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Diez viajes inolvidables en busca de animales salvajes (y plantas carnívoras)

Aventuras viajeras para avistar osos pardos, el tigre de Bengala y el gran tiburón blanco

Hay animales que bien merecen un viaje solo para intentar verlos. Tal vez sea la última oportunidad: jaguares en Belice, orcas en Argentina, tiburones blancos en Australia, osos polares en Canadá… Verlos es un espectáculo inolvidable.

Una jaguar en Belice. ampliar foto
Una jaguar en Belice.

01 Jaguares en Belice

RESERVA NATURAL DE LA CUENCA DE COCKSCOMB

La zona protegida más famosa de Belice, una amplia franja de bosque tropical, es desde 1984 la primera reserva de jaguares del mundo. Ahora la habitan unos cincuenta de estos felinos, además de muchas otras especies, incluidos los otros cuatro felinos salvajes de Belice (puma, ocelote, tigrillo y jaguarundí). Es difícil avistarlos, pero a veces se acercan a las oficinas del parque. La noche (muy de madrugada) es el mejor momento para intentar verlos, cuando los jaguares, ocelotes y pumas suelen caminar por la carretera de acceso al parque.

Las visitas están restringidas al este, donde hay un centro de información, alojamiento y senderos. En el Maya Center se organizan los circuitos. Más información: www.belizeaudubon.org

Una orca cazando leones marinos en península Valdés, en Agentina. ampliar foto
Una orca cazando leones marinos en península Valdés, en Agentina. Getty Images

02 Orcas en Argentina

RESERVA DE FAUNÍSTICA PENÍNSULA VALDÉS

La península Valdés es una de las reservas naturales más bonitas del continente americano. Acoge a leones marinos, focas, elefantes, guanacos, pingüinos de Magallanes y ballenas. Una vez al año (entre mediados de febrero y mediados de abril) la cosa se torna violenta, cuando las orcas llegan al extremo norte de la península, a la Punta Norte, para darse un banquete de leones marinos desprevenidos.

Puerto Pirámides, dentro de la reserva, está a 90 kilómetros del centro regional de Puerto Madryn; se puede ir en autobús, pero es mejor alquilar un automóvil y recorrer la península.

Licaones rondando una manada de cebras en el parque nacional de Chobe, en Botsuana. ampliar foto
Licaones rondando una manada de cebras en el parque nacional de Chobe, en Botsuana. Getty Images

03 Licaones en Botsuana

PARQUE NACIONAL DE CHOBE

El parque nacional más famoso de Botsuana lo es por sus grandes agrupaciones de elefantes y búfalos, pero es que además ofrece oportunidades únicas para ver predadores. El rey de los carnívoros hambrientos es el licaón (o lobo pintado), el cazador más eficaz de África. Son muy sociales y deambulan en grandes manadas; para verlos, lo mejor son las zonas abiertas en torno a los pantanos de Savuti, al oeste del parque. En la temporada de lluvias (noviembre y diciembre), la llegada de miles de cebras de Burchell a esta zona atrae a muchos licaones y otros predadores.

Para recorrer el parque se necesita un buen todoterreno. De enero a marzo, el fango y las inundaciones dificultan el acceso a Savuti. Más información: chobenationalpark.co.za.

Un gran tiburón blanco en las aguas de las islas Neptuno, al sur de Australia. ampliar foto
Un gran tiburón blanco en las aguas de las islas Neptuno, al sur de Australia. Getty Images

04 Grandes tiburones blancos en Australia

PORT LINCOLN

Que algunas de las escenas submarinas de Tiburón se filmaran en la ciudad pesquera de Port Lincoln, en el sur de Australia, dice mucho de este lugar. Sus aguas frías albergan un enorme número de grandes tiburones blancos, una especie muy atractiva pero que es capaz de atemorizar hasta al más intrépido. En las islas Neptuno, que acogen casi a la mitad de la población australiana de focas neozelandesas, el tentempié favorito del tiburón, organizan inmersiones en jaulas. La jaula metálica se sumerge en un mar plagado de cebos para ver a los grandes tiburones blancos tan cerca y a la vez –afortunadamente– tan lejos. Más información: /www.visitportlincoln.net.

Osos pardos pescando salmón en el río McNeil, en Alaska. ampliar foto
Osos pardos pescando salmón en el río McNeil, en Alaska. Getty Images

05 Osos pardos en Alaska

MCNEIL RIVER STATE GAME SANCTUARY, EE UU

Es muy probable que la típica imagen de un oso pardo zampándose un salmón sea el cartel de esta reserva de Alaska, que protege a la mayor concentración de osos pardos del mundo. Cada verano (sobre todo en julio) un gran número de osos se reúnen en las cascadas del río McNeil (se han avistado hasta 72 juntos), moviéndose veloces y despachando salmones que, para desovar, deben salvar las cascadas contracorriente. El Alaska Department of Fish and Game ha instalado un mirador junto a las cascadas donde se admiten hasta diez visitantes al día durante períodos de cuatro días.

Las visitas son solo con permiso, que se conceden por sorteo y deben solicitarse en el Alaska Department of Fish and Game.

Un tigre de Bengala en el parque nacional de Jim Corbett, en Uttarakhand (India). ampliar foto
Un tigre de Bengala en el parque nacional de Jim Corbett, en Uttarakhand (India).

06 Tigres en India

PARQUE NACIONAL DE CORBETT

Hay pocas visiones tan impactantes como la de un tigre de Bengala en libertad. En la India hay 27 reservas del Project Tiger; la de Corbett, la original (y el primer parque nacional del país), es la mejor para seguirles el rastro, pues alberga al 10% de los 1.500 tigres que se calcula que viven en el país. Ofrece safaris en todoterreno y a lomos de elefantes que recorren el bosque de árboles de la sal en busca de los grandes felinos. Aunque los avistamientos son poco probables, al final de la estación seca (fin de mayo y principios de junio), cuando los abrevaderos escasean y el pasto es mínimo, hay más opciones.

A Corbett se puede llegar en el tren nocturno Ranikhet Express de Delhi a Ramnagar, donde la oficina del Project Tiger organiza los permisos y el alojamiento.

Una planta carnívora en la cuenca de Maliau, en Borneo. ampliar foto
Una planta carnívora en la cuenca de Maliau, en Borneo. Getty Images

07 Plantas carnívoras en Malasia

ÁREA DE CONSERVACIÓN DE LA CUENCA DE MALIAU (Sabah)

La cuenca de Maliau se conoce como el mundo perdido de Sabah. Sin carreteras ni huellas de presencia humana hasta principios de la década de 1980, la zona alberga una densa concentración de riqueza genética, ríos serpenteantes y un denso bosque tropical. Entre sus 1.800 especies de flora, hay seis plantas carnívoras, con hojas abatibles que forman una trampa llena de líquido, donde atraen a insectos para devorarlos. La floreciente industria turística que surge en torno a la cuenca atrae a los visitantes hacia estos predadores florales.

La cuenca es difícil de visitar por libre, y no hay transporte público; lo mejor es contratar un circuito guiado desde Tawau (a cinco horas).

Un crocodilo cazando ñúes en el río Grumeti, en el parque nacional de Serengueti, en Tanzania. ampliar foto
Un crocodilo cazando ñúes en el río Grumeti, en el parque nacional de Serengueti, en Tanzania. Getty Images

08 Cocodrilos del Nilo en Tanzania

RÍO GRUMETI

En lo que a espectáculos naturales se refiere, la migración anual de ñúes por el este de África es de lo mejor, sobre todo cuando un millón de cabezas (como una masa enorme y furiosa) se ven obligadas a vadear el río Grumeti en el pasillo oeste del parque nacional del Serengueti, y por las hordas de cocodrilos hambrientos que acechan. La estampida se produce entre mayo y julio (normalmente junio). Los cocodrilos gigantes del Nilo apresan a los ñúes más débiles.

El alojamiento en el pasillo oeste del Serengueti incluye tiendas de lujo en los campamentos Kirawira Camp y Grumeti River Camp. Al río se accede fácilmente desde el centro del parque, en Seronera.

Osos polares en la bahía de Hudson, en Manitoba (Canadá). ampliar foto
Osos polares en la bahía de Hudson, en Manitoba (Canadá). Getty Images

09 Osos polares en Canadá

CHURCHILL, MANITOBA

La ciudad de Churchill, en Manitoba, afirma ser la capital mundial de los osos polares. Está en su ruta migratoria entre el invierno, que pasan de caza en la bahía congelada, y el verano, en el interior. Parecen osos de peluche gigantes, pero no tienen ni pizca de inocentes. La mejor forma, y la más segura, de ver a estos grandes osos blancos de la nieve es en uno de los vehículos fabricados ex profeso, que representan el pilar del turismo de la ciudad cada octubre. Para evitar encuentros inesperados, las autoridades locales vigilan las 24 horas de septiembre a noviembre, y ahuyentan a los merodeadores con disparos nocturnos.

No hay carreteras hasta Churchill, pero se puede llegar en avión o tren desde Winnipeg. Más información: everythingchurchill.com.

Un leopardo en el parque nacional de Yala, en Sri Lanka. ampliar foto
Un leopardo en el parque nacional de Yala, en Sri Lanka. Getty Images

10 Leopardos en Sri Lanka

PARQUE NACIONAL DE YALA

El parque nacional de Yala es El Libro de la Selva llevado a la maravillosa realidad: elefantes y sus trompas, monos en los árboles y pavos reales con sus mejores galas. Con más de 35 leopardos, el oeste de Yala acoge a una de las poblaciones más densas del mundo y es uno de los mejores lugares para contemplar a estos felinos impresionantes. Suelen verse entre febrero y junio o julio, y el final de la temporada seca (marzo y abril) ofrece las mejores condiciones, ya que los animales se congregan en torno a los abrevaderos menguantes del parque.

La única forma de visitar el parque es en un safari, que puede organizarse en Tissamaharama.

Más información en www.lonelyplanet.es y en la guía 1000 aventuras únicas