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Bogotá se renueva en La Cuarta A

Música jazz, especias al peso y tiendas de diseño en uno de los barrios más originales de la capital colombiana

Bar restaurante Gordo, en el barrio de La Cuarta A, en Bogotá Ampliar foto
Comedor del restaurante Gordo, en el barrio de La Cuarta A, en Bogotá.

La Cuarta A, delimitada por las calles 67, donde termina la zona G, barrio gastronómico de Bogotá, y 65 (al sur) está ubicada en las faldas de los cerros orientales de la capital colombiana, a dos pasos de la Carrera Séptima. Un pequeño espacio, originalmente residencial, que ha multiplicado sus propuestas comerciales y de ocio en un abrir y cerrar de ojos, hasta convertirse en uno de los barrios más originales de la ciudad. Casi dos manzanas multiusos, integradas en la zona de Granada (distrito de Chapinero), donde se puede encontrar de todo. Desde restaurantes o un gimnasio alternativo, hasta un mercado de especias y granos, un templo del jazz, misceláneas de barrio o una tienda especializada en mascotas.

Entre las antiguas casas del barrio, viviendas bajas y unifamiliares, han surgido modernas edificaciones que han cambiado el paisaje urbano, añadiéndole nuevos materiales, colores y diseños vanguardistas. Un proceso renovador que ha llevado consigo un aumento del nivel de vida en La Cuarta A, debido al aumento del precio del suelo y la calidad de los servicios públicos, entre otros factores. No es el más exclusivo, ni el más bonito –un barrio de clase media–, pero sí está en pleno proceso de crecimiento, acogiendo, además, a un creciente número de residentes extranjeros.

Argentinos, uruguayos, mexicanos, venezolanos, franceses, peruanos, norteamericanos, ingleses, canadienses, italianos o españoles, todos han formado grandes o pequeñas colonias en diversas zonas de Bogotá, contribuyendo a su trasformación en ciudad cosmopolita. La urbe colombiana se está sofisticando a través de sus barrios, apartándose de las grandes superficies, donde se había concentrado el ocio desde hace décadas. La Cuarta A es uno de ellos, y un claro ejemplo de este proceso renovador de Bogotá, más clásica en el pasado, más versátil en la actualidad.

Jazz, especias y reciclaje de diseño

De ubicación privilegiada, en los márgenes de una importante arteria de comunicación que une el norte y el sur de Bogotá, La Cuarta A acoge a jubilados, parejas con hijos, universitarios, artistas y jóvenes ejecutivos. Vecinos y propietarios de los negocios del barrio miran por un bien común, que incluye mayor seguridad, mejoras en el estado y la limpieza de las calles.... “males sintomáticos que son un suplicio en toda la capital”, dice Pablo Correa, propietario de B&L, un bar musical que él prefiere definir como un “espacio para la cultura gastronómica".

Entrada a la tienda de diseño Un Medio Creativo, en el barrio La Cuarta A, en Bogotá. ampliar foto
Entrada a la tienda de diseño Un Medio Creativo, en el barrio La Cuarta A, en Bogotá.

En B&L (Carrera 4A #66-3; +57 1 7492446) todo gravita en torno al jazz clásico, al whisky y a la cerveza. Los jueves, viernes y sábados, entre 19.30 y 21.30 hay conciertos gratuitos de los mejores músicos de jazz del país. Correa se ha dedicado además a confeccionar una carta con 19 variedades de cerveza –de la India Pale Ale a la American Pale Ale, importadas desde Rusia, Inglaterra, Holanda o Bélgica–, y otras 19 de whisky, que van del single malt al bourbon. Es un local rústico, sin alharacas, pequeño y con encanto. Es difícil encontrar algo parecido en Bogotá. Promueve también talleres sobre la historia de ambas bebidas y propone, desde sus fogones, cocina de autor con influencias sicilianas, norteamericanas y españolas, a partir de carnes selectas y vegetales orgánicos. El servicio y la relación calidad precio son de primera.

Más conocidos en el barrio son Gordo (Carrera 4A #66-84; +57 1 3455769), un bar restaurante al estilo Brooklyn cuyos entrantes y hamburguesas están exquisitos, y donde bordan los cócteles, especialmente el Negroni, así como Canoa (Carrera 4A #66-78; +57 1 3103262), una taberna japonesa que innova con los ingredientes de los makis y que requiere rascarse un poco más el bolsillo. De ambiente agradable y servicio impecable, dominan todos sus platos, aunque la carta no es muy amplia. Ambos locales comparten, además de fachada, un diseño interior atractivo y dos estupendas barras.

Barra de Gordo, bar al estilo Brooklyn en Bogotá. ampliar foto
Barra de Gordo, bar al estilo Brooklyn en Bogotá.

Granel (Carrera 4A # 66-14 Esquina; +57 1 3472972) es otro negocio que llama la atención. Venden granos y especias, como antaño, y además se pueden comprar hongos, frutos secos, arroces, frutas deshidratadas, aceites, tés, cafés y hasta algas. Todo va al peso, no hay nada envasado. Merece la pena para la alacena de casa.

Un Medio Creativo (Carrera 4 A #66–39; +57 1 313 443 9624) tampoco pasa desapercibido. En su interior, una pareja de chavales trabaja con piezas de desguace y de anticuario, preferiblemente si son metálicas y de madera, adaptándolas según las posibilidades que les vean. Su muestrario es tan heterogéneo como entretenido: mesas, librerías, espejos, lámparas o sillas, muy particulares. Empresarios y artistas con un lugar en el barrio.

Una de las últimas novedades del barrio tiene forma de cantina mexicana. Cantina y Punto (Calle 66 #4A-33; + 57 1 36447766) tiene como chef a Roberto Ruiz, cocinero del Punto Mx de Madrid -único restaurante mexicano con estrella Michelin en Europa-, comprometido con la elaboración tradicional de la genuina comida mexicana, sin olvidarse de la renovación que demanda la cocina de hoy en día.

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