Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Balneario la hermida, sugerente plan antiestrés

Aguas curativas en los Picos de Europa, entre Asturias y Cantabria

Exterior del balneario La Hermida, en Cantabria. Ampliar foto
Exterior del balneario La Hermida, en Cantabria.

Internarse por el desfiladero que divide los macizos central y oriental de los Picos de Europa tiene sus riesgos, como el de quedarse enganchado en una revuelta de la carretera que lleva al teleférico de Fuente Dé. Imposible continuar el viaje si antes no nos hemos dado un chapuzón en el manantial de Peñarrubia, emergente a 60 grados centígrados, cuyas aguas clorurosódicas parecen muy indicadas para la artrosis, la fibromialgia, la psoriasis, la bronquitis crónica, el estrés y los posoperatorios de cirugía estética. Alberto Rentero, el director, recibe a los viajeros. Los acoge, los instruye y después los mima con un programa de tratamientos termales del que es difícil desengancharse: hidromasaje Niágara, nebulización fría, ducha bitérmica, drenaje linfático, parafangos y masajes de resonancias.

Puntuación: 7
Arquitectura 6
Decoración 5
Estado de conservación 8
Confortabilidad habitaciones 7
Aseos 6
Ambiente 7
Desayuno 6
Atención 9
Tranquilidad 8
Instalaciones 6

No fue hasta 1841 cuando se construyó la primera casa de baños para atender a los enfermos que acudían en tropel a estas termas ribereñas al Deva, que separan Asturias y Cantabria. El edificio actual nace de las ruinas de aquel, en 2006, cuando el médico Basilio Varas y su mujer, Adolfina Santos, salieron a su rescate con la construcción de otro anexo, la rehabilitación de las antiguas galerías de baños, la urbanización del parque exterior y el acondicionamiento de los manantiales.

Seguramente el hotel no posee la elegancia de los grandes balnearios europeos, pero inspira en algunas zonas comunes la calidez rústica de los cabañones de montaña, especialmente la cafetería chill out con vistas al desfiladero, que ofrece suculencias inesperadas en sus canapés. Otros salones exhiben su viguería de madera para hacer acogedores los banquetes.

Piscina termal del balneario La Hermida, en Cantabria. ampliar foto
Piscina termal del balneario La Hermida, en Cantabria.

Amplias y cómodas, ambientadas con madera y piedra a la vista, las 57 habitaciones permiten un diálogo de tú a tú entre el huésped y el paisaje encerrado del desfiladero, con el murmullo del río como fondo musical nocturno. Los colchones son más que aceptables, al igual que la intensidad y temperatura del agua de la ducha. Puede que la atmósfera de la zona termal haga ascender el calor por las tres plantas de habitaciones, que en verano acusan la temperatura.

La alimentación tiene recorrido para la mejora, especialmente el menú degustación de la cena, inferior en calidad y variedad al desayuno. Quizá porque, después de todo, el mayor reclamo del establecimiento sea el circuito termolúdico y los diversos tratamientos.

Balneario La Hermida

  • Categoría: cuatro estrellas.
  • Dirección: carretera de La Hermida a Potes, s/n. La Hermida (Cantabria).
  • Teléfonos: 942 73 36 25 y 670 62 43 46.
  • Internet: www.balneariolahermida.com.
  • Instalaciones: jardines, salón de estar, salas de convenciones con capacidad para 120 personas, cafetería, restaurante, balneario.
  • Habitaciones: 56 dobles y 1 suite. • Servicios: algunas habitaciones adaptadas para discapacitados, no admite animales.
  • Precios: desde 85 euros la doble, desayuno e IVA incluidos; pensión completa, desde 115.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.

Más información