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Los misterios de Lovecraft en Providence

La Universidad de Brown y la Escuela de Diseño de Rhode Island animan la ciudad de Providence, en Estados Unidos, donde nació y murió el escritor de libros de terror. Un congreso el 20 de agosto celebra su 125º aniversario

La ciudad de Providence desde el río del mismo nombre en EE UU Ampliar foto
Vista de la ciudad norteamericanda de Providence desde el río del mismo nombre.

Estamos de suerte si la vida nos ha depositado por unas horas en Providence (unos 178.000 habitantes). A tiro de piedra de Boston, la ciudad donde nació y murió el escritor de historias de terror H. P. Lovecraft (1890-1937) es una de las más paseadas y animadas de Nueva Inglaterra, y hoy todos la conocen como “la capital creativa” por la cantidad de artistas y artesanos instalados en ella.

9.00  Hora de ir a clase

¿Y si volvemos a creer que somos estudiantes? En Providence no hay nada más fácil: en el barrio llamado College Hill, al este del río de igual nombre que la ciudad, se encuentran las dos instituciones educativas más célebres y prestigiosas de la zona: la Universidad de Brown (1, pincha aquí para localizar el mapa) y la Escuela de Diseño de Rhode Island (2), RISD o “Risdi”, como la llaman los lugareños. Tras subir sus empinadas cuestas (por algo “hill” significa colina), podemos fingir que somos como los chicos y chicas que pueblan el campus y desayunar en Carr Haus Café (3) (210, Benefit Street, primer piso) con ellos y sus dibujos y collages que decoran las paredes de esta mezcla entre diner de los años cincuenta y casa parisiense de chimenea en el salón.

10.30  Jóvenes diseñadores

Mapa de Providence, en EE UU. ampliar foto
Mapa de Providence, en EE UU.

Se impone la visita al Museo de la RISD (risdmuseum.org. 224 Benefit St. Cierra lunes). Pocos visitantes esperan encontrar un museo tan completo en esta pequeña ciudad, con una colección variadísima que incluye muebles estilo Imperio, porcelana china, fotografía internacional, tejidos e indumentaria y arte antiguo y contemporáneo. Su colección de saris indios y de vestimenta para el teatro tradicional japonés Noh es de las más importantes fuera de Asia. En su tienda se encuentran los diseños de los mejores alumnos de la RISD convertidos en objetos útiles, por ejemplo, esa escobilla de baño rojo chillón diseñada por Josh Owen, que se graduó en 1998, o la bisutería atrevida de Dina Varano, del curso de 1990. En el edificio de la Woods-Gerry Gallery (4) (62 Prospect Street) se exponen obras de los estudiantes, mientras que en Thomas Street, la calle empinada más mona de Nueva Inglaterra, se encuentra la inconfundible Fleur-de-Lys, una casita estilo neo-Tudor de color albero, minuciosamente descrita en el relato de Lovecraft La llamada de Cthulhu. El edificio contiguo es el Art Club (5), una sala de exposiciones donde los socios se reúnen a comer y pintar y los demás, aparte de envidiarlos, podemos acudir a sus exposiciones. La iglesia blanca de la torre, en la esquina de las calles Benefit y Waterman, es el primer templo baptista de Estados Unidos, país donde el pantone de templos cristianos es siempre muy variado.

12.30  Alegre vida de campus

Seguimos en College Hill. Allí, en el campus sereno y en sus calles alegres como Angell y Thayer, salpicadas de tiendas para los muchachos y muchachas de Brown, se encuentra el cine Avon (6) (260 Thayer St.), con marquesina añeja que data de 1938. En la biblioteca John Hay (7) (Hay Library, de la Universidad de Brown: 20 Prospect Street) nos recibirán amables bibliotecarios para enseñarnos ilustraciones y manuscritos de la gloria literaria de la ciudad: H. P. Lovecraft. Solamente hay que contactar con ellos previamente para pedirles cita. Del 20 al 23 de agosto de este año se celebra el congreso internacional NecronomiCon, dedicado al escritor, que incluirá una exposición sobre su obra gráfica y literaria. Otra biblioteca que nos pondrá los dientes largos es la del Providence Athenaeum (8) (251 Benefit St.), un centro cultural abierto al público donde Edgar Allan Poe pasó más de dos tardes hurgando entre sus estantes. Si nuestra intención es peregrinar a la casa natal de Lovecraft, en el número 454 de Angell Street, la decepción de comprobar que se ha instalado allí un McDonald’s se compensará con la visita a las dos preciosas librerías cercanas: Paper Nautilus (Wayland Square, 5 S Angell Street; www.papernautilusbooks.com) y Books on the Square (471 Angell St.; www.booksq.com).

14.00  De compras en la capital creativa

Salon del Small Point Café, en Providence. ampliar foto
Salon del Small Point Café, en la localidad norteamericana.

Cruzando el río se llega al centro, que, a diferencia de lo que ocurre en muchas ciudades estadounidenses, se ha rehabilitado y es totalmente transitable. Westminster Street (9), una calle adoquinada de tiempos de Henry James, es su epicentro. Antes de recorrerla entera y de meterse en sus mil tiendas se pueden reponer fuerzas en el Small Point Café (230 Westminster Street, www.smallpointcafe.com), desde el cual podemos seguir mirando a los viandantes, gracias a sus enormes ventanales, mientras comemos a la americana: algo ligero acompañado por un café largo de agua. Enseguida nos saldrán al paso estímulos diversos: las gorras de diversos grados de belleza (desde muy bonitas hasta horrendas), patrimonio exclusivo de la tienda New Image (270 Westminster St.); los objetos de papel de Craftland (212 Westminster St.) y RISD 2nd life (204 Westminster St.), un outlet de rarezas para quien sienta la llamada de las artes plásticas, cosa que ocurrirá con seguridad tras dos o tres horas en Providence: allí venden hojas de Letraset huérfanas a un dólar y material de bellas artes en desuso. Y, además, el cambalache está permitido. Pero también hay que mirar un poco hacia arriba y reparar en la arquitectura variopinta de esta ciudad fundada en el siglo XVII: un edificio modernista estilo vienés por aquí, uno afrancesadísimo al lado y abundancia de estructuras en hierro fundido.

16.00  Merienda con libros

Cellar Stories (10) (www.cellarstories.com. 111 Mathewson St.) tiene poco que envidiarle a The Strand, la célebre librería de oferta y de segunda mano de Nueva York. Cajas con viejos recetarios de cocina, mapas, postales y, cómo no, pasillos enteros de libros nos esperan al subir al primer piso del edificio. Podemos pasar las páginas de nuestras adquisiciones mientras merendamos en AS220 FOO(D) (11) (www.as220.org. 115 Empire Street), otro lugar muy en sintonía con la ciudad: colorista, sin pretensiones y con un relajo en las caras y ademanes de los que atienden en la barra que nos alegran la tarde.

19.00  Bacalao, vieiras y pato

Terraza del Hot Club, situadio a la orilla del río Providence. ampliar foto
Terraza del Hot Club, situadio a la orilla del río Providence.

Si es miércoles, lo más sabio es dirigirse al barrio de Federal Hill a cenar cocina vegetariana en The Grange (12) (166 Broadway; www.providencegrange.com) —elogiada incluso por carnívoros— y escuchar allí mismo un concierto en la sala contigua al restaurante. Los demás días de la semana se puede ir al teatro sin moverse del centro: el PPAC (13) (Providence Performing Arts Center; www.ppacri.org) merece la pena solo por su edificio retro y su marquesina, y, además, muy seguramente haya un musical en cartel. La nueva cocina de temporada a base de productos regionales como bacalao, vieiras o pato de granjas locales nos espera después en Gracie’s (14) (www.graciesprov.com; de martes a sábado desde las cinco de la tarde), cuya puerta llena de pegatinas de recomendación nos da pistas de lo popular que es el restaurante. Si hace buen tiempo, el Hot Club (15) (www.hotclubprov.com, 575 South Water Street), a la orilla del río, es el lugar para terminar el día, con vistas a las tres chimeneas de la antigua South Street Power Station (16), una vieja central eléctrica recuperada como monumento nacional.

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