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Málaga al cubo

Una figura geométrica de colores simboliza el nuevo Centre Pompidou Málaga, que presenta 90 obras de grandes artistas del siglo XX. Y los jóvenes creadores tienen en La Térmica su foro experimental

El Centre Pompidou Málaga, bautizado como El Cubo. Ampliar foto
El Centre Pompidou Málaga, bautizado como El Cubo.

De la Málaga del espeto de sardinas y la tumbona a la Málaga de los grandes museos apenas han transcurrido una docena de años. Tiempo en el que la capital de la Costa del Sol, que ejercía de recepción para miles de turistas que solo buscaban las cálidas playas de la provincia, ha tomado las riendas de su destino y se ha convertido en la niña bonita de Andalucía. La transformación de la oruga en mariposa comenzó en 2003 con la apertura del Museo Picasso (1, pincha aquí para localizar el museo en el mapa) (calle de San Agustín, 8; www.museopicassomalaga.org/) y el Centro de Arte Contemporáneo (2) (calle de Alemania; cacmalaga.eu), dos potentes espacios a los que se han ido sumando otros muchos, hasta llegar a las 36 referencias actuales. El desembarco de sendas sucursales del Centre Pompidou de París y el Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, inauguradas la última semana de marzo, son la guinda de un suculento y estético pastel que todos ansían probar.

9.00 Desayunos para elegir

El centro de Málaga es abarcable a pie, de forma que lo mejor es comenzar con un suculento chocolate con churros en el lugar más tradicional de la capital, Casa Aranda (3), abierta desde 1932 (casa-aranda.net; calle de Herrera del Rey, 2, o calle de los Santos, 6; 952 22 28 12). Otra opción es probar las zurrapas (mantecas de cerdo) o mermeladas caseras de La Recova (4), una tienda de artesanía en la que se puede comprar una cerámica antigua, una jarapa o tomarse un potente desayuno (pasaje Nuestra Señora de los Dolores de San Juan, 5; 952 21 67 94; larecova.es), y que además está al lado de Gravura, un taller de grabado abierto en 1979 y por el que han pasado casi todos los artistas malagueños (gravura.es). Si lo que el viajero busca es ir directo al grano, también puede disfrutar de un suculento desayuno en la cafetería del Museo Carmen Thyssen (5) (calle de la Compañía, 10; carmenthyssenmalaga.org), otra de las joyas que el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, consiguió para la ciudad en 2011. El palacio de Villalón, un soberbio edificio del XVI, alberga una colección de pintura andaluza del XIX y principios del XX y acoge muestras temporales. Hasta el 6 de septiembre puede verse Días de verano. De Sorolla a Hopper.

11.00 Brancusi o Chagall

El encuentro con la última y más preciada incorporación cultural, el Pompidou Málaga (6), puede hacerse tras un paseo por el Parque, un jardín tropical y subtropical plantado en terrenos ganados al mar hace más de un siglo. El Cubo, como llaman a la sucursal malagueña del gran centro parisiense, se inauguró el pasado 28 de marzo con 90 obras de Picasso, Brancusi, Giacometti, Calder, Magritte, Chagall, Frida Kahlo, Dubuffet, Léger, Arroyo… (Puerto de Málaga). Piezas que facilitan un depurado acercamiento al arte contemporáneo del XX.

13.00 Aperitivo en la Málaga liberal

El popular Mercado Central de Atarazanas (7) (calle de las Atarazanas), una estructura de hierro y cristal del siglo XX rehabilitado en 2010, es perfecto para acercarse a los malagueños. Gente abierta, ruidosa y siempre dispuesta a impregnarse de las civilizaciones que se han asentado en el valle del Guadalhorce. “Una ciudad mítica para el pensamiento liberal español”, dice con rotundidad el escritor Alfredo Taján al pie del obelisco que recuerda al general Torrijos y a los que junto a él murieron en 1831 al intentar derrocar el régimen absolutista de Fernando VII. El monumento está ubicado en la plaza de la Merced, la misma que vio nacer a Pablo Ruiz Picasso y donde se encuentra su Museo Casa Natal (8) (plaza de la Merced, 15; fundacionpicasso.malaga.eu), además de numerosos bares con terrazas para ver y ser visto como el café Bruselas o El Carmen.

El bar y restaurante El Pimpi, en Málaga. ampliar foto
El bar y restaurante El Pimpi, en Málaga.

15.00 Bocados de mar

La comida, especialmente pescado, mariscos y moluscos, es por sí sola una buena razón para visitar la ciudad. Desde un clásico como la bodega El Pimpi (9) (calles de Granada, 62, y Alcazabilla), un entrañable local repleto de cubas con firmas de famosos, hasta uno de los últimos en abrir, La Reserva del CAT, en la azotea del también nuevo Centro de Arte de la Tauromaquia (CAT) (10) (plaza del Siglo; museosmalaga.net). En Málaga hay para todos los gustos. Asegúrese de que no se marcha sin probar las conchas finas y los boquerones fritos; pero si prefieren la cuchara, en La Cosmopolita (11) (calle de José Denis Belgrano, 3; lacosmopolita.com) tienen cocina malagueña de mercado.

Actuación teatral en La Térmica, en Málaga. ampliar foto
Actuación teatral en La Térmica, en Málaga.

17.00 Encuentro con el arte ruso

Hay que alejarse del centro de la ciudad para admirar la primera sede fuera de Rusia del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo (12) (avenida de Sor Teresa Prat, 15; museosmalaga.net). La colección permanente, que muestra el arte y la historia rusos desde el siglo XVI hasta el XX, haciendo especial hincapié en las épocas menos conocidas como el romanticismo o el realismo socialista, se exhibe en el antiguo edificio de Tabacalera. El conjunto, ubicado al oeste del puerto, lidera la nueva cara de Málaga, con playas urbanas como La Misericordia, San Andrés o Huelin en terrenos que antes eran el patio trasero de desfasadas industrias. Junto a Tabacalera destaca también La Térmica (13) (avenida de los Guindos, 48; latermicamalaga.com), un centro de creación y divulgación artística que ha dinamizado la zona.

19.00 Un toque autóctono

Aunque es difícil encontrar algo autóctono entre tanta franquicia, todavía quedan varios negocios malagueños en la imponente y peatonal calle del Marqués de Larios (14), un paseo en pleno centro flanqueado por coquetos edificios del XIX. Para refrescarse, nada mejor que una parada en la heladería Casa Mira (Marqués de Larios, 5, y Nueva, 16): el helado de turrón y el blanco y negro son inolvidables. Larios termina en la plaza de la Constitución (15), un buen punto desde el que callejear para descubrir locales como la librería Mapas y Compañía (Compañía, 33; mapasycia.es) o, si ha caminado demasiado, hacerse con unas cómodas alpargatas de esparto, de las de siempre, en Calzados Hinojosa (San Juan, 20).

22.00 Copas por las alturas

La terraza más codiciada del centro es la del hotel AC Málaga Palacio (16) (Cortina del Muelle, 1; espanol.marriott.com). Desde ella casi se puede tocar la catedral, oler el Parque y disfrutar de la brisa marina del puerto. Un lujo de ubicación. Otro punto de vista la ofrece un espacio nuevo, Batik, una terraza con restaurante y copas que corona el Alcazaba Premium Hostel (17) (Alcazabilla, 12), con impresionantes vistas de la alcazaba y el teatro romano. Y otro más: la terraza del Hotel Room Mate Larios (18) (Marqués de Larios, 2; larios.room-matehotels.com), un espacio chic y, por supuesto, con muchas vistas. Para los que prefieran cenar a ras de suelo hay muchas opciones. Una divertida que mezcla gastronomía, copas y cultura a un precio bastante razonable es Kipfer & Lover (19) (San Juan de Letrán, 21). El espacio es una caja de sorpresas escénicas.

Mapa de Málaga. ampliar foto
Mapa de Málaga.

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