Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
La ruta del azafrán en la tierra del Quijote

La ruta del azafrán en la tierra del Quijote

10 fotos

El preciado condimento, legado de la cultura andalusí en la Península, cuenta hoy con denominación de origen propia, museos, jornadas de divulgación y una tradición culinaria que invita a ser descubierta en localidades como Villarrobledo y Alcalá del Júcar, en Albacete, o la villa toledana de Consuegra y la propia ciudad de Toledo. Una ruta en busca de su delicada flor, entre plantaciones, molinos y maravillosos restaurantes

  • El cultivo del azafrán, introducido por la cultura andalusí enla Península, se adaptó muy bien al clima manchego: mucho frío en invierno, mucho calor en verano y la lluvia justa. En la foto, recogida del azafrán en Las Eras, cerca de Alcalá de Júcar, (Albacete).
    1Recogida del Azafrán en Las Eras (Albacete) El cultivo del azafrán, introducido por la cultura andalusí enla Península, se adaptó muy bien al clima manchego: mucho frío en invierno, mucho calor en verano y la lluvia justa. En la foto, recogida del azafrán en Las Eras, cerca de Alcalá de Júcar, (Albacete).
  • La recogida del azafrán se hace con precisos pellizcos para no romper la delicada flor, que sale al despuntar el sol y muere al caer la tarde.
    2Delicadeza y precisión La recogida del azafrán se hace con precisos pellizcos para no romper la delicada flor, que sale al despuntar el sol y muere al caer la tarde.
  • La recogida del azafrán se realiza a finales de octubre y principios de noviembre, y siempre a primera hora de la mañana. Cada brote recogido es depositado en una cesta de mimbre. En la foto, la cuadrilla de Miguel Villar carga la rosas de azafrán recogidas de madrugada en Las Eras, pedanía de Alcalá de Júcar, en la provincia de Albacete.
    3Cosecha de madrugada La recogida del azafrán se realiza a finales de octubre y principios de noviembre, y siempre a primera hora de la mañana. Cada brote recogido es depositado en una cesta de mimbre. En la foto, la cuadrilla de Miguel Villar carga la rosas de azafrán recogidas de madrugada en Las Eras, pedanía de Alcalá de Júcar, en la provincia de Albacete.
  • Proceso de pelado del azafrán en Las Eras (Albacete). La flor del azafrán está compuesta por unos estambres amarillos (la parte masculina) y los carpelos, unos hilos rojos (la parte femenina) que se dividen en tres hebras y se extraen con delicadeza, ya en casa, después de la recogida. Esta operación que se conoce como pelado o monda.
    4Pelado de la rosa del azafrán Proceso de pelado del azafrán en Las Eras (Albacete). La flor del azafrán está compuesta por unos estambres amarillos (la parte masculina) y los carpelos, unos hilos rojos (la parte femenina) que se dividen en tres hebras y se extraen con delicadeza, ya en casa, después de la recogida. Esta operación que se conoce como pelado o monda.
  • Teresa Gutiérrez (en la foto), propietaria y cocinera del restaurante Azafrán en Villarrobledo (azafranvillarrobledo.com), es también embajadora de la Denominación de Origen Protegida Azafrán de La Mancha.
    5Embajadora del azafrán Teresa Gutiérrez (en la foto), propietaria y cocinera del restaurante Azafrán en Villarrobledo (azafranvillarrobledo.com), es también embajadora de la Denominación de Origen Protegida Azafrán de La Mancha.
  • Uno de los platos preparados por Teresa Gutiérrez en el restaurante Azafrán, en cuya carta la cocinera extiende el uso de la especia en la repostería y para darle un toque de elegancia a sus emplatados.
    6Una pizca de azafrán Uno de los platos preparados por Teresa Gutiérrez en el restaurante Azafrán, en cuya carta la cocinera extiende el uso de la especia en la repostería y para darle un toque de elegancia a sus emplatados.
  • Alcalá del Júcar irrumpe en la planicie manchega. El pueblo trepa y se esconde en el cañón que ha horadado el río a su paso. Una herradura muy cerrada que embellece y curvea la carretera que atraviesa la localidad albaceteña. En la foto, el puente romano de Alcalá del Júcar.
    7Un pueblo acostado en la montaña Alcalá del Júcar irrumpe en la planicie manchega. El pueblo trepa y se esconde en el cañón que ha horadado el río a su paso. Una herradura muy cerrada que embellece y curvea la carretera que atraviesa la localidad albaceteña. En la foto, el puente romano de Alcalá del Júcar.
  • En Alcalá del Júcar uno no entra, se adentra. El pueblo está repleto de cuevas, como las de Masagó (en la foto, cuevasdemasago.com), que albergan en una sencilla sala una exposición sobre la rosa del azafrán, con fotografías y objetos que ilustran cómo se cultiva, recoge, monda, tuesta y envasa este condimento conocido como el oro rojo.
    8Dentro de la montaña En Alcalá del Júcar uno no entra, se adentra. El pueblo está repleto de cuevas, como las de Masagó (en la foto, cuevasdemasago.com), que albergan en una sencilla sala una exposición sobre la rosa del azafrán, con fotografías y objetos que ilustran cómo se cultiva, recoge, monda, tuesta y envasa este condimento conocido como el oro rojo.
  • Javier Sanz y Juan Sahuquillo, junto con el equipo de cocina de Cañitas Maite, en Casas Ibáñez (Albacete). El complejo incluye un hotel, un bar-restaurante, una casa de comidas con menú del día y servicio de catering y reparto de comida a domicilio.
    9Jóvenes talentos de la cocina manchega Javier Sanz y Juan Sahuquillo, junto con el equipo de cocina de Cañitas Maite, en Casas Ibáñez (Albacete). El complejo incluye un hotel, un bar-restaurante, una casa de comidas con menú del día y servicio de catering y reparto de comida a domicilio.
  • La villa toledana de Consuegra conserva 12 molinos en pie. Tres de ellos albergan diferentes actividades: sede de oficina de turismo, moler grano para mostrar a locales y turistas cómo se hacía tradicionalmente, y albergar el único gastromolino del mundo para dar a conocer los productos locales.
    10Gigantes quijotescos en Consuegra La villa toledana de Consuegra conserva 12 molinos en pie. Tres de ellos albergan diferentes actividades: sede de oficina de turismo, moler grano para mostrar a locales y turistas cómo se hacía tradicionalmente, y albergar el único gastromolino del mundo para dar a conocer los productos locales.