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El secreto de la reja de oro

El Palacio Rejadorada es un alojamiento en un edificio del siglo XV en el centro histórico de Toro

Habitación de la posada rural Palacio Rejadorada. Ampliar foto
Habitación de la posada rural Palacio Rejadorada.
Puntuación: 5
Arquitectura 7
Decoración 3
Estado de conservación 6
Confortabilidad habitaciones 5
Aseos 5
Ambiente 4
Desayuno 6
Atención 6
Tranquilidad 7
Instalaciones 3

La historia de este palacio merece ser contada antes de cualquier otra aproximación. Tras la decisiva batalla de Toro, en 1476, entre las fuerzas de Isabel I de Castilla y Juana la Beltraneja, reina consorte de Portugal, los partidarios de la segunda planearon entregar la ciudad a la reina católica. Al frente de los conspiradores se hallaba Antona García de Monroy, que fue descubierta y ajusticiada por los leales a La Beltraneja y sus tropas portuguesas, que colgaron su cadáver en la reja de esta casa. Más tarde, cuando los Reyes Católicos entraron por fin en la ciudad, mandaron dorar aquella reja en homenaje a la heroína toresana. En fecha reciente, el palacio ha sido rescatado del olvido para uso hotelero, sin los oropeles que cabría esperar en un monumento de tanta prosapia en Toro. Unos toques allá y otros más acusados acá, sin despreciar el buen trabajo de restauración practicado en la fachada, originaria del mismo siglo XV en que tuvieron lugar estos hechos. A un paso mínimo está la colegiata y la plaza Mayor.

El interior del Palacio Rejadorada llama no obstante la atención por la precariedad de sus instalaciones y servicios, lo cual no quiere decir que el alojamiento no esté bien atendido. Las encargadas son algo parcas en palabras, pero muy eficaces en ofrecer soluciones al viajero. Por ejemplo, en lograr que el desayuno tempranero sea recordado por su zumo de naranja, sus tostadas con aceite y un bizcocho casero. Hagamos por eso la vista gorda sobre las sillas apiladas en un rincón de este recinto.

Fachada de la posada rural Palacio Rejadorada, en Toro (Zamora). ampliar foto
Fachada de la posada rural Palacio Rejadorada, en Toro (Zamora).

A falta de otras zonas comunes donde aposentarse, la estancia aquí se disuelve entre escurridizos detalles como el del buen comer apreciados por la clientela preferentemente nacional.

Arriba, salvo la suite, las habitaciones son pequeñas pero confortables. Todas dan a ese patio de tejados viejos y vegetación frondosa. La ducha es en una bañera diminuta, incómoda, aunque el chorro sale fino y rápidamente caliente. Se comprende una vez leído el prospecto hotelero: “Un palacio de estilo tradicional y conservador”. ¿Será por ese conservadurismo palaciego que la wifi no funciona? Antes de recibir cualquier explicación, el viajero descubre que el histórico edificio es la sede fundacional de una de las mejores bodegas de la denominación de origen toresana, Rejadorada, cuyos tintos no faltan en las mesas del hotel.

Palacio Rejadorada

  • Categoría: posada rural
  • Dirección: Rejadorada, 11-13. Toro, Zamora
  • Teléfono: 980 69 49 79
  • Web: palaciorejadorada.com
  • Instalaciones: patio interior, taberna-comedor
  • Habitaciones: 9 dobles, 2 triple, 1 familiar y 1 suite.
  • Servicios: una habitación adaptada para discapacitados; admiten animales domésticos.
  • Precios: desde 60 euros la habitación doble, IVA incluido; desayuno, 4 euros, IVA incluido.

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