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El bar más antiguo de Sevilla

Tapas clásicas y cuentas a tiza en la barra de El Rinconcillo, abierto en 1670

Bar El Rinconcillo, en Sevilla Ampliar foto
En el bar El Rinconcillo, en Sevilla, la cuenta se hace a tiza y sobre la barra.

El Rinconcillo, en pie desde 1670, ostenta el título de bar más antiguo de Sevilla. Toda la solera de la capital hispalense se concentra en un bar que auténtico donde los haya. Sus camareros anotan la cuenta con tiza en la barra mientras anuncian alegremente las propinas. Los clientes aprovechan, ya sean sevillanos o turistas, para deleitarse con alguna de sus tapas estrella. Aquí funciona lo clásico y nadie puede abandonar el local sin probar sus espinacas con garbanzos o la pavía de bacalao. Tampoco con algunas de las especialidades: la tortillita de jamón o un buen cuenco de salmorejo.

Prohibido el cante

Cartel en el bar El Rinconcillo, en Sevilla. ampliar foto
Cartel en el bar El Rinconcillo, en Sevilla.

A pesar de que un cartel reza desde la pared “Prohibido terminantemente el cante”, el ambiente está asegurado. Y no es algo del presente, El Rinconcillo (Calle Gerona 40; teléfono: 954 22 31 83) ya era conocido popularmente en otras épocas como el refugio de las cuatro pés: policías, poetas, periodistas y prostitutas.

Protagonista de anuncios y películas, las paredes del Rinconcillo guardan secretos de los rodajes más variados, siempre realizados de noche: los propietarios se niegan a cerrar las puertas durante el día a sus clientes, aunque eso haya supuesto decirle que no al director Alberto Rodríguez o los mismísimos Tom Cruise y Cameron Díaz. Más allá del Jardín, Sangre y arena o el anuncio de Ponche Caballero son algunas de las muchas grabaciones que sí se han desarrollado en este rincón sevillano.

Hoy, tras llegar hasta la calle Alhóndiga esquina con Gerona y lograr hacerse un hueco en la barra, quien visite eE Rinconcillo se encontrará con un lugar que guarda la esencia del pasado entre azulejos y antiguas alacenas cargadas de licores y vinos, otro de los placeres de los que disfrutar en el bar más antiguo de Sevilla.

Para los que quieran tomárselo con tranquilidad, el establecimiento cuenta también con un comedor interior en el que elegir entre un sinfín de platos de su menú. Cualquiera que pise por primera vez su suelo se sentirá, inmediatamente, como en su propia casa.

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