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Mancha Blanca en Lanzarote

El centro de visitantes e interpretación de Timanfaya organiza tres rutas guiadas distintas por este volcánico parque nacional

Vista del parque nacional de Timanfaya desde el centro de visitantes Montaña Blanca, en Tinajo (Lanzarote).  Ampliar foto
Vista del parque nacional de Timanfaya desde el centro de visitantes Montaña Blanca, en Tinajo (Lanzarote).

En el mágico paisaje volcánico de Lanzarote, de colores ocres y negros, existe un lugar denominado Mancha Blanca, en el municipio de Tinajo, donde se puede profundizar sobre el mundo de los volcanes y el Parque Nacional de Timanfaya. Se trata de un centro de visitantes e interpretación de acceso gratuito, desde donde parten rutas guiadas por el interior del espacio protegido que permiten sumergirse en la geología, fauna y flora de este increíble lugar y pisar sin dejar huella en la frágil faz de esta tierra roja y negra.

Mancha Blanca es un punto para pasear en soledad, mucho más silencioso y tranquilo que otras visitas a Timanfaya, rodeadas de más bullicio y turistas. Uno de los tres itinerarios guiados que se pueden hacer es el de Tremesana (después de reservar plaza por Internet con bastante antelación).

Cultivos entre los pueblos de Tenesar y Mancha Blanca, en la isla de Lanzarote. ampliar foto
Cultivos entre los pueblos de Tenesar y Mancha Blanca, en la isla de Lanzarote.

La excursión, para un grupo máximo de siete personas, sale del centro de interpretación hacia Montaña Encantada, Hernández y Tremesana, los lugares por los que discurre este camino de minúsculas piedrecitas volcánica (picón). Un camino cómodo de andar, que se realiza en dos horas. Los cuatro kilómetros de esta ruta considerada como de dificultad mínima se hacen cortos gracias a las explicaciones del guía. La lección práctica de volcanismo es magistral y el paisaje es de gran belleza.

Al comienzo contemplamos la erupción de Timanfaya de 1730, con sus coladas lávicas, tubos volcánicos, burbujas, alineación de conos, cráteres, etcétera. Adentrándonos un poco más, podremos ver los minuciosos y detallados cultivos realizados por los jardineros de Lanzarote, sus campesinos. Las higueras y otros frutales se cultivaban en las cenizas y arenas volcánicas depositadas sobre volcanes más antiguos (islotes), los cuales poseen un suelo más evolucionado y fértil. Podemos observar también un curioso horno volcánico para secar higos y el espíritu ecológico y conservador del viejo agricultor de estas tierras.

Durante este itinerario se puede ser testigo del inicio de la evolución vegetal en un mineral reciente, de cómo los líquenes abren la puerta a otras plantas superiores. Una ruta que además introduce al visitante en un ambiente de la edad de piedra, ya que aquí se rodó la película Hace un millón de años, que protagonizó Raquel Welch en 1966.

Mancha Blanca en Lanzarote

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