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Siete planes para descubrir Álava

Se acerca el verano, el mejor momento del año para desconectar por unos días de la rutina y recargar energías. Álava te ofrece eso y mucho más. En este atractivo destino, tranquilo y seguro, descubrirás un patrimonio cultural único rodeado de preciosos espacios naturales. Sin olvidar una gastronomía reconocida a nivel internacional, al igual que sus vinos. Para vivir esta experiencia inolvidable, te proponemos siete ideas. Toma nota

Colores de otoño en Rioja Alavesa con la silueta de Navaridas y la sierra de Cantabria al fondo.
Colores de otoño en Rioja Alavesa con la silueta de Navaridas y la sierra de Cantabria al fondo.

1. De paseo por Vitoria-Gasteiz. Las sorpresas se suceden por esta ciudad casi milenaria que conserva buena parte de su trazado original intacto. Para sentir su esencia, te sugerimos varias rutas temáticas por su Almendra Medieval. Además de palacios renacentistas, templos góticos, murallas y calles repletas de encanto, conocerás historias basadas en leyendas y fantasmas. Y te adentrarás en los escenarios que retrata El silencio de la ciudad blanca, una novela negra ambientada en la ciudad que se he convertido en un fenómeno literario.

Plaza de la Virgen Blanca, puerta de entrada a la Almendra Medieval de Vitoria-Gasteiz.
Plaza de la Virgen Blanca, puerta de entrada a la Almendra Medieval de Vitoria-Gasteiz.

Otra ruta imprescindible es la del Anillo Verde, el conjunto de parques que rodea la capital vasca. Bosques, ríos, humedales, praderas, setos y riberas que se pueden recorrer a pie o en bicicleta, donde es posible avistar numerosas especies de aves, ciervos, jabalíes o ardillas. Todo ello de la mano de guías locales.

2. Naturaleza y arte en Ayala. Los caseríos y las Casas-Torre de origen medieval son dos de los elementos característicos de Ayala, una comarca que desprende aires rurales tradicionales y auténticos. La naturaleza lo invade todo, con rincones espectaculares como el salto del Nervión, la caída de agua más alta de España desde más de 200 metros de altura. En Artziniega te aguarda el original Taller Museo Santxotena. ¿Te apetece conocer la obra de este discípulo de Jorge de Oteiza de la mano del propio autor? Sin duda, una experiencia única y diferente.

El salto del Nervión se precipita al vacío en una caída espectacular de 200 metros.
El salto del Nervión se precipita al vacío en una caída espectacular de 200 metros.

Si prefieres empaparte de cultura popular, acércate al Museo Etnográfico. Y a apenas 11 kilómetros, se ubica otra joya de la historia, el Conjunto Monumental de Quejana: una sucesión extraordinaria de tesoros y obras de arte medievales. Entre parada y parada, saca tiempo para degustar el txakoli, un vino blanco afrutado y muy refrescante que nace en los viñedos de esta comarca.

3. Misterios en la Llanada. En la comarca de la Llanada alavesa, hay dos pequeños pueblos que merecen una visita. Separados a pocos kilómetros, en Alaiza y Gazeo se encuentran dos templos románicos con unas misteriosas pinturas medievales cuyo origen son todo un enigma para historiadores y expertos. Para entender mejor los secretos de estas obras, nada mejor que una visita guiada por el interior de estas iglesias. Para completar el plan, te proponemos dos ideas adicionales: recorrer la villa medieval de Salvatierra y aprender cómo se elabora uno de los productos imprescindibles de la gastronomía vasca, el queso Idiazábal, en alguna de las queserías de la zona. En cuanto lo pruebes, querrás repetir.

4. Disfrutar de la Montaña. La naturaleza es uno de los sellos de identidad de Álava. Entre las muchas escapadas que puedes hacer por la provincia, te sugerimos dos excursiones perfectas para admirar de cerca toda su biodiversidad. Una de ellas es la que se adentra por la Vía Verde del Ferrocarril Vasco-Navarro. Su dificultad medio/baja lo convierte en una ruta ideal para hacer en familia, a pie o en bicicleta. La travesía trascurre entre llanos de cereal y montañas, ríos y gargantas, bosques frondosos y poblaciones con encanto.

El Parque Natural de Izki es un paraíso para los amantes del senderismo y la bicicleta de montaña.
El Parque Natural de Izki es un paraíso para los amantes del senderismo y la bicicleta de montaña.

Una de ellas es la villa medieval de Antoñana, con una parada muy recomendable en su Centro de Interpretación que recuerda aquel antiguo trayecto ferroviario. La segunda propuesta se adentra por el Parque Natural de Izki, una extensa zona montañosa desde la que surgen multitud de senderos idóneos para recorrer a pie, en bicicleta o a caballo. No te olvides la cámara de fotos para retratar la espectacular foz del río Izki; las cuevas de Laño, Faido y Marquínez o el conjunto monumental de Korres.

5. Salinas milenarias en Añana. El Valle Salado de Añana constituye uno de los conjuntos paisajísticos y culturales más singulares del planeta gracias a sus salinas. Con más de 7.000 años de historia, en esta fábrica natural aún hoy en activo se produce la sal de Añana, considerada como una de las mejores del mundo. No te pierdas un paseo guiado por el interior de estas instalaciones. Conocerás la historia, la arquitectura, la arqueología y la biodiversidad de unas salinas únicas.

El Valle Salado de Añana es uno de los conjuntos paisajísticos y culturales más singulares del mundo.
El Valle Salado de Añana es uno de los conjuntos paisajísticos y culturales más singulares del mundo.

Si lo deseas, incluso podrás producir y catar la sal, y beneficiarte de los efectos terapéuticos del agua salada. Para rematar el día, anota estas tres ideas: una visita al Jardín Botánico de Santa Catalina (Trespuentes), el castillo de Portilla y, si te va el senderismo, la Ruta del Agua (Zambrana). ¿Por dónde empezamos?

6. Cultura del vino en Rioja Alavesa. Las opciones se multiplican en Rioja Alavesa, donde la vida y la historia de la comarca giran en torno al vino, las bodegas y los viñedos. Para aprovechar al máximo este viaje enoturístico, nada mejor que una visita guiada por la arquitectura del vino, a través de obras vanguardistas firmadas por Frank Ghery (Marqués de Riscal) o Santiago Calatrava (Bodegas Ysios). Para reponer fuerzas, lo suyo es disfrutar de una comida regional entre viñas, participar en una cata comentada con algunos de los mejores vinos del mundo o para relajarte en un spa especializados en vinoterapia.  Tú eliges.

7. Gorbeialdea... ¡Aquí sí hay playa! ¿Quién dijo que en Álava no hay playas? La provincia cuenta con varias playas de interior, reconocidas con bandera azul por la UE por la limpieza de sus aguas y la calidad de sus instalaciones. Son destinos adecuados para todos los públicos, incluidas las personas con discapacidad, como comprobarás en cuanto pises la playa de Landa.

Las playas de interior de Álava permiten disfrutar del baño, actividades acuáticas y mucho relax... En la imagen, la playa de Landa.
Las playas de interior de Álava permiten disfrutar del baño, actividades acuáticas y mucho relax... En la imagen, la playa de Landa.

Aquí puedes tomar el sol, disfrutar de un baño refrescante, practicar deportes acuáticos o, simplemente, relajarte.Para contemplar a vista de pájaro todo el entorno, cálzate las botas de montaña y asciende hasta lo más alto del monte Gorbea, una cumbre emblemática de Álava. El esfuerzo merece la pena.

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