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Diez playas de Andalucía para las vacaciones de Semana Santa

Calas andaluzas imprescindibles para disfrutar en primavera

Vacaciones de Semana Santa: Matalascañas Ampliar foto
El Tapón, como es llamada popularmente esta formación rocosa de la Playa de Torre la Higuera, en Matalascañas (Almonte).

Nadie puede resistirse a los encantos del Sur. Calor y color en aumento destilan los arenales andaluces durante esta primavera embrionaria. La Semana Santa es un momento ideal para volver a visitar las calas tras el parón del invierno. Aquí van diez playas que no hay que perderse en Andalucía.  

1) ATARDECE QUE NO ES POCO

Las Redes, El Puerto de Santa María, Cádiz.

Desayuno a pie de playa en el Chiringuito Salvador. ampliar foto
Desayuno a pie de playa en el Chiringuito Salvador.

El de Santa Catalina es un playón de 4 kilómetros cuyos sectores se reconocen por el nombre de las urbanizaciones. Las Redes, cercana a las dunas del pinar de Mochicle, exhibe una vastísima cinta de arena, mayormente en bajamar, idónea para descansar la mirada en la ciudad de Cádiz y, por estas fechas, en un disco solar que cae por el mar quitando el sentío. ¿Nuestro mejor aliado desde el desayuno hasta la cena? El chiringuito Salvador (más información, aquí).

2) LA PLAYA DEL TESORO

El Sombrerico, Mojácar, Almería.

La Gola Playa: Playa del Sombrerico, en Mojácar (Almería). ampliar foto
Playa del Sombrerico, en Mojácar (Almería).

Es este el final del culo de saco naturista que arranca en el castillo de Macenas. Sus 600 metros de gravilla y arena lucen maravillosamente en la película La isla del tesoro (1972), con Orson Welles encarnando a Silver el Largo. El chiringuito Manacá es heredero de la empalizada levantada durante el rodaje. Más allá, y siempre que no actúe el viento de levante, se alcanzan a pie restos volcánicos. La serenidad del lugar, el farallón que adopta la forma de un pulgar de gigante, el islote-sombrero y el colorido de las rocas –amalgama de granates, ocres y morados- agudizan la sensibilidad del bañista nudista.

3) HAY ENCANTO EN MATALASCAÑAS

Torre la Higuera, Almonte, Huelva.

El parque Dunar es el reverso de la moneda al proceso urbanizador. Dejamos el coche en la oficina de turismo y nos encaminamos por la estupenda pasarela diagonal entre pinos y dunas, hasta que el acantilado de dunas fósiles impida continuar. Desde allí se distingue una extraña mole pétrea, que no es sino la base de la torre almenara de la Higuera, abatida por el tsunami causado por el terremoto de Lisboa (1755); durante la marea menguante se puede tocar con solo mojarse los tobillos. Cuando el sol está ya próximo a declinar, la base del faro es un ir y venir de parejas. Apuntar: taberna Tío Paco y hotel Doñana Blues (www.donanablues.com).

4) JUNTO AL PARAJE NATURAL

Playa de Maro, Nerja, Málaga.

Playa del Maro, en Nerja.
Playa del Maro, en Nerja.

La playa mareña por antonomasia (no confundirla con otras de Maro) consta de 200 metros respaldados por paredes pronunciadas, salvajes; completa su faz la torre vigía. La bajada acondicionada y el chiringuito tienen su explicación: se encuentra en la antesala de los 12 kilómetros de estrecha franja costera declarada paraje natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo. Son estos meses los más aconsejables para soslayar la masificación estival de la Costa del Sol. Si el aparcamiento está completo, lo mejor es dejar el coche en las calles de Maro y bajar a pie (unos 20 minutos).

5) PISCINAS NATURALES

Baños de Claudia, Tarifa, Cádiz.

Playa de los baños de Claudia, próxima al yacimiento de Baelo Claudia, en Cádiz. ampliar foto
Playa de los baños de Claudia, próxima al yacimiento de Baelo Claudia, en Cádiz.

La pedanía tarifeña de Punta Paloma es el punto de salida senderista, con idea de regresar a la hora de comer para dar cuenta del pescado fresco local (borriquete para quien no lo conozca) en el restaurante El Mirlo (elmirlo.es). Ganando la playa y costeando por el sendero que saca partido al parque natural del Estrecho llegaremos en media hora a los baños de Claudia, aguas embalsadas en bajamar por las paredes rocosas y hojaldradas propias del flysch, longitudinalmente tiradas en paralelo a la orilla. De este ambiente de relax y naturismo solo cabe la proliferación selvática de adjetivos.

6) A BUCEAR

Marina del Este, Almuñécar, Granada

El de Marina del Este es uno de los puertos deportivos más agradables de cuantos existen en Andalucía. El apartado urbanístico fue obra de Melvin Villarroel, arquitecto con abundante obra en la Costa del Sol. Contigua está la cala de arena gruesa usufructuada por los amantes del sol, especialmente cuando sopla el incómodo viento de poniente. Marina del Este siempre registra un lento trasiego de buzos en traje de neopreno –existen 5 escuelas en La Herradura-, dado los ricos ecosistemas presentes en sus fondos. Un buen punto para iniciarse.

7) CAMALEONES EN EL BOSQUE

Casita Azul, Isla Cristina, Huelva.

Semana Santa en La Gola Playa. ampliar foto
Hamacas del chiringuito La Gola Playa.

Se trata de un bosquete litoral de pino piñonero y retama blanca bien defendido del oleaje por un cordón dunar de arena fina. La Ruta del Camaleón, PR-131, es un sendero que discurre en paralelo al Atlántico (no es fácil ver a los camaleones comunes, expertos en camuflajes, aunque muchos no cejan en la labor detectivesca). Sumemos un playón que se esponja tanto como desee quien lo camine y un centro de interpretación volcado en Isla Cristina como destino turístico. Con estos mimbres se redondea una jornada muy particular en la Costa de la Luz onubense. A partir de Semana Santa abre el restaurante La Gola Playa (lagolaplaya.es), de atractiva relación calidad-precio.

8) LO MEJOR DEL PONIENTE

Punta Entinas, El Ejido, Almería

Salimos de Roquetas de Mar dejando a la izquierda el vial al faro del Sabinar (merece la pena acercarse a pie a la cala del faro) y seguimos todo derecho por camino de tierra en cuanto el asfalto gira bruscamente a mano derecha buscando Almerimar. Los arenales del paraje natural de Punta Entinas-Sabinar, situado en el Poniente almeriense,gozan de alto valor ecológico. No exagera el folleto: “uno de los mejores ejemplos de ecosistema dunar de la cuenca mediterránea”. Crece vegetación de sabinas y lentiscos (antes llamados entinares) como sólo veremos en Doñana. Y, si por desertada tiene encanto, por carecer de instalaciones lo tiene aún más. Antes o después podremos ver las nutridas colonias de aves posadas en los aguazales (llevar prismáticos). Hay que aprovechar: el verano los mosquitos son dueños y señores del lugar.

9) PASEO A PUERTO BANÚS

Marbella, Málaga

Una copa en el Astral Cocktail Bar de Marbella.
Una copa en el Astral Cocktail Bar de Marbella.

Su afluencia de yates y su ambiente cosmopolita único merecen una caminata desde Marbella a Puerto Banús -unos 75 minutos. Desde la desaparición del espigón del Marbella Club, la costa ha ganado arena de forma notoria. Seguimos costeando hasta el clásico chiringuito Victors Beach Bar, en un enclave excepcional donde poder tomar una cerveza, dejando para el final del día los mojitos en el Astral Cocktail Bar de Puerto Banús. Regreso en autobús.

10) UNA TORRE SEMIENTERRADA

Carchuna-Calahonda, Motril, Granada

La playa de Calahonda siempre ha gozado, por sus aguas transparentes, de muy justificadas simpatías por parte de los motrileños. Un embarcadero casi testimonial, El Rincón, guarda las esencias pesqueras en este ámbito de piedrecillas y grava al socaire del levante. A la altura de la iglesia está el sector menos frecuentado y de chinos (cascajos) más finos. Hay que doblar luego la punta para ver la curiosa torre doblada (siglo XVI), El Farillo (sirvió de faro), hundida en un tramo de playa de Carchuna algo inseguro para el baño. Para remediar el desmoronamiento de la torre, los ingenieros decidieron levantar en 1777 el fortín de Carchuna.

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