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La esencia de La Alpujarra

Manantiales naturales, pueblos de arquitectura sorprendente y jamón con denominación de origen en este recorrido por la montañosa región granadina

Pueblo de Pampaneira, en La Alpujarra (Granada). Ampliar foto
Pueblo de Pampaneira, en La Alpujarra (Granada).

Agárrense que vienen curvas. Nos disponemos a recorrer a pie los pueblos de La Alpujarra granadina para contemplar los formidables paisajes montañosos de esta región al pie de Sierra Nevada. Una ruta turística que también pueden realizar los viajeros amantes de la bicicleta, con un amplio itinerario por este entorno en el que también disfrutaremos en lo gastronómico.

Primera parada, Lanjarón. Localidad vinculada a su generoso manantial de agua, símbolo de identidad presente en múltiples puntos del municipio. Aquellos que quieran profundizar en la historia de este líquido diamante natural, pueden hacerlo visitando el museo del agua, que cuenta con cuatro salas de contenidos audiovisuales. La marcha continúa después hacia el corazón de la sierra, pasando por Órgiva y Soportújar.

En trayectoria ascendente llegamos hasta Pampaneira, en cuyo repertorio de casitas incrustadas en estrechas y vetustas callejuelas encontraremos, también, numerosos establecimientos que venden productos tradicionales. Conviene hacer un alto en la fábrica de chocolate de la Abuela Ili (Plaza de la Libertad, 1) y saborear diferentes estilos y productos elaborados con el cacao.

Rápidos en el río Trevélez, en La Alpujarra (Granada). ampliar foto
Rápidos en el río Trevélez, en La Alpujarra (Granada).

El siguiente pueblo en nuestra ruta es Capileira. Un lugar en el que se puede atisbar la pomposa cadena montañosa de La Alpujarra, a través del Mirador de Poqueira. Después, podremos profundizar en el conocimiento de la riqueza de los productos serranos, a base de sabrosos embutidos y vino autóctono. Así, probablemente, disfrutaremos más todavía del gran valor arquitectónico de esta villa alpujarreña: edificaciones perfectamente adaptadas a los comprimidos pasajes del pueblo, carentes de tejado y tocadas, eso sí, por sus características y blanquecinas chimeneas. La misma composición estructural que presenta el bello y cercano núcleo de Bubión, repleto de fuentes con agua pura de Sierra Nevada.

La personalidad de la arquitectura alpujarreña continúa en Pórtugos, un bonito municipio cuya gastronomía invita a sentarse a la mesa cuchara en mano: no se debe renunciar a la oportunidad de probar sus pucheros. Ayuda a la posterior digestión adentrarse en su entorno paisajístico, como la Fuente Agria, un manantial con agua de mineralización muy débil que presenta un aspecto rojizo muy pronunciado. Una hermosa cascada que simula un lienzo de intensos pigmentos.

Iglesia de Bubión, en la Alpujarra granadina. ampliar foto
Iglesia de Bubión, en la Alpujarra granadina.

Una vez refrescados con estas aguas mineromedicinales, nos disponemos a aterrizar a un auténtico templo del jamón: Trevélez. Situada a 1.476 metros de altitud, gracias a sus específicas condiciones climatológicas, idóneas para el proceso de curación, esta localidad cuenta con su propia denominación de origen.

La ruta culmina con un merecido descanso en el Hotel Alcazaba (+34 958 858 687), en Busquistar, ubicado en plena ladera del Barranco de Trevélez. Un hospedaje cómodo y acogedor que invita al viajero a relajarse en su spa, contemplar las vistas desde sus terrazas o, si el cuerpo aguanta, practicar algunas de las actividades al aire libre que el hotel ofrece a sus huéspedes, como senderismo, bici de montaña o paseos a caballo.

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