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En la remota isla de los moáis

La periodista Sandra Bravo recuerda su viaje a uno de los lugares más remotos de la Tierra: la Isla de Pascua

La periodista Sandra Bravo. Ampliar foto
La periodista Sandra Bravo. Sentido Fotografía

Acaba de publicar Todo eso que no sé cómo explicarle a mi madre (Plan B), un ensayo en el que analiza y aclara las complejidades de la vida sexual y (poli)amorosa en el siglo XXI. Para este gran viaje que hizo a la Isla de Pascua la periodista Sandra Bravo no se complicó y fue con uno de sus compañeros.

¿Qué buscaban en Pascua?

Ver los moáis y vivir la experiencia de hallarnos en uno de los lugares más remotos de la Tierra. Al viajar a Chile nunca íbamos a estar más cerca, así que no pudimos resistirnos.

¿Cómo es el paisaje?

Hay tres volcanes, también acantilados y bastantes arbustos y palmeras. No es demasiado frondosa, pero es muy particular. Como estuvimos cinco días nos dio tiempo a hacer senderismo, no solamente visitamos los moáis.

Pero sería lo primero que vieron…

Claro, es el gran reclamo. Hay mil visitas guiadas al parque nacional Rapa Nui, pero nosotros alquilamos una moto y nos movimos por la isla solos. Por suerte cuidan mucho su patrimonio y tienen vigilantes que van de paisano; si haces algo indebido, como tirar basura, te reprenden. También hay limitaciones para ver los distintos lugares donde se encuentran los moáis: solo puedes ir una vez a cada uno.

Los 15 moáis en Ahu Tongariki (Isla de Pascua). ampliar foto
Los 15 moáis en Ahu Tongariki (Isla de Pascua). getty images

Cuéntenos más sobre estos gigantes de piedra.

Hay varios puntos donde verlos. El principal es Ahu Tongariki, con 15 moáis. Después, en la playa de Anakena encuentras otro altar, o ahu, con cuatro de ellos que tienen la peculiaridad de llevar sombrerito, un elemento rojo sobre la cabeza. Por último, se puede ver la cantera de Rano Raraku, donde se excavaban los moáis. De allí los sacaban para reubicarlos, pero todavía quedan muchos a medio hacer o semienterrados. Me llamó la atención que, si los moáis se caen, no los ponen derechos: los dejan tumbados.

¿Dónde se alojaban?

En la capital. Se llama Hanga Roa y es muy pequeña. Tiene una calle principal turística con sitios para comer. También hay mercados de artesanía y tiendas de alimentación. Lo interesante es que todos los que trabajan allí han de ser de etnia rapanui.

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