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Diez secretos de Florianópolis

Ruta por la isla brasileña de Santa Catarina, al sur de Río de Janeiro

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Playa de Campeche, en la isla de Santa Catarina (Brasil).

Uno de los destinos más atractivos de Brasil es la isla de Santa Catarina, ubicada al sur de Río de Janeiro, entre Sao Paulo y Porto Alegre. Con 523 kilómetros cuadrados, ofrece magníficos paisajes, excelentes playas y buena gastronomía. Uno de los espacios de más actividad turística en América del Sur.

Florianópolis, capital de la isla y del propio Estado, que lleva el nombre de Santa Catarina, es una urbe moderna, con buenos servicios y zonas de compra, ubicada enfrente del continente y comunicada con él mediante tres puentes. El turismo llega allá de forma masiva a través de esos puentes y del aeropuerto de Hercilio Luz. Sin embargo, la mayoría de los viajeros apenas accede a los puntos de mayor belleza, porque las redes viarias y los servicios turísticos les conducen hacia el norte, hacia el binomio “sol y playa”, olvidando un sur lleno de encanto.

En efecto, el aeropuerto está en el lado sur de la ciudad de Florianópolis, pero la única salida por autopista dirige el tráfico hacia el norte. Es más, la carretera que va hacia el sur sólo la pueden utilizar algunos pobladores de la zona porque pasa por un espacio militar. Hacia el norte quedan las playas famosas, las discotecas de aire internacional, los grandes hoteles. Hacia el sur, muchos de los lugares y paisajes más auténticos.

01 La Lagoa da Conceição

Turistas navegando hacia la playa de Barra da Lagoa, en Florianópolis, en la isla de Santa Catarina (Brasil). ampliar foto
Turistas navegando hacia la playa de Barra da Lagoa, en Florianópolis, en la isla de Santa Catarina (Brasil).

Buena parte de la isla está aún cubierta por la Mata Atlántica, la selva primitiva, aunque la urbanización descontrolada ha fragmentado los ecosistemas, con lo que peligra la supervivencia de especies de valor. Para conocer el ámbito natural hay que visitar la Lagoa da Conceição, de forma alargada, 15 kilómetros cuadrados de extensión y agua salina, fragmentada en dos a la altura de la población del mismo nombre por una carretera que une las dos orillas. En la localidad de Lagoa se debe tomar una embarcación para llegar a Costa da Lagoa (no se puede acceder en coche por tierra). El trayecto nos permite contemplar un enclave de gran belleza paisajística y rica fauna, donde la mata está aún en buenas condiciones. Desde Costa de Lagoa se pueden hacer recorridos de senderismo hasta Ratones o Cacupé.

02 Lagoa do Perí

La Lagoa do Peri, de agua dulce, está en el sureste de Santa Catarina, en medio de una naturaleza magnífica. El espacio tiene buen acceso desde la carretera de Armaçao. Cuenta con una superficie de agua de cinco kilómetros cuadrados. En su entorno, una buena Mata Atlántica y una gran riqueza de aves y otros animales, como el mono capuchino y un pequeño cocodrilo. La Laguna tiene una buena playita para niños y zona de restauración. Para quien quiera internarse por la maleza, hay un recorrido senderista que cruza una cadena de montes para acceder a la otra orilla de la isla, cerca de Ribeirao.

03 Isla de Campeche

Una playa de la isla de Campeche, en Santa Catarina (Brasil). ampliar foto
Una playa de la isla de Campeche, en Santa Catarina (Brasil).

En el centro de Santa Catarina, hacia el este, se halla una gran playa con amplias dunas, ante la que se sitúa Campeche. La isla, a un kilómetro de la costa, es bella; con buena vegetación y una playa de excelente arena en su lado oeste. Se pueden hacer recorridos por ella para ver diversos petroglifos prehistóricos. El acceso a Campeche se puede hacer desde el embarcadero de Armaçao, población pesquera situada más al sur, en medio de un hermoso paisaje. A la vuelta, parar en Armaçao para tomar un zumo en la rústica zumería de la plaza de la iglesia.

04 Ribeirao de Ilha

En el sudoeste de la isla se halla Ribeirao da Ilha, en la falda de un monte de 530 metros de altura, en medio de una naturaleza atractiva en la que se contempla un boque frondoso y una costa sinuosa que recuerda a las rías gallegas por sus cultivos marinos. Ribeirao da Ilha es el lugar que más ostras produce de todo Brasil. Es típica aquí la sequência de ostras, una auténtica orgía con estos moluscos preparados de distintas formas. En Ribeirao hay varios restaurantes acreditados, todos al borde del mar. Uno de garantía es Porto do Contrato. Un buen menú puede ser una secuencia de ostras y camarao na moranga (langostinos hechos dentro de una calabaza), con un buen vino blanco.

05 La taberna de Arante

Vuelo en parapente sobre Playa Mole, en Florianópolis (Brasil). ampliar foto
Vuelo en parapente sobre Playa Mole, en Florianópolis (Brasil).

En Pantano do Sul acaba la carretera que baja por el este de la isla. El pueblo es un desastre urbanístico. Las tabernas avanzan sobre la misma arena del mar. No existe paseo marítimo y hay que aparcar en la playa, en una bahía muy bonita. Durante los fines de semana Pantano es una romería; mucha gente acude a comer a las tabernas playeras. Recomiendo el negocio de Arante. El local es un espectáculo en sí. Miles de papeles –billetes, facturas, etcétera– cubren las paredes con notas de los viajeros. Música y un amplio bufé libre. El tipismo del local y el enclave, magníficos.

06 Florianópolis centro

Fachada del palacio de Cruz e Sousa, en Florianópolis, en Santa Catarina (Brasil). ampliar foto
Fachada del palacio de Cruz e Sousa, en Florianópolis, en Santa Catarina (Brasil).

La ciudad de Florianópolis tiene un pequeño centro histórico que merece una visita. Ante la catedral se abre una plaza en la que el icono es la Figuera centenaria, un magnífico árbol que extiende sus ramas, como un pulpo, de un lado a otro del espacio. Cerca está el palacio de Cruz e Sousa, de aire afrancesado. Al lado, varias calles de aire comercial popular y un antiguo mercado público. Un puesto famoso es Box 32, donde se puede tomar una cerveza, animada con otras o langostinos. Justo enfrente, un puesto ofrece café y magníficos pasteles de nata. Esta zona es muy popular, en ella se pueden adquirir desde las coloristas hawaianas a productos de artesanía. En la vieja Alfandega (aduana) está la sede de la Asociación de Artistas Plásticos de Santa Catarina, donde se venden objetos típicos.

07 El Morro da Cruz

Aunque un tanto abandonado, el Morro da Cruz (300 metros de altura) es el gran mirador sobre Florianópolis y la bahía, desde donde se contemplan las pequeñas islas que hay al oeste y la poblada costa continental. Merece la pena. Se puede llegar hasta arriba en automóvil.

08 Santo Antonio de Lisboa

Restaurante junto al mar en Ponta do Sambaqui, en Santo Antonio de Lisboa, en Florianópolis (Brasil). ampliar foto
Restaurante junto al mar en Ponta do Sambaqui, en Santo Antonio de Lisboa, en Florianópolis (Brasil).

Santo Antonio de Lisboa es un pueblo catarinense típico, con su iglesia de origen colonial (siglo XVIII) y un pequeño casco urbano con casas bajas a la vera del agua. Tiene una pequeña playa y un paseo marítimo al que se asoman los restaurantes que ofrecen ricos pescados. Desde la orilla del mar se contemplan las plácidas aguas y los puentes de Florianópolis, que unen la isla al continente. Los pobladores de Santo Antonio fueron pescadores de las Azores y el lugar siempre ha conservado aire pesquero. Es buen punto para pasear, adquirir artesanía y comer un pescado a la brasa; tal vez una tainha, el pez más popular de Santa Catarina.

09 Playa de Jureré

En la isla hay muy buenas playas, en especial al norte y al este. Los centros playeros más notables son los de Canasvieiras, Ingleses do Rio Vermelho y Jureré, el auténtico prototipo.

Practicantes de 'sandboard' en la playa de Joaquina, en Santa Catarina (Brasil). ampliar foto
Practicantes de 'sandboard' en la playa de Joaquina, en Santa Catarina (Brasil).

Buenas edificaciones, amplias calles, negocios comerciales y discotecas con fama internacional. La farándula brasileña acude aquí, para muchos, la Ibiza del Atlántico Sur. Tiene algunos peros, como una playa estrecha y un ecosistema de mangles destruido. Hay un enclave histórico y natural muy grato: el Fuerte de San José.

10 Playa de Joaquina

Al este, las playas son magníficas para el surf. Una de las de mayor personalidad es la de Joaquina, donde se practica el sandboard, deslizamiento en tabla, sobre las magníficas arenas dunares.

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