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Diez senderos vertiginosos en España y Portugal

Rutas de montaña que quitan el hipo y abren sobrecogedoras perspectivas sobre desfiladeros, valles y ríos de la Península, Baleares y Canarias

  • Desde el caserío de Bejía, en la vertiente norte del macizo de Anaga (en la foto), en Tenerife, una ruta invita a detenerse cada poco a contemplar el vacío. La senda, de dificultad media y unos cuatro kilómetros de recorrido, discurre por el canal de Bejía, colgado de una de las vertientes del barranco Seco, un estrecho y escenográfico encajonamiento por el que se desciende hasta Punta del Hidalgo. La ruta puede hacerse circular si, previamente, remontamos el barranco desde esta localidad de la costa noreste tinerfeña, ascendiendo por el fondo del valle hasta Bejía (unos 7,5 kilómetros en total).
    1Vistas al barranco Seco

    Canal de Bejía, Anaga (Tenerife)

     
    Desde el caserío de Bejía, en la vertiente norte del macizo de Anaga (en la foto), en Tenerife, una ruta invita a detenerse cada poco a contemplar el vacío. La senda, de dificultad media y unos cuatro kilómetros de recorrido, discurre por el canal de Bejía, colgado de una de las vertientes del barranco Seco, un estrecho y escenográfico encajonamiento por el que se desciende hasta Punta del Hidalgo. La ruta puede hacerse circular si, previamente, remontamos el barranco desde esta localidad de la costa noreste tinerfeña, ascendiendo por el fondo del valle hasta Bejía (unos 7,5 kilómetros en total). agefotostock
  • El último trecho del río Mao, afluente del Sil, es trepidante. Desciende unos 600 metros de desnivel en pocos kilómetros, formando rápidos y pequeñas cascadas por un serpenteante y estrecho valle. Una pasarela de madera suspendida a mitad de ladera acompaña, desde las alturas, tan trepidante discurrir hasta su desembocadura. El sendero (dos kilómetros de recorrido plano) parte de La Fábrica, una vieja central eléctrica convertida en albergue.
    2Sendero fluvial

    Pasarela del río Mao (Ourense)

     
    El último trecho del río Mao, afluente del Sil, es trepidante. Desciende unos 600 metros de desnivel en pocos kilómetros, formando rápidos y pequeñas cascadas por un serpenteante y estrecho valle. Una pasarela de madera suspendida a mitad de ladera acompaña, desde las alturas, tan trepidante discurrir hasta su desembocadura. El sendero (dos kilómetros de recorrido plano) parte de La Fábrica, una vieja central eléctrica convertida en albergue.
  • Los 'graus' que surcan la sierra del Montsant, como el de l’Escletxa (en la foto), son caminos estrechos que ganan altura de forma abrupta y directa. El más vertiginoso es el de Barrots (5,5 kilómetros, dificultad media-alta), que discurre por terrazas colgadas de estas grandes paredes, asomándose al vacío sobre los viñedos del Priotat.
    3Balcones al Priorat

    Grau de Barrots (Montsant, Tarragona)

     
    Los 'graus' que surcan la sierra del Montsant, como el de l’Escletxa (en la foto), son caminos estrechos que ganan altura de forma abrupta y directa. El más vertiginoso es el de Barrots (5,5 kilómetros, dificultad media-alta), que discurre por terrazas colgadas de estas grandes paredes, asomándose al vacío sobre los viñedos del Priotat. Flickr
  • Un cable de acero a modo de pasamanos protege los pasos más estrechos del sendero que recorre el desfiladero de Mont-rebei (500 metros de altura, apenas 20 de anchura), tajo labrado por el río Noguera Ribagorzana en la sierra del Montsec, y frontera entre Aragón y Cataluña. Pero lo mejor llega al final, o al principio, según el sentido de la marcha (14 kilómetros, ida y vuelta), cuando el caminante se burla la gravedad en la pasarela de Montfalcó. Se puedes contratar guías de montaña para realizar la marcha en el albergue de Montfalcó (www.guiasdelmontsec.es).
    4Escalones en el aire

    Congosto de Mont-rebei (Lleida) y pasarela de Montfalcó (Huesca)

     
    Un cable de acero a modo de pasamanos protege los pasos más estrechos del sendero que recorre el desfiladero de Mont-rebei (500 metros de altura, apenas 20 de anchura), tajo labrado por el río Noguera Ribagorzana en la sierra del Montsec, y frontera entre Aragón y Cataluña. Pero lo mejor llega al final, o al principio, según el sentido de la marcha (14 kilómetros, ida y vuelta), cuando el caminante se burla la gravedad en la pasarela de Montfalcó. Se puedes contratar guías de montaña para realizar la marcha en el albergue de Montfalcó (www.guiasdelmontsec.es).
  • A pocos minutos del centro de Granada, el río Monachil ha horadado una estrecha garganta en la base del macizo de Sierra Nevada. Se puede recorrer por una emocionante ruta (tres horas ida y vuelta, dificultad media) con tramos elevados de mucho patio (en la foto), un puente colgante de 63 metros e incluso un pasadizo, que obliga a agacharse en su sección más angosta, la Cueva de las Palomas.
    5Las entrañas de Sierra Nevada

    Cahorros de Monachil (Granada)

     
    A pocos minutos del centro de Granada, el río Monachil ha horadado una estrecha garganta en la base del macizo de Sierra Nevada. Se puede recorrer por una emocionante ruta (tres horas ida y vuelta, dificultad media) con tramos elevados de mucho patio (en la foto), un puente colgante de 63 metros e incluso un pasadizo, que obliga a agacharse en su sección más angosta, la Cueva de las Palomas.
  • Fue considerado durante años el camino más peligroso del mundo, pero la instalación en 2015 de una flamante pasarela sobre el antiguo y deteriorado Caminito del Rey permite recorrer ahora sin riesgo (bajo reserva previa) el vertical estrecho de los Gaitanes, a 100 metros de altura sobre el río Guadalhorce. Puro disfrute.
    6Pasarela de vértigo

    Caminito del Rey (Málaga)

     
    Fue considerado durante años el camino más peligroso del mundo, pero la instalación en 2015 de una flamante pasarela sobre el antiguo y deteriorado Caminito del Rey permite recorrer ahora sin riesgo (bajo reserva previa) el vertical estrecho de los Gaitanes, a 100 metros de altura sobre el río Guadalhorce. Puro disfrute. getty
  • La península de Alcudia propone ascensiones sencillas y poco frecuentadas, pero emocionantes. Como la que asciende a la Penya Roja desde el santuario de la Victoria a través de un camino protegido por pasamanos que se asoma al precipicio. El momento culminante llega en el paso de la Atalaya (en la foto), un estrecho túnel artificial construido en torno al siglo XV y pegado al vacío, que protegía el acceso al baluarte fortificado ubicado en la cima. Allí, además de los restos de dicha fortaleza, aguardan fabulosas vistas de la costa mallorquina.
    7Una atalaya sobre el precipicio

    Penya Roja (Mallorca)

     
    La península de Alcudia propone ascensiones sencillas y poco frecuentadas, pero emocionantes. Como la que asciende a la Penya Roja desde el santuario de la Victoria a través de un camino protegido por pasamanos que se asoma al precipicio. El momento culminante llega en el paso de la Atalaya (en la foto), un estrecho túnel artificial construido en torno al siglo XV y pegado al vacío, que protegía el acceso al baluarte fortificado ubicado en la cima. Allí, además de los restos de dicha fortaleza, aguardan fabulosas vistas de la costa mallorquina. getty
  • Es asequible para muchos y asombrosa para todos, ahí reside la magia de esta senda serpenteante y con el vacío a un paso, en Picos de Europa. La ruta del Cares conecta el pueblo asturiano de Poncebos con el leonés de Caín a través de un recorrido de dificultad media-baja, distancia factible (12 kilómetros) y con grandes vistas, que lo convierten en una de las excursiones más populares del parque nacional. El truco consiste en intercambiarse las llaves del coche a mitad de camino con algún amigo que haya iniciado la marchar en el extremo opuesto, evitando así tener que volver al punto de partida.
    8Una garganta maravillosa

    Ruta del Cares (Picos de Europa, Asturias y León)

     
    Es asequible para muchos y asombrosa para todos, ahí reside la magia de esta senda serpenteante y con el vacío a un paso, en Picos de Europa. La ruta del Cares conecta el pueblo asturiano de Poncebos con el leonés de Caín a través de un recorrido de dificultad media-baja, distancia factible (12 kilómetros) y con grandes vistas, que lo convierten en una de las excursiones más populares del parque nacional. El truco consiste en intercambiarse las llaves del coche a mitad de camino con algún amigo que haya iniciado la marchar en el extremo opuesto, evitando así tener que volver al punto de partida. getty
  • Una estructura de madera con escaleras, pasarelas y puentes colgantes perfectamente integrados en el entorno natural ha revolucionado el senderismo portugués. La espectacularidad del sendero, de nueve kilómetros sin apenas dificultades y envuelto en silencio, relax y naturaleza, explica su éxito.
    9Siga el camino de madera

    Pasarela del río Paiva (Portugal)

     
    Una estructura de madera con escaleras, pasarelas y puentes colgantes perfectamente integrados en el entorno natural ha revolucionado el senderismo portugués. La espectacularidad del sendero, de nueve kilómetros sin apenas dificultades y envuelto en silencio, relax y naturaleza, explica su éxito.
  • Es la más espectacular de las 'fajas' de Ordesa, senderos que recorren las paredes de este valle pirenaico a diferentes alturas. Esta ruta de alta dificultad (requiere superar tramos verticales de roca asegurados con clavijas y escalones de hierro) y de larga duración (unas ocho horas) tiene como recompensa la mejor perspectiva de este escenario natural.
    10Ordesa desde las alturas

    Faja de las Flores (Pirineos, Huesca)

     
    Es la más espectacular de las 'fajas' de Ordesa, senderos que recorren las paredes de este valle pirenaico a diferentes alturas. Esta ruta de alta dificultad (requiere superar tramos verticales de roca asegurados con clavijas y escalones de hierro) y de larga duración (unas ocho horas) tiene como recompensa la mejor perspectiva de este escenario natural. Flickr