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24 horas en Palencia

Desayuno en una librería-café y fiesta en un bar con carta de 475 ginebras y 57 tónicas. Rutas sobre patines, el Museo del Agua y otras modernidades en la vieja ciudad del Carrión

El Museo del Agua de Palencia, en la dársena del Canal de Castilla, obra de David Serrano y Maier Vélez. Ampliar foto
El Museo del Agua de Palencia, en la dársena del Canal de Castilla, obra de David Serrano y Maier Vélez.

Palencia presume, porque puede, de sus ancestros vacceos y romanos, que ya cruzaban el Carrión por las Puentecillas. Y es la capital de una provincia famosa por su románico y su lechazo asado, que tampoco se inventaron el otro día. Modernidades, las justas. Pero muy llamativas, por contraste en una ciudad con algo más de 80.000 habitantes. Quien entre en la ciudad por el sur, por la avenida de Valladolid (1), descubrirá la novísima cara de la Antigua Cárcel, que ha sido rehabilitada como centro cultural por el estudio madrileño Exit Architects, con fachadas de cristal translúcido que apresan la luz de día y la dejan escapar de noche. Y quien la rodee por la avenida de Brasilia (el Vial) verá con asombro el estadio municipal Nueva Balastera, obra minimalista de Patxi Mangado que muchos clubes grandes ya quisieran y que aquí (paradojas de la crisis) disfrutan dos equipos, el Danisa Cristo Atlético y el Club Deportivo Palencia, que juegan en tercera división. 

9.00 Anillo ciclista

Otra modernidad es la librería café Ateneo (2) (Juan de Castilla, 3), donde se puede desayunar por dos euros (expreso, tortilla y zumo) ojeando las novedades literarias. Esta es buena hora también para emular a Marta Domínguez (corriendo, se entiende) en el monte El Viejo, al suroeste de la ciudad. Palencia es la capital española con más metros de verdor por vecino después de Vitoria. Además, hay un anillo ciclista que permite dar la vuelta a la ciudad por el Vial y el río (14 kilómetros) y calles peatonales idóneas para patinar, como la Mayor (3) o el paseo del Salón (4). Patinando por Palencia (662 13 88 52) organiza rutas abiertas a los no socios.

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10.00 La gárgola del Fotógrafo

La catedral (5) (www.diocesispalencia.org/catedral) es muy antigua, como lo prueban los restos visigóticos de su cripta, pero también muy moderna, como evidencia la gárgola del Fotógrafo, que se esculpió ya en el siglo XX, siendo arquitecto municipal y diocesano Jerónimo Arroyo. Muchos de los edificios modernistas que embellecen la ciudad fueron obra suya, como la Diputación (6) (Don Sancho, 16), el Consejo de Cuentas de Castilla y León (Mayor, 54) o el colegio de Villandrando (Mayor, 36), que luce un espléndido friso cerámico de Daniel Zuloaga. En la planta baja del que fue su estudio está la oficina de turismo (Mayor, 31; 979 70 65 23; www.palenciaturismo.es). Y en la superior del instituto Jorge Manrique (7) (República Argentina, s/n), bajo las cúpulas diseñadas por el arquitecto, hay un museo con su mesa de trabajo, proyectos y dibujos.

12.00 Canal de Castilla

Cruzando el Carrión por las Puentecillas (de origen romano) o por el puente Mayor, se accede a la antigua dársena del Canal de Castilla (8), espejo de cielos impolutos, pescadores de lucios y naves dieciochescas donde se almacenaba el grano que transportaban los barcos a través del mar de cereales de Tierra de Campos. Una de esas naves aloja el Museo del Agua (979 71 81 97), del estudio MID (David Serrano y Maier Vélez), obra finalista de los premios FAD de Arquitectura en 2011, donde se habla al visitante sobre los recursos hídricos, el ciclo del agua, usos históricos y sostenibilidad, todo con avanzados medios audiovisuales, como el vídeo mapping en tres dimensiones.

Calle Mayor de Palencia. ampliar foto
Calle Mayor de Palencia.

14.00 Setas y pimientos de Torquemada

Para comer tapas elaboradas y un menú otoñal con setas silvestres y pimientos de Torquemada se ha de ir a La Traserilla (9) (San Marcos, 12; 979 74 54 21). Y también conviene visitar La Barra de Villoldo (10) (Rinconada de San Miguel, 2; 979 61 02 02), la sucursal más reciente y cañera del famoso restaurante Estrella del Bajo Carrión (www.estrellabajocarrion.com). Si se quiere lo de siempre, entonces hay que probar las bravas y los mejillones a la escocesa de La Mejillonera (11) (Soldados, 7) y el bocata de torrezno de El Trompicón (12) (Mayor Antigua, 102), donde por pocos euros se come bien (sin finezas, pero bien). Otro clásico es el asador La Encina (13) (Casañé, 2; 979 71 09 36), a donde la gente viene de lejos para saborear la tortilla de patatas de Ciri, varios años ganadora del campeonato de España del asunto, y el pincho de lechazo.

18.00 La ciudad, a vista de pájaro

Es buena idea subir al cerro del Cristo (14), el Corcovado palentino, a contemplar la ciudad a vista de golondrina poco antes de que el sol se acueste tras los alcores de Autilla. También sería buena idea podar las arizónicas que impiden mirar hacia el Norte, a la llanura paniega donde florecieron tres de las más bellas flores de Castilla: Jorge Manrique, Pedro y Alonso Berruguete. A los pies del Cristo del Otero, la escultura de 20 metros que corona el cerro, está enterrado su autor, Victorio Macho, y hay un museo (979 71 81 97) con obras y bocetos suyos. Hay que fijarse bien en la estatuilla de El campesino ibérico, un paisano que otea el horizonte como Dios le trajo al mundo. Y, al bajar del cerro, pasar por la avenida de Simón Nieto (15) para ver la reproducción de 4,5 metros y dos toneladas que hizo el escultor Luis Alonso.

Pérgola en los jardines del Salón, del equipo de arquitectos Espegel-Fisac. ampliar foto
Pérgola en los jardines del Salón, del equipo de arquitectos Espegel-Fisac.

20.30 Maridajes para todos

Pese al nombre, es difícil resistirse a los encantos de la Señorita Malauva (16) (Becerro de Bengoa, 14; www.vinotecamalauva.es), una enoteca de diseño alegre y concepto rompedor donde se organizan noches de burbujas, curiosos maridajes (vino y literatura o vino y cine), sesiones de jazz y, para los niños, catas de mostos y chuches. También de atractivo diseño, el recién inaugurado gastrobar Tierra de Sabor (17) (paseo del Salón, 23; 979 10 16 66) ofrece en sus escaparates, barra y comedor productos de calidad de Castilla y León reconocidos con dicha marca de garantía: carne de Cervera, morcilla de Villada, cecina de Villarramiel... Está en los jardines del Salón, que es el parque más antiguo de la ciudad, aunque no lo parece, con esas pérgolas high-tech que asombran a los paseantes tras la remodelación efectuada por el estudio de arquitectura de Carmen Espegel y Concha Fisac.

22.00 La catedral del ‘gin-tonic’

No hay que andar mucho para encontrar fiesta, porque en el mismo parque se halla The Lemon Society (18) (www.thelemonsociety.es), un local que ofrece tapas cuidadas, música en vivo y seguramente más ginebras que ningún otro bar en muchos kilómetros a la redonda: 475 (y 57 tónicas, o sea, más de 27.000 combinaciones posibles). Quién les iba a decir a los modernos que la catedral del gin-tonic, su adorado elixir, se levantaría en una pequeña ciudad de la vieja Castilla y León. Pues aquí está.

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