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Linz, creatividad a orillas del Danubio

Del interactivo Ars Electronica Center a las obras de Klimt en el Museo Lentos y los grafitis de la Mural Harbor Gallery, la urbe austriaca destila arte en torno a su plaza Mayor

La columna de la Santísima Trinidad en la plaza Mayor de Linz.
La columna de la Santísima Trinidad en la plaza Mayor de Linz. ALAMY

La innovadora y vanguardista Linz de hoy ocupa las dos orillas del Danubio. No siempre fue así. El río divide la ciudad austriaca en dos tierras geológicas: una fértil, en la que se asentaron celtas y romanos, y otra de granito, con el que se levantó el cercano campo de concentración y exterminio de Mauthausen. Linz tiene rincones de la vergüenza que muestra como cultura del recuerdo. Culta y melómana, hubo un tiempo en que la metrópoli fue el objeto de planificación urbanística y económica por parte del Adolf Hitler, que vivió en ella su adolescencia y a la que regresó vitoreado. A lo que hoy aplauden sus habitantes es a la creatividad, el verdadero patrimonio de Linz. El Danubio, la música, la ciencia y la tecnología hacen que este lugar parezca más un laboratorio que una ciudad.

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10.00. En casa de Kepler y de Mozart

La plaza Mayor (Hauptplatz) (1) de Linz data del siglo XIII y es una de las más grandes de Austria. En el centro se alza una columna de mármol blanco de 20 metros de altura dedicada a la Santísima Trinidad, levantada para proteger a la ciudad de guerras, incendios y pestes. En su lado norte comunica con el puente de los Nibelungos (2) y, en el sur, con la comercial Landstraße. En esta calle, y en las aledañas, se suceden tiendas, cafés y restaurantes como el Josef (josef.eu), con tapas y vinos austriacos.

En los flancos este y oeste rodean la plaza edificios históricos de hermosas fachadas de colores pastel, como el antiguo Ayuntamiento (3). Desde su balcón, Hitler proclamó en 1938 la anexión de la Alta Austria a la Alemania del Tercer Reich. Su idea era convertir Linz en un gran centro cultural y de producción del acero. El suelo del vestíbulo consistorial es un enorme mapa de la ciudad y en el patio porticado hay un café y un singular Museo de Odontología (4). Junto a la alcaldía se encuentra la Casa de Johannes Kepler (5), el matemático alemán que estableció las leyes del movimiento de los planetas alrededor del Sol.

Fuera de esta gran plaza se alza la Casa Provincial (Landhausplatz, 1) (6), un edificio renacentista construido en el siglo XVI donde antes hubo un monasterio. A la torre solo se puede subir en determinadas ocasiones, pero sí es posible disfrutar a diario de su patio. También es renacentista la colindante Casa de Mozart, donde Wolfgang Amadeus compuso a Linz una sinfonía y una sonata en tres días.

El Museo de Arte Lentos de Linz. ampliar foto
El Museo de Arte Lentos de Linz. getty images

12.00. Vistas catedralicias

El castillo de Linz (Schlossberg, 1) (7) está junto al Danubio, muy cerca de la plaza Mayor, a unos 10 minutos caminando cuesta arriba. Esta construcción de origen medieval ha sido fortaleza, cuartel, hospital, cárcel y en la actualidad es un Museo de Arte e Historia Natural. Sus funciones han mutado como su estilo, que ha pasado de ser un antiguo castillo de la Edad Media a uno renacentista hasta lo que hoy vemos. En el siglo XIX un gran incendio quemó y destruyó el ala sur. Tras los trabajos de restauración, ese espacio se transformó en una pasarela acristalada y balconada desde la que contemplar los tejados de la ciudad.

A los pies del castillo se encuentra la que fuera la Oficina de la Sal (Obere Donaulände, 15) (8). En el medievo este edificio se usó como almacén de sal, hasta que se transportaba a Bohemia y Moravia. Hoy es un centro de intercambio cultural para artistas. En dirección sur, perpendicular al río, se llega a la catedral Nueva (Herrenstrasse, 36) (9), de 1924 y considerada la más grande de Austria. Tiene aforo para 20.000 fieles, y grandes vidrieras en las que se cuenta la historia de la ciudad. Desde la galería interior se puede ver el templo desde una altura de 15 metros. Una visita más vertiginosa que devota. En la catedral Vieja (10), muy cerca de la plaza Mayor, uno puede deleitarse escuchando el histórico órgano del músico Anton Bruckner.

Desde su fundación en 1979, el Ars Electronica Center debate sobre nuestra relación con la tecnología, con obras interactivas como 'Quantum Polytopes' (en la foto).
Desde su fundación en 1979, el Ars Electronica Center debate sobre nuestra relación con la tecnología, con obras interactivas como 'Quantum Polytopes' (en la foto).

13.30. Un almuerzo muy tecnológico

El Ars Electronica Center (ars.electronica.art) (11) es un centro interactivo en el que confluyen el arte, la tecnología y la sociedad, y una excusa para visitar la orilla norte del Danubio. Para hacerlo hay que cruzar el puente de los Nibelungos, construido entre 1938 y 1940 por prisioneros de Mauthausen y para el que tras la II Guerra Mundial había que presentar un pasaporte autorizado para poder atravesarlo. Este innovador espacio asombra por dentro y por fuera, gracias a su fachada de luces led de colores. En su interior, además de exposiciones sobre la conexión entre el mundo digital y cotidiano, en el cuarto piso se encuentra el restaurante Cubus (cubus.at). Sirven comida analógica, de momento.

16.00. Ruta por los tejados

Los tejados de Linz están conectados por medio de pasarelas, escaleras y rampas de madera. Un recorrido más propio de gatos que de personas que transcurre por azoteas, buhardillas y campanarios, y en el que se suceden intervenciones artísticas promovidas por el programa Höhenrausch (hoehenrausch.at), una manifestación multimedia que se celebra anualmente. Algunas de esas obras son indultadas y pasan a formar parte del paisaje urbano. El acceso a las mismas se hace desde el espacio OÖ Kulturquartier (ooekulturquartier.at; Landstraße, 31) (12).

17.00. Inspiración junto al gran río

La escultura 'Ring of the Nibelungen' frente al Musiktheater. ampliar foto
La escultura 'Ring of the Nibelungen' frente al Musiktheater. ALAMY

El Museo de Arte Lentos (lentos.at; Ernst-Koref-Promenade, 1) (13) lleva el nombre con el que se denomina a la pronunciada curva que dibuja el Danubio a su paso por Linz. Es otro de los iconos de la ciudad, en el que se pueden admirar algunas de las obras de Klimt, Schiele y Kokoschka, entre otros artistas. A los que les guste el arte urbano tienen que visitar, en uno de los muelles con los hangares abandonados y pintados, la Mural Harbor Gallery (muralharbor.at) (14). En esa misma línea, al este de la localidad, la antigua fábrica de tabaco (Ludgasse, 19) (15), un monumento de la arquitectura industrial de los años treinta del siglo pasado, alberga actualmente eventos culturales.

19.00. Noche de ópera

Junto al parque Volksgarten (16) se encuentra el restaurante Das Anton (dasanton.at), una brasserie ideal para descubrir la cocina contemporánea austriaca antes de terminar el día con un concierto en el cercano Musiktheater (landestheater-linz.at; Am Volksgarten, 1) (17), una de las óperas más modernas de Europa.

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