Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
DORMIR CRÍTICA i

Pousada de Belmonte, minimalismo portugués en un antiguo convento

Tranquilidad en un hotel con vistas al valle de Cova da Beira y la sierra de Estrela

Una de las habitaciones de la Pousada de Belmonte (Portugal). Ampliar foto
Una de las habitaciones de la Pousada de Belmonte (Portugal).
Puntuación: 7
Arquitectura 9
Decoración 7
Estado de conservación 6
Confortabilidad habitaciones 7
Aseos 6
Ambiente 7
Desayuno 5
Atención 7
Tranquilidad 8
Instalaciones 7

Pedro Alvares Cabral, el almirante descubridor de Brasil, nació justo en el lugar donde un siglo después su sobrino nieto levantó para la orden franciscana el convento de Nossa Senhora da Esperança. Corría el año 1563 y décadas atrás la villa de Belmonte se había enriquecido con el asentamiento de los judíos expulsados por los Reyes Católicos de sus posesiones en España. Sobre unas antiguas ruinas conventuales del siglo XIII acabó inaugurándose, en 1999, la Pousada de Belmonte, una de las pousadas más arrebatadoras de Portugal por su diseño y sus vistas sobre el valle de Cova da Beira y toda la sierra de Estrela.

En piedra de color ceniza con urdimbres de madera, los muros y las bóvedas, los miradores y los patios interiores, conforman un paisaje interior para la contemplación y el embeleso espiritual. No tantos viajeros recalan aquí al cabo del año. La clientela evidencia su madurez y el convento responde en consecuencia, con más desgaste del inicialmente previsto.

Muchas de las estancias hace tiempo que renunciaron a las flores secas, a los cestos de mimbre y a los baúles de ratán en favor de un sesgo más minimalista. Zen portugués, que llaman. Apenas se hacen notar los tonos neutros de las tapicerías, los sillones de cuadros grises y cremas, las camas con dosel de gasas y los suelos de barro con jarapas y arpilleras estampadas de flores. Todas las celdas reciben el nombre de los frailes que supuestamente las habitaron. En la planta alta, Frei Pedro, Frei Quiterio, Frei Ramiro, Frei Simon, Frei Tomé, Frei Urbano, Frei Valentin, Frei Xavier y Frei Zacarias. En la baja, Frei Gabriel, Frei Umberto, Frei Inacio, Frei José, Frei Luis, Frei Malaquias, Frei Nicolau y Frei Octavio.

El exterior de la Pousada de Belmonte. ampliar foto
El exterior de la Pousada de Belmonte.

Del silencio nocturno se pasa, en verano, al chapoteo bullicioso y gratificante en la piscina volada sobre la vega. Hay que hacer hora y gusa para acudir al restaurante, situado en la antigua nave eclesial del convento, donde un artesonado cartesiano vigila en rigor los amables ademanes del equipo de profesionales. Si hay tiempo para la excursión, por nada habría que perderse una visita al Panteão dos Cabrais, adosado a la iglesia de Santiago, hito importante del Camino de Santiago portugués. Aquí yacen los restos mortales del conquistador, bajo una cruz de madera de palosanto, réplica de la que mandó consagrar en la primera misa celebrada en tierras brasileñas.

Pousada de Belmonte

  • Categoría oficial: 4 estrellas
  • Dirección: Serra da Esperança, Belmonte (Portugal)
  • Teléfono: +351 275 91 03 00
  • Web: pousadas.pt
  • Instalaciones: jardines, piscina, terraza, sala de reuniones con capacidad para 50 personas, salón de estar, bar, restaurante
  • Habitaciones: 23 dobles, 1 suite
  • Servicios: carece de habitaciones adaptadas para discapacitados; animales domésticos prohibidos
  • Precios: desde 91 euros la habitación doble, IVA incluido; desayuno incluido.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información