algunos de los paisajes más bonitos de este condado del sur de Inglaterra. Desde Padstow, el famoso puerto pesquero de Rick Stein, hasta Wadebridge, abraza el enorme estuario del río Camel y penetra en la espesura del valle homónimo hasta Bodmin. Después se adentra hasta el páramo de Bodmin Moor (en la foto, los círculos megalíticos de The Hurlers) para terminar en la aldea de Blisland. Es una ruta sin tráfico en su mayor parte que incluye un sitio de especial interés científico y una zona especial de conservación. Los aficionados a las aves disfrutarán del estuario, donde se pueden ver halcones peregrinos, águilas pescadoras y cisnes. Son solo 29 kilómetros para comprender por qué Cornualles es uno de los lugares más bellos y visitados del país. Más información en  sustrans.org.uk
    9Camel Trail, Cornualles en bicicleta y en familia (Reino Unido) La vía férrea que comunicaba el suroeste del Reino Unido con Londres, inmortalizada en la guía de Cornualles de John Betjeman como “el viaje en tren más bonito que conozco”, ahora es una ruta ciclista frecuentada por familias. Atraviesa algunos de los paisajes más bonitos de este condado del sur de Inglaterra. Desde Padstow, el famoso puerto pesquero de Rick Stein, hasta Wadebridge, abraza el enorme estuario del río Camel y penetra en la espesura del valle homónimo hasta Bodmin. Después se adentra hasta el páramo de Bodmin Moor (en la foto, los círculos megalíticos de The Hurlers) para terminar en la aldea de Blisland. Es una ruta sin tráfico en su mayor parte que incluye un sitio de especial interés científico y una zona especial de conservación. Los aficionados a las aves disfrutarán del estuario, donde se pueden ver halcones peregrinos, águilas pescadoras y cisnes. Son solo 29 kilómetros para comprender por qué Cornualles es uno de los lugares más bellos y visitados del país. Más información en sustrans.org.uk alamy
  • Este pastizal, uno de los más extensos sin cercar que quedan en el sur de Inglaterra, abarca 567 kilómetros cuadrados de brezal y bosque antiguo surcados por carreteras tranquilas, caminos carreteros de grava e infinidad de senderos. El terreno suave y accesible, combinado con las buenas comunicaciones en tren hasta  Londres  y una animada red de pubs y casas de té, lo convierten en el lugar perfecto para iniciarse en un viaje autosuficiente en bicicleta. Esta ruta empieza y termina en la estación de trenes de Brockenhurst y propone un recorrido por una extensión de bosque y brezal poco transitada. Aguardan en torno a 100 kilómetros de pedaleo que, en su mayor parte, sigue pistas forestales relativamente anchas y niveladas salteadas con tramos un poco más accidentados y con más piedras sueltas, así como tranquilos caminos carreteros con cuestas mínimas y muchas paradas para descansar y acampar. Además, en Brockenhurst se pueden alquilar bicis. Más información en  bikepacking.com
    10La auténtica vida rural inglesa en New Forest (Reino Unido) Este pastizal, uno de los más extensos sin cercar que quedan en el sur de Inglaterra, abarca 567 kilómetros cuadrados de brezal y bosque antiguo surcados por carreteras tranquilas, caminos carreteros de grava e infinidad de senderos. El terreno suave y accesible, combinado con las buenas comunicaciones en tren hasta Londres y una animada red de pubs y casas de té, lo convierten en el lugar perfecto para iniciarse en un viaje autosuficiente en bicicleta. Esta ruta empieza y termina en la estación de trenes de Brockenhurst y propone un recorrido por una extensión de bosque y brezal poco transitada. Aguardan en torno a 100 kilómetros de pedaleo que, en su mayor parte, sigue pistas forestales relativamente anchas y niveladas salteadas con tramos un poco más accidentados y con más piedras sueltas, así como tranquilos caminos carreteros con cuestas mínimas y muchas paradas para descansar y acampar. Además, en Brockenhurst se pueden alquilar bicis. Más información en bikepacking.com getty