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Helado de bacalao al pil pil en Bilbao

Las mejores heladerías de la ciudad vasca, de una especializada en cucurucho de turrón de Jijona a un tostadero 'art-déco' con 15 variedades de chocolate

Tostadero Nossi-bé, heladería más antigua de Bilbao Ampliar foto
Interior 'art-déco' del tostadero Nossi-bé, la heladería más antigua de Bilbao, abierta en 1911.

Aunque el calor no apriete como en otras regiones del país, en Bilbao también hay una buena ración de costumbres veraniegas. La capital vizcaína posee una extraordinaria tradición de familias heladeras que han sabido mezclar las mejores materias primas con la experiencia de décadas y la innovación gastronómica. Si Noruega es el país del mundo que más helado consume, que la climatología no sea una excusa para prescindir de estos caprichos artesanos. Ruta por algunos de los establecimientos más emblemáticos de Bilbao.

01 Heladería Alaska

Establecimiento clásico y con solera –abrió sus puertas en 1952–, la heladería Alaska (Marqués del Puerto, 10) es una de las direcciones más populares de Bilbao. Sus bancos de láminas de madera nos recuerdan a un tranvía de principios del siglo pasado y, efectivamente, desayunar o merendar en aquí se acerca a un viaje en el tiempo (el local es pequeño pero cuenta con una pequeña terraza cubierta a dos pasos de la Gran Vía). Especializada igualmente en granizados, horchatas, uno de los mejores cafés de la ciudad, tostadas y deliciosas tartas, la estrella son, sin embargo, los helados artesanos: de yogur, leche merengada con canela o de nata, sabor que tiene reputación de ser único y es, de hecho, el rey del local.

02 Tostadero Nossi-bé

Helado de bacalao al pil pil del tostadero Nossi-bé, en Bilbao. ampliar foto
Helado de bacalao al pil pil del tostadero Nossi-bé, en Bilbao.

La heladería más antigua de Bilbao (abierta en 1911) debe su nombre a la isla de Madagascar desde la que tradicionalmente se importaba la vainilla bourbon y el cacao. El tostadero Nossi-bé (Navarra, 1) cuenta con la ventaja de tener el obrador en la trastienda, por lo que sus elaboraciones son siempre diarias, ofreciendo además la mayor y más original variedad de helados en Bilbao, con provocadores sabores típicos de la tierra, aunque hasta ahora poco habituales en los postres: helado de chipirones en su tinta, de bacalao al pilpil, de queso idiazábal o de calimocho. Ofrece también sabores más internacionales, como el cheesecake neoyorkino o el mojito cubano; hasta quince variedades de chocolate (con jengibre, con guindilla, mexicano, after-eight…), e incluso se ha especializado en helados ecológicos y medicinales, aptos para celiacos, light o sin lactosa. Abierto inicialmente como tostadero de café, bombonería y pastelería (así lo sigue indicando su cartel), la modernidad de su carta contrasta con una decoración que ha mantenido el estilo art-déco de sus inicios. Una última recomendación para los más atrevidos: helado de foie.

03 Turronería Ivañez

Turronería Ivañez, en el Casco Viejo de Bilbao. ampliar foto
Turronería Ivañez, en el Casco Viejo de Bilbao.

Con una historia de cinco generaciones a sus espaldas, que inició el bisabuelo Eladio en 1860 cuando llegó a Bilbao desde su Jijona natal para vender los productos típicos de su pueblo, la familiar Turronería Ivañez se reparte hoy en dos locales situados en la misma calle del Casco Viejo (Correo, 12 y 23), cerca de la Catedral, al frente de los cuales se encuentran Eladio y Adelia Ivañez. En invierno venden turrones y mazapanes, y en verano, helados. Así de sencillo. El obrador sigue estando en su localidad natal alicantina, desde la que traen los productos. Con más de cincuenta sabores, su éxito es tal que durante los días estivales suele haber cola ante sus puertas. ¿La especialidad? El helado de turrón blando de Jijona.

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