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Cuchara y pan con tomate

Bar Bas, cocina informal y diseño de Lázaro Rosa-Violán en Barcelona

Comedor del Bar Bas, en Barcelona. Ampliar foto
Comedor del Bar Bas, en Barcelona.

A un lado y otro, las paredes de este nuevo local aparecen salpicadas de pizarras que anuncian sus especialidades: pollo confitado al ajillo, rabo de vaca, almejas de Carril con refrito, solomillo con mojo de hierbas, brandada de bacalao y un largo etcétera. Quienes traspasan sus puertas por vez primera no tienen claro si se trata de un bar a la última donde se come en la barra en taburetes altos o de un restaurante con barra en el que se rinde culto a las tapas y a las raciones en mesitas sin manteles. A la ambigüedad del modelo contribuye la churrería que ocupa la entrada, espacio acristalado donde se fríen churros y espléndidas patatas chips.Todo con una ambientación retro con la firma de Lázaro Rosa-Violán, meticulosamente estudiada.

Puntuación: 6,5
Pan 7
Café 7
Bodega 6,5
Aseos 7
Ambiente 6,5
Servicio 6
Cocina 6,5
Postres 6,5

Un nuevo testimonio de la evolución que experimenta la hostelería urbana bajo los dictados de la informalidad y la búsqueda de la rentabilidad con el recurso de largos horarios. Su artífice, Enrique Valentí, ideólogo de dos de los negocios más exitosos de la hostelería barcelonesa en los últimos años (Chez Coco y Casa Paloma), es un profesional ambivalente que ejerce de cocinero y de jefe de sala. Lo mismo atiende a su clientela que traspasa la barra para poner a punto ciertas recetas.

Dos aspectos llaman la atención en Bar Bas, el empleo de materias primas de calidad y la recuperación de guisos de la cocina popular que resultan suculentos. Solo por probar las espléndidas albóndigas de ternera con sepia, el cap i pota (callos) con garbanzos, el rabo de vaca o el estofado de judías del ganxet con butifarra y setas, la visita merece la pena. Guisos bajo el apartado Chup-chup entre los que tan solo desmerecen los callos de bacalao con alcachofas, excesivamente densos. Con la compañía de un pan con tomate espléndido y tragos de cerveza bien tirada o de un gran vermú casero con sifón incluido, el desfile de raciones se convierte en una experiencia.

albóndigas con sepia en salsa bon profit del restaurante Bar bas. ampliar foto
albóndigas con sepia en salsa bon profit del restaurante Bar bas.

Son deliciosas las aceitunas gordales, tiene nivel el jamón cortado a cuchillo, es acertado el matrimonio de boquerón y anchoas, magnífica la cecina, correcta la ensaladilla rusa, pasables las croquetas de jamón y de notable alto los berberechos. No menos suculentos que las cañaíllas, recién hervidas. Aunque las tortillas de patata no son el fuerte de la casa, la de sobrasada merece la pena. Para los adictos al marisco, la casa tiene abierto un apartado específico. Al final, sin abandonar la idea de compartir, se ofrecen varias tablas de quesos muy bien afinados.

Los helados al corte (vainilla y chocolate) y el milhojas de crema ponen la guinda a un lugar recomendable.

Bar bas

  • Rambla de Cataluña, 7. Barcelona.
  • Teléfono: 933 42 75 16. 
  • Cierra: ningún día. 
  • Horario: de 12.30 a 23.30.
  • Internet: www.barbas.es.
  • Precio: entre 30 y 45 euros por persona. Calamares rebozados con salsa picante, 8 euros. Albóndigas de ternera con sepia, 13 euros. Steak tartar,21 euros. Milhojas de crema, 5 euros.

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