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15 destinos europeos lejos de la muchedumbre

De la comarca asturiana de Los Oscos a la región de Borgoña, en Francia, paraísos cercanos sin oleadas de turistas

  • La región, popular por la denominación de origen de sus vinos, esconde algunos enclaves tan bonitos como el rojo que rellena las copas de los paladares más selectos. Entre ellos están, por ejemplo, Châteauneuf-en-Auxois, perteneciente Côte-d’Or. Que nombre haga referencia a un castillo no es casualidad. Su arquitectura medieval (en la foto, en castillo de La Rochepot) le ha hecho merecedora de estar en la lista de los pueblos más bonitos de Francia. Además, es un paso clave en el Camino de Santiago, como le pasa también a la localidad de La Charité-sur-Loire, ciudad que intentó ser recuperada por Juana de Arco en 1429 y que es, desde los noventa, ciudad del libro, atrayendo una feria del libro antiguo y un sinfín de actividades vinculadas con la lectura y el mundo de los escritores.
    1Región de Borgoña (Francia) La región, popular por la denominación de origen de sus vinos, esconde algunos enclaves tan bonitos como el rojo que rellena las copas de los paladares más selectos. Entre ellos están, por ejemplo, Châteauneuf-en-Auxois, perteneciente Côte-d’Or. Que nombre haga referencia a un castillo no es casualidad. Su arquitectura medieval (en la foto, en castillo de La Rochepot) le ha hecho merecedora de estar en la lista de los pueblos más bonitos de Francia. Además, es un paso clave en el Camino de Santiago, como le pasa también a la localidad de La Charité-sur-Loire, ciudad que intentó ser recuperada por Juana de Arco en 1429 y que es, desde los noventa, ciudad del libro, atrayendo una feria del libro antiguo y un sinfín de actividades vinculadas con la lectura y el mundo de los escritores. Getty
  • Declaradas patrimonio mundial en 2000, las islas Eolias, o Eólicas, son un archipiélago volcánico localizado en el Mar Tirreno, de 121,6 kilómetros de superficie y 140 de longitud, perteneciente a Sicilia. Integrado por las islas de Lípari, la más poblada –no en vano llega a dar nombre al archipiélago– Salina, Vulcano, Estrómboli (en la imagen), Filicudi, Alicudi y Panarea. Su territorio fue fuente de conflictos, empezando por la presencia de la Grecia Antigua, siguiendo por la invasión de Barbarroja y posteriormente de Carlos V. Hasta mediados del siglo XX fue cárcel de exiliados políticos, pero la belleza de sus paisajes atrajo a cineastas como Rossellini, que volvieron a ponerla de moda.
    2Islas Eolias (Sicilia) Declaradas patrimonio mundial en 2000, las islas Eolias, o Eólicas, son un archipiélago volcánico localizado en el Mar Tirreno, de 121,6 kilómetros de superficie y 140 de longitud, perteneciente a Sicilia. Integrado por las islas de Lípari, la más poblada –no en vano llega a dar nombre al archipiélago– Salina, Vulcano, Estrómboli (en la imagen), Filicudi, Alicudi y Panarea. Su territorio fue fuente de conflictos, empezando por la presencia de la Grecia Antigua, siguiendo por la invasión de Barbarroja y posteriormente de Carlos V. Hasta mediados del siglo XX fue cárcel de exiliados políticos, pero la belleza de sus paisajes atrajo a cineastas como Rossellini, que volvieron a ponerla de moda. agefotostock
  • Su inclusión en la lista de patrimonio mundial en 1999 puso en valor el casco histórico medieval de Sighisoara, uno de los mejor conservados de Europa. La ciudad está en plena Transilvania y es famosa por ser la ciudad natal del gobernante Vlad Tepes, que inspiró el mito de Drácula. De la ciudad medieval destacan la Torre Cositorilor, la Ciudadela, la torre del reloj (dentro está el museo histórico), y distintos templos. Pero si se busca soledad, desde Cluj Napoca, capital histórica de Transilvania, podremos iniciar un viaje en coche por la bella región de Maramures (en la foto, el monasterio de Barsana), que sigue la cordillera de los Cárpatos entre prados, bosques, iglesias de madera y cementerios pintados con colores naif.
    3Sighisoara (Rumanía) Su inclusión en la lista de patrimonio mundial en 1999 puso en valor el casco histórico medieval de Sighisoara, uno de los mejor conservados de Europa. La ciudad está en plena Transilvania y es famosa por ser la ciudad natal del gobernante Vlad Tepes, que inspiró el mito de Drácula. De la ciudad medieval destacan la Torre Cositorilor, la Ciudadela, la torre del reloj (dentro está el museo histórico), y distintos templos. Pero si se busca soledad, desde Cluj Napoca, capital histórica de Transilvania, podremos iniciar un viaje en coche por la bella región de Maramures (en la foto, el monasterio de Barsana), que sigue la cordillera de los Cárpatos entre prados, bosques, iglesias de madera y cementerios pintados con colores naif. Getty
  • Les llaman los Alpes de Polonia y son una cordillera situada en la frontera con Eslovaquia. Declarados reserva de la biosfera, los montes Tatras (al fondo de la imagen) se levantan a 100 kilómetros de Cracovia y el mejor acceso a sus diversas rutas de dificultad variable es la ciudad de Zakopane. Esta ciudad se vuelve en invierno destino de los amantes del esquí y el snow y no es raro ver trineos tirados por caballos. Es parada recomendada el mirador de Gubałowka, al que se puede acceder en funicular, en coche o andando.
    4Tatras (Polonia) Les llaman los Alpes de Polonia y son una cordillera situada en la frontera con Eslovaquia. Declarados reserva de la biosfera, los montes Tatras (al fondo de la imagen) se levantan a 100 kilómetros de Cracovia y el mejor acceso a sus diversas rutas de dificultad variable es la ciudad de Zakopane. Esta ciudad se vuelve en invierno destino de los amantes del esquí y el snow y no es raro ver trineos tirados por caballos. Es parada recomendada el mirador de Gubałowka, al que se puede acceder en funicular, en coche o andando. Getty
  • Esta comarca, a 150 kilómetros de Oviedo y limítrofe con Lugo, fue distinguida en 2016 en alguno de sus núcleos como Pueblo Ejemplar. Es, además, reserva de la biosfera, con sus municipios de San Martín de Oscos, San Tirso de Abres, Santa Eulalia de Oscos, Villanueva de Oscos, Castropol y Vegadeo, el más poblado. El agua recorre cada tramo y el verde se apodera de un paisaje donde manda la arquitectura sencilla de templos y casas, que se intercalan con molinos, fuentes, lavaderos, puentes y abrevaderos. Durante años, la comarca vivió de la forja (en la foto, el Conjunto Etnografico del Mazonovo en Santa Eulalia de Oscos), aunque la tradición apenas ha traído este oficio hasta nuestros días.
    5Esta comarca, a 150 kilómetros de Oviedo y limítrofe con Lugo, fue distinguida en 2016 en alguno de sus núcleos como Pueblo Ejemplar. Es, además, reserva de la biosfera, con sus municipios de San Martín de Oscos, San Tirso de Abres, Santa Eulalia de Oscos, Villanueva de Oscos, Castropol y Vegadeo, el más poblado. El agua recorre cada tramo y el verde se apodera de un paisaje donde manda la arquitectura sencilla de templos y casas, que se intercalan con molinos, fuentes, lavaderos, puentes y abrevaderos. Durante años, la comarca vivió de la forja (en la foto, el Conjunto Etnografico del Mazonovo en Santa Eulalia de Oscos), aunque la tradición apenas ha traído este oficio hasta nuestros días.
  • Las Rías Baixas y Altas se han ganado el favor del público que visita Galicia. Uno de los secretos mejor guardados por los autóctonos, sin embargo, es la costa de Lugo (salvo la playa de las Catedrales, gran reclamo turístico). Sus paisajes brumosos, verdes y azules, invitan a imaginar meigas detrás de los árboles de cualquier aldea. Sus acantilados (en la foto, Punta Socastro, en O Vicedo) y el rugir del mar en este punto, tan poco visitado, son un pasaporte al deleite y el descanso. Las playas de Xuncos y de San Román son parada obligatoria. La playa de Abrela invita, además, a conocer la Cueva de la Doncella, un enclave natural fascinante. Por estas zonas se pueden encontrar chiringuitos y restaurantes pequeños y familiares a buen precio y con raciones exquisitas.
    6Mariña lucense (Galicia) Las Rías Baixas y Altas se han ganado el favor del público que visita Galicia. Uno de los secretos mejor guardados por los autóctonos, sin embargo, es la costa de Lugo (salvo la playa de las Catedrales, gran reclamo turístico). Sus paisajes brumosos, verdes y azules, invitan a imaginar meigas detrás de los árboles de cualquier aldea. Sus acantilados (en la foto, Punta Socastro, en O Vicedo) y el rugir del mar en este punto, tan poco visitado, son un pasaporte al deleite y el descanso. Las playas de Xuncos y de San Román son parada obligatoria. La playa de Abrela invita, además, a conocer la Cueva de la Doncella, un enclave natural fascinante. Por estas zonas se pueden encontrar chiringuitos y restaurantes pequeños y familiares a buen precio y con raciones exquisitas.
  • Se trata de uno de los paraísos más fascinantes de Europa. Algo aislada y de difícil acceso, como tantas regiones de Escocia, se encuentra en las Islas Hébridas. El pueblo abandonado de Saint Kilda (en la foto), en la isla de Hirta, forma una media luna con fachadas ennegrecidas. Pero albergó vida y oficios, como indican los restos prehistóricos que se han encontrado a en el correr del tiempo. Al visitante no deberá extrañarle cruzarse de tanto en tanto con ornitólogos, botánicos o con amantes de la escalada, pues son el público más habitual por estos lares. Cuentan los que llegan a ellas en barco que, en la lejanía, emergen del mar sus montañas como icebergs negros.
    7Saint Kilda (Escocia) Se trata de uno de los paraísos más fascinantes de Europa. Algo aislada y de difícil acceso, como tantas regiones de Escocia, se encuentra en las Islas Hébridas. El pueblo abandonado de Saint Kilda (en la foto), en la isla de Hirta, forma una media luna con fachadas ennegrecidas. Pero albergó vida y oficios, como indican los restos prehistóricos que se han encontrado a en el correr del tiempo. Al visitante no deberá extrañarle cruzarse de tanto en tanto con ornitólogos, botánicos o con amantes de la escalada, pues son el público más habitual por estos lares. Cuentan los que llegan a ellas en barco que, en la lejanía, emergen del mar sus montañas como icebergs negros. Getty
  • Verde y sorprendente. Así aparece esta isla, una de las menos explotadas de las Canarias. Quizá tenga algo que ver el precio de los billetes, con vuelos regulares menos asequibles que el resto del archipiélago. Conocida por muchos como la pequeña Costa Rica, convive su arquitectura colonial con alguno de los enclaves naturales más reconocidos de Europa. La Caldera de Taburiente, con su cáter de 10 kilómetros de diámetro, es el centro del parque natural. Además está el Observatorio AStronómico, en Roque de los Muchachos (en la imagen). Y destaca la franja costera protegida de Hiscaguán. La ruta de los volcanes es otro de los atractivos, el Teneguía es uno de estos enclaves para no perderse.
    8La Palma (Islas Canarias) Verde y sorprendente. Así aparece esta isla, una de las menos explotadas de las Canarias. Quizá tenga algo que ver el precio de los billetes, con vuelos regulares menos asequibles que el resto del archipiélago. Conocida por muchos como la pequeña Costa Rica, convive su arquitectura colonial con alguno de los enclaves naturales más reconocidos de Europa. La Caldera de Taburiente, con su cáter de 10 kilómetros de diámetro, es el centro del parque natural. Además está el Observatorio AStronómico, en Roque de los Muchachos (en la imagen). Y destaca la franja costera protegida de Hiscaguán. La ruta de los volcanes es otro de los atractivos, el Teneguía es uno de estos enclaves para no perderse. Getty
  • A las faldas del Monte Perdido y a poco tiempo de los Pirineos aparece esta comarca, conocida por los amantes del esquí que cruzan a Francia o siguen hasta Benasque para buscar buenas pistas. Vino y gastronomía, rutas por la naturaleza y pueblos abandonados, amén de caprichosos cañones y ríos (en la foto, gancheros troncos de forma tradicional en las aguas del Cinca), estos son algunos de los atractivos de la zona, equidistante desde la ciudad medieval de Aínsa de Lleida y Huesca. Entre los pueblos más bonitos, además de éste, están Boltaña y Vió, un altiplano rodeado de montañas. Parada obligatoria es, entre otros, el Cañón de Añisclo, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido.
    9Comarca del Sobrarbe (Aragón) A las faldas del Monte Perdido y a poco tiempo de los Pirineos aparece esta comarca, conocida por los amantes del esquí que cruzan a Francia o siguen hasta Benasque para buscar buenas pistas. Vino y gastronomía, rutas por la naturaleza y pueblos abandonados, amén de caprichosos cañones y ríos (en la foto, gancheros troncos de forma tradicional en las aguas del Cinca), estos son algunos de los atractivos de la zona, equidistante desde la ciudad medieval de Aínsa de Lleida y Huesca. Entre los pueblos más bonitos, además de éste, están Boltaña y Vió, un altiplano rodeado de montañas. Parada obligatoria es, entre otros, el Cañón de Añisclo, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido. Getty
  • El que busque el verde cual zahorí buscando agua debe pasar por este enclave en el golfo de Vizcaya, en País Vasco. Esta reserva de la biosfera esconde uno de los escenarios de la nueva temporada de 'Juego de Tronos', Gaztelugatxe (Rocadragón en la saga), que presumiblemente perderá pronto su posición de enclave paradisíaco –aunque con 237 escalones– pero no tan frecuentado por turistas. En la zona se practica senderismo, pero también invita al ciclismo, al senderismo y a la vela y all surfing, con alguna de las mejores playas para coger olas de Euskadi, con la famosa ola de Mundaka, junto al estuario del Urdaibai (en la foto), de la que todo surfero, venga de donde venga, habla (y busca).
    10Urdaibai (Vizcaya) El que busque el verde cual zahorí buscando agua debe pasar por este enclave en el golfo de Vizcaya, en País Vasco. Esta reserva de la biosfera esconde uno de los escenarios de la nueva temporada de 'Juego de Tronos', Gaztelugatxe (Rocadragón en la saga), que presumiblemente perderá pronto su posición de enclave paradisíaco –aunque con 237 escalones– pero no tan frecuentado por turistas. En la zona se practica senderismo, pero también invita al ciclismo, al senderismo y a la vela y all surfing, con alguna de las mejores playas para coger olas de Euskadi, con la famosa ola de Mundaka, junto al estuario del Urdaibai (en la foto), de la que todo surfero, venga de donde venga, habla (y busca). Getty
  • Poca información encontrarán los viajeros sobre este rincón de Grecia, lo cual lo hace un destino aún más atractivo, habida cuenta de la cantidad de turistas que cada año ocupan las Islas Griegas. Es parte de la región de Rethymo, una de las cuatro divisiones de la Isla de Creta. La playa (en al foto) se encuentra en Tsagkarada, a la sombra de los acantilados. Sus aguas son turquesa y el agua cristalina. Se puede acceder en coche y bajar por unas escaleras. Además, hay una cafetería.
    11Playa de Mylopotamos (Creta) Poca información encontrarán los viajeros sobre este rincón de Grecia, lo cual lo hace un destino aún más atractivo, habida cuenta de la cantidad de turistas que cada año ocupan las Islas Griegas. Es parte de la región de Rethymo, una de las cuatro divisiones de la Isla de Creta. La playa (en al foto) se encuentra en Tsagkarada, a la sombra de los acantilados. Sus aguas son turquesa y el agua cristalina. Se puede acceder en coche y bajar por unas escaleras. Además, hay una cafetería. Getty
  • Entre los paisajes árticos más impresionantes están estas islas. Cada instantánea, cada encuadre, está envuelto por un halo de misterio. Cuenta con casi dos tercios del territorio protegidos, entre otras cosas, por tres reservas naturales. De pasado minero y residencia de osos polares, tiene cerca de 3.000 habitantes. El municipio más poblado del archipiélago es Longyearbyen, un importante motor cultural (y el sitio de sushi más al norte del mundo). El significado del nombre es literalmente ‘costas frías’ y las temperaturas van de los invernales -14º a los 6º en verano.
    12Islas Svalbard (Noruega) Entre los paisajes árticos más impresionantes están estas islas. Cada instantánea, cada encuadre, está envuelto por un halo de misterio. Cuenta con casi dos tercios del territorio protegidos, entre otras cosas, por tres reservas naturales. De pasado minero y residencia de osos polares, tiene cerca de 3.000 habitantes. El municipio más poblado del archipiélago es Longyearbyen, un importante motor cultural (y el sitio de sushi más al norte del mundo). El significado del nombre es literalmente ‘costas frías’ y las temperaturas van de los invernales -14º a los 6º en verano. Getty
  • Sus islas son parque nacional del mar del archipiélago y la ciudad de Turku fue elegida Capital Europea de la Cultura en 2011. Es, no en vano, la ciudad más antigua de Finlandia, y capital hasta 1812 e invita a los visitantes a conocerla, en forma de archipiélago a través de los ferries que conectan y salvan canales y estrechos. Para los europeos del sur, los inviernos son duros, pero el verano es una época ideal para hacer turismo por este archipiélago, que regala temperaturas frescas durante los meses de más calor.
    13Archipiélago de Turku (Finlandia) Sus islas son parque nacional del mar del archipiélago y la ciudad de Turku fue elegida Capital Europea de la Cultura en 2011. Es, no en vano, la ciudad más antigua de Finlandia, y capital hasta 1812 e invita a los visitantes a conocerla, en forma de archipiélago a través de los ferries que conectan y salvan canales y estrechos. Para los europeos del sur, los inviernos son duros, pero el verano es una época ideal para hacer turismo por este archipiélago, que regala temperaturas frescas durante los meses de más calor. Getty
  • Dicen de este enclave en Bosnia que puede llegar a tener hasta 200 días de sol. Sea o no cierto, lo que sí parece innegable es que es uno de los secretos más bellos y escondidos del país. De fácil acceso desde Mostar –muy conocido el puente medieval de esta ciudad– en coche, el vehículo puede aparcarse a menos de un kilómetro y bajar andando hasta el nacimiento del río Buna, bajo una gruta (visitable en barca) en un acantilado del que emerge un monasterio construido por los Otomanos en el siglo XVI (en la foto).
    14Blagaj (Bosnia) Dicen de este enclave en Bosnia que puede llegar a tener hasta 200 días de sol. Sea o no cierto, lo que sí parece innegable es que es uno de los secretos más bellos y escondidos del país. De fácil acceso desde Mostar –muy conocido el puente medieval de esta ciudad– en coche, el vehículo puede aparcarse a menos de un kilómetro y bajar andando hasta el nacimiento del río Buna, bajo una gruta (visitable en barca) en un acantilado del que emerge un monasterio construido por los Otomanos en el siglo XVI (en la foto). getty
  • Son muchos los que saben que esta capital quedó absolutamente calcinada durante la segunda guerra mundial, pero pocos saben que, durante la guerra fría y cuando un muro separaba la RDA de la RFA y existía aún la Stasi, Vladimir Putin pasó sus días en la ciudad, como agente de la KGB. Es difícil imaginar la escena cuando uno recorre en bici la orilla del Elba (al fondo, en imagen), flanqueada por viñedos y castillos, hasta Pillnitz, pedaleando por debajo del puente de Loschwitz. La región es un espectáculo natural en todo su esplendor, y así debió pensarlo el pintor Caspar David Friedrich (1774-1840), cuyo cuadro ‘El caminante sobre el mar de nubes’ es uno de los iconos del romanticismo. El paisaje que observa aquella figura con levita no es otro que La Suiza Sajona, a la que se puede llegar en barco desde Dresde. Se trata de una 1.106 cumbres de arenisca. Un gran espectáculo natural.
    15Dresde y la Suiza Sajona (Alemania) Son muchos los que saben que esta capital quedó absolutamente calcinada durante la segunda guerra mundial, pero pocos saben que, durante la guerra fría y cuando un muro separaba la RDA de la RFA y existía aún la Stasi, Vladimir Putin pasó sus días en la ciudad, como agente de la KGB. Es difícil imaginar la escena cuando uno recorre en bici la orilla del Elba (al fondo, en imagen), flanqueada por viñedos y castillos, hasta Pillnitz, pedaleando por debajo del puente de Loschwitz. La región es un espectáculo natural en todo su esplendor, y así debió pensarlo el pintor Caspar David Friedrich (1774-1840), cuyo cuadro ‘El caminante sobre el mar de nubes’ es uno de los iconos del romanticismo. El paisaje que observa aquella figura con levita no es otro que La Suiza Sajona, a la que se puede llegar en barco desde Dresde. Se trata de una 1.106 cumbres de arenisca. Un gran espectáculo natural. Getty