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Fascinación florentina

La actriz María Luisa Borruel descubre sus lugares favoritos de Florencia, de la que se enamoró hace siete años

Hasta finales de julio tiene funciones en el teatro Fígaro de Madrid. María Luisa Borruel interpreta a Rosa Montero en la obra escrita por esta última, La ridícula idea de no volver a verte. Para la actriz es ridícula la idea de no volver a pisar Florencia, de la que se enamoró hace siete años.

¿Viajaba con un plan marcado?

Iba con la ilusión de ver la explosión de creatividad que hay en la ciudad. En el Renacimiento, Florencia era un semillero de artistas de todo el mundo. Nada más sentarme en la Piazza della Signoria me puse a pensar en todos los maestros que se dieron cita allí.

¿Pasaba el día en los museos o callejeando?

Las dos cosas. Si pasaba por delante de una iglesia, siempre entraba. En una me encontré un concierto de órgano. La iglesia estaba casi vacía y el organista era un sacerdote octogenario.

¿Alguna vista impactante?

La que se ve desde la cúpula del duomo de Santa María del Fiore. Merece la pena subir los cuatrocientos y pico escalones, aunque a veces haya que agacharse durante el trayecto porque el techo es muy bajo.

Tanto trasiego le daría hambre.

Bastante. A mediodía siempre comía en algún restaurante; por la noche cenaba en el apartamento, con comida comprada en mercados como el de San Lorenzo, que me encantó.

Sigamos con la sobredosis de arte…

Entendí perfectamente el síndrome de Stendhal. La Galería Uffizi es para volverse loca, tenías allí mismo El nacimiento de Venus, de Botticelli, y te sentías dentro del cuadro. El David, en la Galería de la Academia, también lo tienes muy a mano. Y descubrí un lugar muy particular: el Museo Horne, que fue de un coleccionista inglés.

¿Qué se muestra en la colección?

Desde pintura renacentista hasta objetos personales suyos, como una cuna de madera.

¿Le faltó algo por ver?

Por supuesto: me dejo para la próxima el Corredor Vasariano, el que conecta el Palazzo Vecchio con el de Pitti. Tenía una lista de espera de dos meses.

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