Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Racó de Madremanya, tranquilidad en la masía

Turismo rural en una granja del XVII en el Ampurdán

Zona de la piscina del hotel El Racó de Madremanya, en Girona. Ampliar foto
Zona de la piscina del hotel El Racó de Madremanya, en Girona.

Cualquier época del año es la indicada para un viaje al Empordà (el Ampurdán gerundense), aunque el verano permite combinar la visita de sus numerosos núcleos históricos con un buen remojón en sus fresquitas calas. No muy lejos de Llafranc, Pallamos y Sant Feliu de Guíxols, el rigor de sus piedras medievales ha consagrado a Madremanya como un plató codiciado para la filmación de películas y anuncios televisivos. Lo cual ya intuyeron en 2005 Iván Arrive y Josep Bover, cuando después de mucho buscar por toda la trastienda de la Costa Brava instalaron sus devaneos hosteleros en esta granja del siglo XVII con cochiquera y pozo, como debían ser todas las granjas en aquellos tiempos de escasas infraestructuras públicas. El arquitecto Oriol Flore­jachs ayudó a su decoración, con ese encuadre cinematográfico de los interioristas actuales. Y eso que, 11 años atrás, no existía Instagram.

Puntuación: 7,5
Arquitectura 8
Decoración 7
Estado de conservación 8
Confortabilidad 7
Aseos 7
Ambiente 7
Desayuno 6
Atención 8
Tranquilidad 9
Instalaciones 7

Al establecimiento, constituido por la masía original, el antiguo garaje, una casita auxiliar y un anexo contemporáneo, se accede desde una de las callejas del pueblo y también desde la zona de aparcamiento, una entrada más amplia y moderna, que lleva enseguida al jardín de 3.000 metros cuadrados y a los comedores para desayunar y cenar. Dos piscinas, de agua dulce climatizada y de agua salada, desbordan toda expectativa de austeridad medieval. Al silencio de piedra previsible le acompaña una música exquisita de cultura y hospitalidad. Un salón abovedado con piano recuerda que en este mismo lugar el compositor Enrique Granados daba clases a la bisabuela de Iván.

Una de las habitaciones del Racó de Madremanya, en Girona. ampliar foto
Una de las habitaciones del Racó de Madremanya, en Girona.

El concierto sensorial se prolonga a través de los múltiples detalles que hacen gozosa e inolvidable la estancia. Aromas personalizados para cada una de sus 12 habitaciones: Plata, Azul, Morada, Naranja, Marrón, Granate, Verde, Blanca y las suites Marfil, Ocre, Roja, Beige. Esta última configurada en el antiguo pajar de la masía. Todas ofrecen alguna singularidad, una terraza exterior, un mueble de época o una cama recetada para la molicie.

Por si alguien reclamara entre tantas atenciones las propias de una instalación termal, aparte de la climatización de la piscina, el hotel ofrece un servicio facultativo de masajes y tratamientos faciales y corporales con la cosmética Arôms Natur. Otro servicio que requiere reserva previa es la cena, dado que los anfitriones prefieren poner el énfasis en los desayunos con bollería artesana.

El Racó de Madremanya

  • Categoría oficial: no tiene.
  • Dirección: Processó, 1. Madremanya, Girona.
  • Teléfono: +34 972 49 06 49.
  • Web: www.turismoruralgirona.com
  • Instalaciones: jardín, terraza, dos piscinas exteriores (una climatizada de abril a noviembre), salón de estar, comedor de desayunos, comedor de cenas.
  • Habitaciones: 8 dobles, 4 suites; todas con calefacción, aire acondicionado, teléfono, TV interactiva, wifi gratuito, minibar, secador de pelo, albornoz.
  • Servicios: algunas habitaciones adaptadas para discapacitados; animales domésticos prohibidos; hotel solo para adultos.
  • Precios: desde 135 euros la habitación doble, desayuno e IVA incluidos; cena, 26 euros sin bebidas, tasa turística, 0,99 euros por persona.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.

Más información