Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Fuera de ruta

Desayuno en Chez Shariff

Pistas en Asilah, la cuidada villa marroquí. Para empezar el día, café y tortitas de sémola, comida en la playa de Briech y, por la tarde, visita a los puestos de la medina

El mirador de La Caraquía, en Asilah. Ampliar foto
El mirador de La Caraquía, en Asilah.

Muchos recordarán todavía aquella película en la que Sean Connery interpretaba a un bandolero al estilo de Robin Hood que operaba en el Rif. Se llamaba El viento y el león y estaba basada en un episodio de la vida de El Raisuni, que, ya sultán, construyó su palacio en Asilah, o Arcila, en la Rue Ahmed el Mansour, y que le contó su historia a Rosita Forbes, una aventurera de los años veinte que escribió sobre él (El Raisuni, sultán de las montañas, editorial Almuzara). Los mejores pasteles de Asilah los vende hoy un descendiente del sultán que hasta hace poco exhibía orgulloso su foto de familia en la pared de la pastelería (Rue Bab Rmel).

La población marroquí, de unos 2.800 habitantes, que conserva sus murallas del siglo XV construidas por los portugueses, renació en 1978 cuando Mohamed Benaïssa (exministro de Exteriores y alcalde de Asilah) y Mohamed Melehi organizaron el primer festival Moussem (en julio y agosto), en el que varios artistas pintaron paredes y el Ministerio de Cultura rehabilitó las murallas, la torre El Kamra y el palacio Raisuni. Un trabajo que mereció el Premio Aga Khan de Arquitectura. Como resultado, la medina está extremadamente limpia, pintada de azul y blanco, y la mejor ocupación es sentarse en el café Al Madina, en la plaza principal, para ver pasar a la gente, delante de un té a la menta. Al atardecer hay que acercarse a La Caraquía (el malecón) para ver la puesta de sol. Seguimos las pistas que nos da Elvira Rigal, pionera con casa en la medina.

Playas

Briech, a cinco kilómetros hacia Tánger, una bonita playa con un restaurante italiano con mesas en el jardín y hamacas (Da Renzo, 00 212 61 66 543 5). Aunque es caro para la zona, está muy solicitado.

Playa de las Cuevas, a cinco kilómetros hacia Larache. Popular y favorita de los jóvenes por las raves y conciertos. Tiene chiringuitos con tumbonas y sombrillas que sirven comida sencilla y rica como sardinas, ensaladas y tajines. El más conocido es La Perla del Atlántico.

Cementerio musulmán de Asilah (Marruecos). ampliar foto
Cementerio musulmán de Asilah (Marruecos).

Dormir en la medina

La mejor opción es alquilar una casita dentro de la medina a través de Homelidays. Nuestra favorita es la deliciosa Dar.Eli, con un fresco patio y la perfecta azotea chill-out.

Hotel Patio de la Luna. Solo ocho habitaciones, las mejores las de arriba, con terraza.

Comer

Casa García (en la esquina de Avenue Prince Heritier y Melilia. 00 212 539 41 74 65). El mejor pescado y marisco. Destacable la ensaladilla rusa, las almendritas (chopitos), las croquetas y el espadón. Ahora tiene también un apartotel arriba.

Dar Al Maghrebia (Rue Al Banafsaje, 7. 00 212 633 66 23 77). Restaurante marroquí atendido por la mujer de García, en un callejón tranquilo y agradable que sale a la plaza de los bancos. Se come de maravilla.

Restaurante Océano Casa Pepe (Place Zellaka, 22. 00 212 539 41 73 95). Los asiduos recomiendan el atún escabechado, las almejas y la paella. Justo al lado hay una bodega donde se pueden comprar cervezas Casablanca y vino Semillant blanco.

Restaurante Arabi Elegant (en un bullicioso callejón peatonal que sale de la plaza de los bancos; 00 212 539 41 65 01). Driss, su dueño, vigila y atiende las mesas. La abigarrada e inenarrable decoración merece la visita. La comida es típica, sencilla y sabrosa.

Para desayunar, Chez Shariff (Rue Barcesat). El superamable Farid le ofrece un desayuno más completo que el del Ritz París: Harchas (tortitas de sémola), crepes, pan, zumos, café, mantequilla, confituras, queso… ¡por menos de dos euros!

Compras

Cientos de puestos ofrecen chilabas, toallas, babuchas, velas aromáticas, bandejas de latón, aceite de argán, bolsos de cuero… Una buena zona es alrededor de la plaza Sidi ben Aissa hasta la plaza de la torre El Kamra, donde se encuentran las señoras que hacen los tatuajes con henna. Y saliendo por la puerta Dar Barh está Mohamed, que le hace unas sandalias de cuero a medida en el día.

Bazar Omar (Rue Commerce, 3. 00 212 539 41 89 02). Las mejores alfombras y toda clase de cerámicas, lámparas, cojines, teteras…

Bazar Al Kamra (Rue Commerce, 10-12. 00 212 662 45 60 29). Especializado en antigüedades artesanales africanas. Espectaculares joyas de plata y coral.

Desayuno en Chez Shariff ampliar foto

Chez Youssef El Marrakchi (Rue Sidi Ali Ben Hamdouch, 6. 00 212 662 13 20 90). Tienda de objetos decorativos, destacan las lámparas de hierro en versión contemporánea.

Galería Aplanos (Rue Tijara, 89. 00 212 661 99 80 30). Representa a artistas marroquíes como Ahmed Benaraadiya o Abdellatif Belaziz.

Bazar Atlas (Rue Tijara, 25. 00 212 539 41 78 64). Alfombras y joyas bereberes, babuchas y cerámica.

Antik (Rue Commerce, 50). Tejidos bordados, manos de Fátima en plata antigua, collares…

Chez Fouad (Rue Idriss Rifi. 00 212 638 05 83 03). Para encontrar las mejores colchas salidas de los telares artesanales de Tánger.

Guía

Cómo ir

  • Asilah se encuentra a 46 kilómetros en coche al sur de Tánger, en la costa atlántica de Marruecos.

Información

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.

Más información