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Ruzafa, un Tribeca a la valenciana

El arte urbano ambienta un recorrido por el barrio de moda de Valencia, entre tiendas muy originales, el gran mercado y la primera parte del gran proyecto del Parc Central

El mercado de Ruzafa, en Valencia.rn Ampliar foto
El mercado de Ruzafa, en Valencia.

Si hay algo en lo que coinciden los protagonistas de esta historia es en el tópico: en Ruzafa las cosas ya no son las que eran. Atrás quedaron el lumpen, la cutrez, la incultura y la oscuridad. Un poco como ocurrió con el Chueca de los años ochenta en Madrid. Ahora Ruzafa es el lugar en el que pasan las cosas. Es el oasis joven, cosmopolita y con inquietudes del que todas las guías quieren hacerse eco. Ruzafa es Tribeca, pero a la valenciana. Es decir, el triángulo bajo la avenida del Reino de Valencia, delimitado al Este con la avenida de Peris i Valero y al Oeste con las vías del tren que arrancan desde esa maravilla del modernismo valenciano que es la estación del Nord. Es bullicio, creatividad, valencianismo y ganas, muchas ganas de construir el mejor barrio posible.

8.00 Viaje al epicentro

El mercado de Ruzafa (1) (plaza del Baró de Cortés, s/n) es uno de esos edificios con la peculiar hermosura del brutalismo menos acomplejado y la capacidad de transportarlo a uno a su niñez. Ocupa el epicentro del barrio y al contrario que su hermano modernista, el Mercado Central de Valencia, el de Ruzafa no está atestado de turistas. Merece darse una vuelta por sus puestos con género de alta calidad. El bar dentro del mercado es una buena elección para desayunar o tomar el asmorsaret, como llaman los valencianos al almuerzo de media mañana. Para golosos, la opción clave es Dulce de Leche (2) (Pintor Gisbert, 2), una auténtica orgía de tartas, pasteles y bollos. O, muy al estilo neoyorquino, el café Blackbird (3) (Reina Na Maria, 7), con un espectacular rollo de canela.

El proyecto del Parc Central de Valencia, situado en una esquina del barrio de Ruzafa, incluye varios espacios culturales como las naves del Espai Ribes, en la foto.  ampliar foto
El proyecto del Parc Central de Valencia, situado en una esquina del barrio de Ruzafa, incluye varios espacios culturales como las naves del Espai Ribes, en la foto. 

10.00 Estilo Hollywood Cleopatra

La iglesia parroquial de San Valero y San Vicente Mártir (4) (Padre Perera, 6) es un edificio barroco levantado entre 1676 y 1700 que vigila silenciosamente el mercado. Pese a que fue incendiada durante la Guerra Civil, el edificio, con su campanario de planta octogonal, merece una visita. El pasado diciembre se inauguró la primera parte del Parc Central de Valencia (5), un jardín de 11 hectáreas que ha sido una de las demandas vecinales más antiguas de la ciudad. Ocupa el vértice suroeste del barrio y supone un nuevo gran atractivo para la zona. Para terminar el parque, que se extenderá más allá de los confines de Ruzafa, se han de soterrar las vías del tren de alta velocidad. Por el momento ya se puede admirar y disfrutar un 40% del proyecto ideado por la paisajista estadounidense Kathryn Gustafson.

Ruzafa, un Tribeca a la valenciana ampliar foto

El periódico The Guardian publicó en 2016 un artículo en el que situaba a Valencia como una de las 10 ciudades europeas más importantes en lo que a art déco se refiere. Para ilustrarlo, tomaban la fachada de uno de los edificios más curiosos de Ruzafa: la Casa Judía (6) (Castellón, 20), del arquitecto Joan Guardiola, que el rotativo británico define como “una fascinante mezcla del estilo Hollywood Cleopatra y downtown azteca”.

12.00 A cazar tendencias

Si hay un adjetivo con el que los valencianos se refieren a Ruzafa, ese es “moderno”. Lo cierto es que está plagado de tiendas en las que se puede testar cómo piensa la generación emergente. Mamut Concept Store (7) (Matías Perelló, 8) es un todo en uno: arte, moda, complementos, joyería, libros y regalos. Nada de lo que cuelga de sus paredes o de sus perchas te dejará indiferente. Gnomo (8) (Cuba, 32) podría considerarse el templo de lo curioso tirando a hípster. Ahí uno puede encontrar figuritas de falleras con casco de la tropa imperial de La guerra de las galaxias o bolsas de tela con el mensaje:“Girls just wanna have fun-damental rights”, en referencia a la canción de Cindy Lauper. Un buen arsenal de lo que ellos mismos denominan “objetos imprescindibles para la supervivencia contemporánea”. Y Kowalski (9) (Dénia, 20) es un pequeño paraíso. Un local especializado en material para bellas artes, pero que esconde grandes secretos: música, moda, objetos de culto, carteles… Todo con mucha personalidad.

El restaurante Malmö, en el barrio de Ruzafa (Valencia). ampliar foto
El restaurante Malmö, en el barrio de Ruzafa (Valencia).

14.00 Gastronomía para todos

El grupo Copenhagen tiene dos buenos restaurantes vegetarianos de decoración cuidada en el barrio: Copenhagen (10) (Literato Azorín, 8) y Malmö (11) (Sueca, 46). Casa Ru o Bar Sueca (12) (Sueca, 65) es ese tipo de restaurante del que te dicen que es el mejor chino de Valencia, te acercas, ves la pinta del sitio y piensas: ¡ni ha-blar! Pero en Casa Ru, como en La Bella y la Bestia, la belleza está en el interior. Por algo una web como la de El Comidista lo ha incluido entre los 10 restaurantes chinos de España “con comida china de verdad”.

Pepita Lumier y Plastic Murs son dos galerías de Ruzafa que programan con gusto y riesgo

L’Alquimista (13) (Lluís de Santàngel, 1) es otra de las joyas de Ruzafa. Sin duda es uno de los mejores locales de cocina italiana de Valencia. Recomendable dejarse sorprender por un menú degustación elaborado diariamente dependiendo de las materias primas del mercado.

17.00 Grafitis, libros y meriendas

Valencia es una de las potencias nacionales en lo que a arte callejero se refiere, y Ruzafa no se queda atrás. Las paredes del barrio no han sido tan intervenidas como en el barrio del Carmen, pero pueden verse buenas obras de artistas como Vinz, por ejemplo. En Ruzafa, el arte urbano también cuelga de las paredes de galerías. Dos son los locales que han de visitarse: la galería Pepita Lumier (14) (Segorbe, 7) y Plastic Murs (15) (Dénia, 45), que programan con gusto y riesgo. Y en la misma calle Dénia, Sala Russafa (en el número 55) (16) ocupa el local de una antigua empresa de recambios de maquinaria industrial y está volcada en las artes escénicas: teatro contemporáneo, clásico, conciertos, danza...

Tras tanto arte contemporáneo es necesario un momento de descanso y una buena merienda. Ubik Café (17) (Literato Azorín, 13) es uno de los lugares de encuentro. Se trata de una librería-café en la que también se puede comer o cenar, y que cuenta con una buena programación también para niños. Suele estar bastante animado.

20.30 Cena con Ricard Camarena

Cenar en Canalla Bistró (18) (Maestro José Serrano, 5) puede convertirse en un gran finale para una visita a Ruzafa. Se trata de la versión más urbana del chef Ricard Camarena, que cuenta con un restaurante con dos estrellas Michelin en la ciudad de Valencia. Aquí las cosas son mucho más desenfadadas (también en el precio), pero sin perder de vista la creatividad y una calidad inmejorable. Slaughterhouse (19) (Dénia, 22) es una gran opción para cenar hamburguesas y comida rápida de calidad rodeado de libros.

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