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Con niños

¡Choca esos cinco, Thor! Los superhéroes de Marvel en Disneyland París

Este verano, los Vengadores se suman a Mickey y la princesa Elsa en Disneyland París. Elegimos seis sagas cinematográficas para trazar un plan original y emocionante en el parque

Hacerse un selfie con Iron Man, estrechar la mano a Spiderman, posar desafiante con la Viuda Negra o tocar el mítico escudo del Capitán América. Junto a princesas de cuento, piratas de película y androides de una galaxia muy, muy lejana, Disneyland París acoge hasta el 30 de septiembre a los superhéroes de Marvel en carne y hueso, protagonistas de tres espectáculos. Además de una inmersión en el universo de Los Vengadores, proponemos vivir otras cinco películas y sagas de Disney a través de algunas de las 59 atracciones de los dos parques (Disneyland y Walt Disney Studios) del resort parisiense, que recibió 13,4 millones de visitantes en 2016 y que cumplió un cuarto de siglo el año pasado.

Vengadores unidos

Ocho años después de que Disney comprara la famosa editorial de cómics por 2.800 millones de euros, el parque francés (a una hora en coche de París) integra a sus protagonistas. Según Daniel Fields, director creativo de la compañía, “los valores que representan los personajes de Marvel, como el honor o la lealtad, son similares a los de las figuras de Disney”. Durante todo el verano, el Studio Theatre, con capacidad para unas 900 personas, ofrece cinco representaciones diarias de Marvel: Super Heroes United, un espectáculo en vivo de unos 20 minutos de duración en el que, a unas butacas de distancia y rodeados de un ambicioso despliegue tecnológico y de efectos visuales, los personajes creados por Stan Lee muestran al público sus superpoderes.

Superhéroes de Marvel (Thor, Viuda Negra y Capitán América) en Disneyland París. ampliar foto
Superhéroes de Marvel (Thor, Viuda Negra y Capitán América) en Disneyland París.

El nuevo espectáculo se desarrolla en un gran escenario rodeado por 1.000 metros cuadrados de superficie de proyección y pantallas led, que se resquebrajan cuando Thor golpea el suelo con su mazo poderoso. La combinación de imágenes y sonidos envuelve al espectador. “Se trata de un despliegue tecnológico impensable hace unos años”, explica Mark Huffman, director del equipo (unas 300 personas que trabajaron durante 15 meses), que ha trasladado la acción de cómics y películas a un escenario real. Las grandes pantallas led, los efectos visuales y sonoros, la pirotecnia y varios drones crean la ilusión de estar en un mundo real y no en un teatro en el que Los Vengadores luchan contra el malvado Thanos. Iron Man y Spiderman sobrevuelan el escenario mientras el Capitán América derriba enemigos lanzando su escudo, y la Bruja Escarlata y el Doctor Strange mueven un coche enorme por el aire gracias a su poder telequinético.

“Mires al superhéroe que mires, todos están siempre en movimiento”, dice Ryan Gallego, encargado de la integración Marvel en los parques Disney. La idea de tanta acción es cautivar a todos los públicos, incluso a quienes media hora antes no conocían a la Pantera Negra. “Hemos introducido guiños para los seguidores más fieles de Marvel, pero también hemos creado una historia comprensible [representada en inglés y francés] para quienes nunca han visto una pe­lícula o leído un cómic”, añade Aurélien Berda, miembro del equipo creativo.

Espectáculo 'Marvel: Super Heroes United', en el parque Walt Disney Studios de Disneyland París. ampliar foto
Espectáculo 'Marvel: Super Heroes United', en el parque Walt Disney Studios de Disneyland París.

Además de Marvel: Super Heroes United, este verano hay otros dos espectáculos de superhéroes más y, contratando un paquete especial, uno puede cenar con el Capitán América, Thor y la Viuda Negra o encontrarse con Spiderman. Para dentro de unos años está previsto un hotel Marvel, además de una montaña rusa dedicada a Iron Man y una nueva zona temática de superhéroes.

Atracción de La Aventura de Ratatouille, en Disneyland París.
Atracción de La Aventura de Ratatouille, en Disneyland París.

‘Ratatouille’

“Lo mejor es cuando nos caemos con Remy en la cocina, papá”. El resumen de un niño de cinco años al salir de La Aventura de Ratatouille explica por qué es una de las atracciones estrella de Disneyland París. “Crear una historia con entidad propia es el punto inicial al desarrollar una atracción”, dice Diego Parras, de Walt Disney Imagineering, en Estados Unidos, departamento que se encarga de convertir las producciones cinematográficas en experiencias temáticas. “Nuestro objetivo es crear entornos inmersivos”, añade Parras.

En este caso se trata de una experiencia en 4D para todos los públicos, que mezcla un recorrido físico por diferentes espacios con proyecciones tridimensionales y efectos especiales como el calor, el frío, la humedad o el olor de los alimentos. Huele a naranjas y pan. Y hasta gotas de agua salpican a los visitantes. Las dimensiones gigantes del escenario y sus elementos provocan que niños y adultos se sientan tan pequeños como la divertida rata gourmet, a la que siguen por la cocina y el comedor del restaurante Gusteau sentados en un vagón. Inaugurada en 2014 tras un desarrollo de cinco años, la atracción recibió en 2015 uno de los premios de la Visual Effects Society, un organismo que destaca los mejores trabajos de efectos visuales en la industria cinematográfica.

La atracción Buzz Lightyear Laser Blast, de 'Toy Story', en Disneyland París. ampliar foto
La atracción Buzz Lightyear Laser Blast, de 'Toy Story', en Disneyland París.

‘Toy Story’

No es casualidad que los niños que corren a abrazar —hasta el infinito y más allá— a Buzz Lightyear cuando aparece en algún rincón del parque quieran repetir una y otra vez en el Buzz Lightyear Laser Blast, atracción para cualquier edad inaugurada en 2004 en la zona de Discoveryland (en Disneyland). La misión es emocionante: derrotar al malvado Emperador Zurg, archienemigo de Buzz que aparece en Toy Story 2 (1999). Y la inmersión en el combate es total, tengas 5 o 50 años, gracias a la ambientación de las salas y túneles que se van atravesando, en las que surgen a ambos lados, y caracterizados en colores fluorescentes, los robots y alienígenas de Zurg.

La saga de Pixar tiene además un área temática propia (llamada Playland) en el parque Walt Disney Studios, con tres atracciones inspiradas en las escenas donde Andy se divierte con sus juguetes e inventa historias en las que todos pueden participar. “Diseñamos la zona como si Andy hubiese creado un parque de atracciones en su jardín trasero y sus juguetes fueran los elegidos en el papel de los visitantes”, explica Parras. Están el perro Slinky, cuyo cuerpo en forma de muelle se convierte en el ondulante y acelerado carrusel Slinky Dog Zigzag Spin, apto para niños de todas las edades; los soldaditos verdes de miniatura, que en el Toy Soldiers Parachute Drop (para niños a partir de 81 centímetros) retan a los más atrevidos a un vuelo en caída libre desde 27 metros de altura montados en sus paracaídas, y RC Racer (a partir de 120 centímetros), el coche teledirigido de Andy, que sube y baja por una rampa en forma de U hasta ponerse vertical a 25 metros del suelo.

La montaña rusa Crush’s Coaster, inspirada en la película 'Buscando a Nemo'. ampliar foto
La montaña rusa Crush’s Coaster, inspirada en la película 'Buscando a Nemo'.

‘Buscando a Nemo’

La escena de Buscando a Nemo (2003) en la que Dory y Martin viajan dentro de una gran corriente oceánica se convirtió en la vertiginosa Crush’s Coaster, una de las montañas rusas más originales de Disneyland París (a partir de 107 centímetros), en la que experimentar la peripecia de ambos personajes dentro del torbellino marino. Además de la descarga de adrenalina durante casi dos minutos de acelerones y giros inesperados —sobre todo cuando el vagón rota sobre sí mismo como si uno fuese montado sobre la concha de una tortuga—, el viaje sumerge al visitante en el mundo subacuático de la película de Pixar.

La zona temática de Playland cuenta con tres atracciones inspiradas en los juguetes de Toy Story

Se trata de una atracción cubierta, al igual que muchas de las que ofrece el parque, algo que viene bien cuando fuera hace frío o llueve. “Esto nos da la ventaja de controlar totalmente el entorno escenográfico que rodea al visitante y nos permite tanto contarle una historia como introducirle en una emocionante aventura”, dice Diego Parras. Por ejemplo, tal y como ocurre en la ficción, los visitantes cruzan primero un hermoso bosque de medusas. Unos segundos después se produce el encuentro con la pequeña tortuga Chiqui y posteriormente se desata la locura a más de 60 kilómetros por hora, entre el griterío generalizado.

‘Piratas del Caribe’

“¡Mira Jack Sparrow, ahí escondido!”. Resulta sencillo transportarse a las películas de Piratas del Caribe mientras la barca de la atracción homónima fluye por un río sorteando diferentes escenarios: cuevas secretas, luchas de espadas y corsarios lanzándose al abordaje por encima de nuestras cabezas. Resulta sencillo por la minuciosidad de los decorados y las figuras en movimiento, y porque fue así como ocurrió en realidad: el diseño de la atracción original de Piratas del Caribe (sin restricciones de altura), inaugurada en el parque de Anaheim (California) en 1967, inspiró décadas después la exitosa saga cinematográfica protagonizada por Johnny Depp y estrenada en 2003.

“Estaba destinada a ser un museo de cera dedicado a piratas famosos en la historia de Nueva Orleans, pero tras la Feria Mundial de Nueva York (1964), Walt Disney y su equipo aplicaron los avances técnicos de su sistema Audio-Animatronics y la transformaron en un pequeño recorrido temático en bote”, cuenta Parras, de Walt Disney Imagineering. El taquillazo en cines de Sparrow y compañía cerró el círculo: la atracción, presente en Disneyland París desde su apertura en 1992, fue actualizada y reabierta al público en 2017, con motivo del 25º aniversario del parque. Ahora incluye nuevos efectos especiales y también a los personajes de las películas, como el Capitán Barbossa, que se transforma en un pirata fantasma ante los ojos de los visitantes. Más emocionante, imposible.

Una aventura en 4D: ‘La guerra de las galaxias’

BB-8, uno de los androides de la saga 'Star Wars'. 
BB-8, uno de los androides de la saga 'Star Wars'. 

Con C-3PO a los mandos de la nave StarSpeeder 1000, todo es posible. Como viajar a velocidad luz y aparecer, de repente, en el mundo helado de Hoth mientras esquivamos los multicolores disparos láser de las fuerzas imperiales. O internarnos a toda velocidad en la Estrella de la Muerte. Star Tours es una de las atracciones más inmersivas de Disneyland París (a partir de 102 centímetros). Se trata de un simulador que combina una pelícu­­la en 3D con efectos reales dentro de la sala, como el movimiento de los asientos, corrientes de aire, el atronador sonido de las descargas láser o la música de la saga creada por George Lucas. Cuatro minutos trepidantes en los que podremos vivir, por ejemplo, el vuelo que realizan Rey y Finn a bordo del Halcón Milenario en El despertar de la Fuerza. Se puede repetir, ya que hay más de 70 aventuras diferentes que se combinan en cada proyección, incluido un viaje al planeta Crait, escenario del Episodio VIII: Los últimos Jedi.

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