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De belenes por Gran Canaria

Hasta 77 nacimientos se montan en la isla durante las Navidades, algunos con casi medio siglo de historia

Montaje del nacimiento de la Asociación de Belenistas Canarios San Juan de Dios,en el barrio de Vegueta de Las Palmas de Gran Canaria. Ampliar foto
Montaje del nacimiento de la Asociación de Belenistas Canarios San Juan de Dios,en el barrio de Vegueta de Las Palmas de Gran Canaria.

Pepe Sánchez hace belenes desde tiempos inmemoriales. Nació hace ochenta años en la misma casa de Telde donde siempre ha vivido. “También allí fui hecho”, explica. Desde 1967 construye el primer belén de Canarias con motivos de las islas, el de la Plaza de San Gregorio (Telde). La idea nació de un artículo en la prensa que animaba a realizarlos por la similitud entre muchos elementos del paisaje isleño y los de las escenas bíblicas. El faro del islote de Alegranza, la Casa de Colón en Las Palmas, una noria de agua de Betancuria, la Casa de los Picos de Telde, molinos de viento de Taco (Tenerife) y de agua en La Graciosa o el parador de Tejeda de Néstor.

“Todo lo que está aquí existe. Lo he fotografiado y reconstruido a escala. Las casas son de madera, algunas figuras tienen más de cien años, las plantas autóctonas que pongo las cultivo en casa”, señala Sánchez. Una molina de San Sebastián de la Gomera, un horno de alfarero con sus vasijas, antiguas tiendas de ultramarinos repletas de víveres, un torreón de cuando la Conquista de Gran Canaria en el siglo XV, casonas de la época de Felipe II, el puente de la Máquina de Azúcar de Telde...

Pepe Sánchez, maestro belenista de Gran Canaria. ampliar foto
Pepe Sánchez, maestro belenista de Gran Canaria.

Incontables son los visitantes que en este medio siglo han pasado por el nacimiento de Pepe. “Ahora pueden pasar 3.000 personas un domingo. Pero hubo años en que la riada desbordaba la plaza”, confirma. Esta joya de noventa metros cuadrados erigida sobre una base de picón y piedras volcánicas puede visitarse en estas fechas durante todo el día hasta el próximo 6 de enero.

En estas Navidades hay 77 nacimientos abiertos al público en Gran Canaria, 33 de ellos solo en la capital. Algunos se encuentran en centros comerciales, otros en instituciones y casas particulares. Los más tradicionales aguantan hasta el 2 de febrero. Vicente Díaz es presidente de la Asociación de Belenistas Canarios San Juan de Dios, la principal de la isla: “La moda de quitarlos después del Día de Reyes es estrategia comercial, llegan las rebajas. Pero la tradición dice que deben estar hasta el día de la presentación de Jesús en el Templo, lo que equivaldría hoy a inscribirlo en el registro oficial”.

Esta asociación organiza el 27 de diciembre dos rutas guiadas para visitar los más destacados. Una por el norte y otra por el sur de la isla. La guagua sale a las 9 y regresa a las 21. En caso de estar interesado, la única forma de apuntarse es en su sede del barrio de Vegueta de Las Palmas (Toledo, 8).

Nacimiento de reciclaje

Este año, Díaz comunica una importante novedad: además del Belén de la Asociación de Belenistas Canarios San Juan de Dios, expondrá en la mencionada sede otros once belenes más (uno de ellos realizado con tapones de plástico) y nueve dioramas, los cajones con cristal que representan escenas en detalle. Margarita Rodríguez y Juan Ramón Brito son dos de los belenistas que trabajan allí a destajo desde hace dos meses. “Lo más difícil es decidir el motivo”, dicen. Después se erigen las estructuras hasta llegar al detalle. “Las antorchas de las calles se fabrican con tapas de plástico de jeringuillas, el efecto del agua con resina y las ramas de palmera haciendo cortes en una cartulina verde a la que se ha dado forma con una verguilla”, comentan. De lunes a sábado puede visitarse de 17.30 a 20.00, los domingos de 10.30 a 13.00. Se clausura el 4 de enero.

Belén de Arena de la playa de Las Canteras, en Gran Canaria. ampliar foto
Belén de Arena de la playa de Las Canteras, en Gran Canaria.

Hay belenistas ortodoxos que opinan que el más visitado de los belenes de Gran Canaria, el Belén de Arena de la playa de Las Canteras, no es tal porque no cuenta con las figuras de barro o plástico de entre 10 y 40 centímetros reglamentarias. Tampoco hay en estos 2.000 metros cuadrados casas de madera ni laderas de corcho extruido trabajado con escayola y pegue moldura. Todo es arena. Exactamente 1.500 toneladas. Es el mayor de Europa al aire libre.

En las pasadas ocho ediciones ha recibido un millón doscientos mil visitantes. Su director, Aday Rodríguez, augura para la novena un nivel artístico “altísimo, siempre que este tiempo inestable permita a los escultores hacer bien su trabajo”. Este año, la muy exigente selección se ha decantado por escultores rusos, belgas, italianos y españoles entre candidatos que se postularon desde China, India, México, Bulgaria y Sudáfrica. Hasta el 7 de enero puede visitarse de 10.00 a 22.00 todos los días en la playa frente a la plaza de Saulo Torón.

En Mogán, en el sur de la isla, se monta la de Padre y Señor Nuestro el 25 de Diciembre con el Belén Canario Viviente de Veneguera, el único de estas características en la isla. Lo organizan los propios vecinos, lo frecuentan numerosos turistas. Acabada la misa de siete de la tarde, sale el mismísimo San José halando de un burro con la Virgen y el Niño Jesús a cuestas por el portón de la iglesia de este pago de 500 habitantes. Llegan a un recinto que recrea el fondo de un barranco con agua. Hay pastores que trasquilan ovejas, otros reparten leche; ellas hilan, hacen tortitas, tuestan millo, asan castañas, ejercen de lavanderas. Una parranda ameniza. Hay exhibiciones de salto del pastor, se explica el cultivo de tomates y plataneras. No falta la cantina con degustaciones de productos típicos. El circuito dura dos horas. Regresas a casa saciado.

Fernando Benítez, 47 años, es el único canario que vive de hacer belenes. Su empresa construye ocho en las islas, entre ellos el del Parlamento de Canarias (Santa Cruz de Tenerife) y seis en Gran Canaria. “El esfuerzo artístico y mental es durísimo. Lo más delicado es colocar las figuras, como una película, con sus escenarios, actores principales y extras. Hacer las maquetas de casas y saber tallar las montañas y cómo representar los ríos. Hay que ser pintor, escultor, paisajista, electricista, sastre. Es un potaje”, reconoce.

Con diez años abrió el primero en su pueblo, Moya, en las medianías del norte de la isla. “Vivíamos en una casa muy pequeña, pero todas las Navidades mi madre dedicada una habitación al nacimiento. Me transmitió la pasión. Entonces íbamos al barranco a coger troncos, musgos, piedras”, cuenta. Benítez se encarga de uno de los más antiguos de la isla, el Belén de San Telmo, de inspiración hebrea y forma circular. Lleva más de 40 años disfrutándose en este parque del barrio de Triana de Las Palmas. Puede verse durante todo el día hasta el 6 de enero.

Belén canario Hiperdino Miller Bajo, en el polígono industrial de la carretera de Mata, en Las Palmas. ampliar foto
Belén canario Hiperdino Miller Bajo, en el polígono industrial de la carretera de Mata, en Las Palmas.

El más famoso

Pero el preferido de Benítez es el belén canario Hiperdino Miller Bajo, en este polígono industrial en la subida de la carretera de Mata de la ciudad. “Es el más famoso. Ha salido en televisiones de Europa y Latinoamérica”, explica. Benítez lleva haciéndolo 25 años. Con 20 metros de largo, figuras de 40 centímetros y elementos mecánicos, representa escenas habituales de las fiestas en el ámbito familiar, como la celebración de la misa del gallo y la cena de Nochebuena, la colocación del árbol de Navidad y el nacimiento, y la cabalgata de los Reyes Magos. Hasta el 6 de enero está abierto a visitas de 9 a 21 horas todos los días.

Sin embargo, la principal novedad de Benítez para 2014 es el portal de 80 metros cuadrados ubicado en la planta baja del Centro Comercial El Muelle, junto al muelle Santa Catalina, donde atracan los cruceros en el puerto de La Luz. “Orientado a los turistas, recrea costumbres típicas de la fiestas, como la elaboración de las truchas de batata”, desvela. También, lugares emblemáticos de Gran Canaria, como el Roque Nublo, el pueblo marinero de Agaete con el Dedo de Dios y la calle principal de Teror con la basílica del Pino al fondo. “Y los Reyes Magos en camello entre las dunas y el faro de Maspalomas”, añade. Hasta el 6 de enero, puede visitarse todos los días de 10.00 a 22.00. El sueño de Fernando Benítez es volver a hacer un belén en su pueblo. “El propio entorno da para un nacimiento. Ya hace años recreé un horno de los tradicionales bizcochos de Moya, con figuras batiendo huevos y lustrando los dulces”, dice.

Belén del Centro Comercial El Muelle, junto al muelle Santa Catalina. ampliar foto
Belén del Centro Comercial El Muelle, junto al muelle Santa Catalina.

Sacar matrícula de honor en un recorrido por los belenes de Gran Canaria pasa, al menos, por dos citas más. La primera, visitar el de la Ciudad de San Juan de Dios, en lo alto del barrio de El Lasso, en Las Palmas. Destaca por su tamaño, 130 metros cuadrados, y sus cambios de luces según la hora del día. Acompaña el belén una exposición de aperos de labranza tradicionales, dioramas con momentos de la vida de San Juan de Dios, un rastro y la antigua maqueta de un tren eléctrico. La recuerdo de niño. Lo que se recauda va destinado a los discapacitados físicos y psíquicos que atiende esta hermandad con esta sede en la ciudad desde 1972. Puede visitarse hasta el 6 de enero.

La segunda cita para el cum laude belenístico está en Gáldar, al norte de la isla. Allí, el museo Antonio Padrón exhibe una exposición de figuras de nacimientos indigenistas latinoamericanos provenientes de los fondos de coleccionistas canarios de la Asociación de Belenistas San Juan de Dios. Hay ejemplos de países como Perú, Ecuador, Argentina y Cuba. Hasta el 10 de enero, puede visitarse de martes a domingo de 10.00 a 18.00.

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