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Sangucherías imperdibles en Santiago de Chile

Nueve locales donde disfrutar de los tradicionales bocadillos en la capital chilena

Barra de la saguchería Herencia Chilena, en Santiado de Chile, ubicada en una antigua joyería.  Ampliar foto
Barra de la saguchería Herencia Chilena, en Santiado de Chile, ubicada en una antigua joyería.

Base de la pirámide alimentaria de los santiaguinos y cima del placer culinario, los sánguches (sándwiches) están presentes más que cualquier otra comida en la capital de Chile. Desde las típicas fuentes de soda, versión local de los diners estadounidenses, hasta las modernas sangucherías gourmet, recomendamos los mejores lugares donde encontrar la comida más transversal y representativa de la ciudad.

01 Un rumano en la Fuente Alemana

Lo que más llama la atención de La Fuente Alemana (Alameda 58 y Pedro de Valdivia 210) es cómo la escandalera provocada por cientos de comensales no parece estresar en absoluto a sus amables cocineras. “Aquí tiene su churrasco, m’hijito lindo” o “¿quiere la carne al punto, mi amor?” son frases que se pueden escuchar mientras desde la barra observas cómo construyen suculentas comandas con sorprendente ligereza. Un ejemplo de abundancia y buen sabor es el Rumano, mezcla de carne de ternera y cerdo cocidas en su propio jugo sazonado con ajo y acompañadas de los ingredientes tradicionales de la sandwichería chilena: aguacate (palta, en Chile), tomate y mayonesa, todo contenido en pan de hamburguesa.

02 El Completo, hot dog desbordante

Posiblemente, el sánguche más popular entre los chilenos. El Completo (salchicha, tomate, mayonesa y chucrut, en pan de hot dog) o el Italiano (variante que incorpora aguacate y no lleva chucrut) podrían estar en el escudo patrio y nadie pondría un pero. Ideal para turistas apurados y ajustados de presupuesto, se puede degustar por uno o dos euros en casi cualquier sanguchería de Santiago. En Dominó, una cadena con gran presencia en el país, preparan excelentes variantes de este sánguche alargado. También están los de La Terraza (Vicuña Mackenna 24, Providencia), El Completo (Mac Iver 263, Santiago Centro) y el Kari (Avenida Providencia 2033, entre Orrego Luco y Pedro de Valdivia), todos con años de experiencia, y cuya regla general es estructural: los ingredientes deben poner a prueba, por abundancia, los límites físicos impuestos por el pan, pero sin llegar a provocar el colapso del sánguche.

03 Sánguches presidenciales

Ubicada en el palacio Íñiguez, en un barrio de esplendoroso pasado, la confitería Torres es, desde 1879, cuna de los más tradicionales sánguches chilenos. Con un aire parisino, este hermoso e histórico local –es el restaurante en pie más antiguo del país– ha sido visitado por personajes tan dispares como Björk, Carlos Menem, Anthony Quinn, la totalidad de los presidentes de Chile y políticos de todo color, dos de los cuales dieron sus apellidos a dos variedades que son patrimonio de la gastronomía local: el Barros Luco (bife de res y queso fundido) y el Barros Jarpa (jamón cocido y queso fundido). También el expresidente Sebastián Piñera bautizó un emparedado de salmón, rúcula y queso crema con su apellido, pero al parecer su naturaleza más light, alejada de los calóricos clásicos, no le dio trascendencia.

04 Nuevos creaciones con identidad

Si en algo se atreve a experimentar el conservador ciudadano chileno es en todo lo que esté contenido entre dos tapas de pan. La sanguchería gourmet Ciudad Vieja (Constitución 92) nos demuestra que hasta las recetas de carretera pueden llegar a la urbe transformadas en sofisticados emparedados. Un ejemplo de esto es el sánguche de congrio con ensalada chilena (pescado, tomate y cebolla en corte pluma en pan a elección), hasta hace poco desconocido por los santiaguinos, pero que en su versión más rústica es un compañero de ruta frecuente de los camioneros del norte de Chile. La Resistencia (Galería Drugstore, Avenida Providencia 2124), por su parte, apuesta por una carta con ocho novedosos sánguches entre los que destaca el de pierna de cordero con pasta de higos al cognac, que nos traslada al Chile patagónico. También cuentan con siete tipos de hamburguesas, incluidas dos opciones vegetarianas, de garbanzos y de hongos, así como un listado de ingredientes para crear un sánguche al gusto personal.

05 Sánguches jurásicos

“Más es más” es el lema de la Fuente Mardoqueo (Libertad 551; Avenida Francisco Bilbao 2639), que, gracias a sus copiosos sánguches, es el lugar perfecto para recuperar energías después de recorrer esta zona museística, así como la Quinta Normal, uno de los parques más importantes de la ciudad. La especialidad del local es el lomito bávaro, (carne de cerdo, chucrut, tomate y mayonesa en pan de hamburguesa), emparedado de influencia alemana que, como recalca su dueño, Gustavo Peñafiel, es la línea gastronómica del lugar. Complementan la carta el gigantesco chacarero, tal vez uno de los más frescos sánguches chilenos tradicionales (cortes delgados de bife de res, judías verdes, tomate y ají verde), y enormes churrascos.

06 Un toque peruano

El fenómeno de la comida peruana es prácticamente global y, dada la proximidad con Chile, son muchos los locales, sobre todo en Santiago Centro, donde es posible encontrar ceviches, causas, picantes y un sinnúmero de platos del Perú. Y debido a la devoción de los chilenos por los sánguches y la cocina del país vecino, han comenzado a surgir las sangucherías peruanas, donde La Gloria (avenida Providencia 1315) tiene un lugar destacado. Aquí se pueden disfrutar ricos picoteos y deliciosos jugos naturales mientras se espera por un sánguche de chicharrón (costillar de cerdo, camote frito y cebolla morada en pan francés), que se lleva todos los premios de la carta. Con especialidades similares, pero en versión económica, Donde Guido (Rosas 1290; San Antonio 349 y Santo Domingo 1160) cuenta además con clásicos de la sanguchería internacional, como la cheese burger o el club sandwich, pero llevados a un nivel superior gracias a la posibilidad de aderezarlos con exquisitas salsas peruanas como rocoto o un ají andino de intenso picor y sabor.

07 Sánguches y fútbol

María Carreño fue la primera directiva de un club de fútbol chileno, el Audax Italiano. Junto a su fallecido esposo, Víctor Odano, de origen tano, compraron la fuente de soda en 1953 a un ciudadano alemán. Decidieron mantener el nombre del local, Munich, así como la carta de sánguches, invariable desde entonces. Frecuentado por aficionados al fútbol y fanáticos de sus preparaciones, últimamente se ha visto invadidos por modernos del vecino Barrio Italia, quienes reivindican la clásica fuente de soda chilena por encima de las cadenas internacionales de comida rápida. Y no se equivocan. Basta probar la exquisita fricandela completa, una hamburguesa preparada con carne sazonada con ajo y cebolla, de suave textura, acompañada de aguacate, tomate y mayonesa.

08 Hot dogs para todos los gustos

Una reinterpretación del completo (hot dog) llegó gracias a Hogs (Avenida Los Leones 40; Merced 297; Enrique Foster 21), una cadena de estilo internacional que se ha expandido en muy poco tiempo (tiene tres locales en Santiago y otro, los fines de semana, en el parque Bicentenario). Su particularidad radica en la variedad de salchichas (res, jabalí, ciervo y la tradicional de cerdo) más un ingrediente novedoso, en forma de salsa: un chutney de cebolla o aderezo de yogur con pepino y menta. El objetivo, más que competir contra el rey de los sánguches chilenos, es atraer a la clientela con nuevos sabores.

09 Sánguches y cervezas

Ubicada en una antigua joyería, la Herencia Chilena (Avenida Providencia 2433) ha dado un nuevo brillo a las carnes tradicionalmente de los sánguches chilenos, preparándolas de formas poco convencionales y combinándolas, en la mayoría de los casos, con ingredientes inusuales para la cocina local con resultados realmente sabrosos. Ejemplos de esto son el Cal y Canto, sánguche de mechada (carne de res lentamente cocida en salsa y con trozos de zanahoria y ajo embutidos), pimientos caramelizados, tocino y mango en pan amasado, o La Chimba, pernil de mano de cerdo cocido en cerveza golden ale, tomates, cebolla, cilantro, ají verde, aguacate fileteado y mayonesa en pan amasado. Para hacer de la visita una experiencia sublime, conviene maridar tan exquisitos sánguches con las más de 20 variedades de cervezas artesanales disponibles, siguiendo las sugerencias del personal.

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