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Una atmósfera de detalles

Posada de Terra Santa, respeto por la tradición en Palma de Mallorca

Comedor del hotel Posada Terra Santa, en el centro histórico de Palma de Mallorca. Ampliar foto
Comedor del hotel Posada Terra Santa, en el centro histórico de Palma de Mallorca.

El año 1576, que es cuando se tasa la antigüedad de la casa, debe interpretarse como una fecha aproximada, pues un estudio posterior descubrió que dos siglos antes ya existía en ese lugar una morada con zaguán de cuatro arcos y diversas dependencias nobles desde las cuales se gestionaban las tierras del señorío de Bunyolí, unas de las más ricas de Mallorca. Aquí, en el centro medieval de Palma, se recaudaban los tributos, se impartía justicia, se intercambiaba el grano... Fueron los barones de Boixador quienes armaron más tarde la estructura hospitalaria que dio acogida a los peregrinos en ruta hacia Jerusalén, hoy transformada en un espacio diáfano y polivalente, abierto a los viajeros con sensibilidad por el contexto histórico palmesano.

Puntuación: 8,5
Arquitectura 8
Decoración 8
Estado de conservación 9
Confortabilidad habitaciones 9
Aseos 8
Ambiente 8
Desayuno 7
Atención 9
Tranquilildad 8
Instalaciones 8

Una mesa de recepción, una chimenea con anaqueles y libros antiguos, un comedor y la barra del bar, tras la cual se arrebuja una pequeña y utilitaria cocina, delimita las zonas comunes de la posada. Alrededor de ellas orbitan a diario sus propietarios, el ex directivo de la cadena Barceló Ignacio Jiménez, y su esposa Carmen Cordón. Ambos demuestran una dilatada experiencia en la gestión de hoteles y eso se nota en la minuciosidad con la que fueron previstos todos los detalles, alineados con el buen gusto y un conocimiento exhaustivo de la hostelería fina. Antes de la apertura, recorrieron los establecimientos emblemáticos del mundo para que nada quedara al azar en el suyo.

La intervención arquitectónica ha sido respetuosa con el contexto histórico. Esto es, tocar lo mínimo imprescindible. Salvo que ese programa de mínimos ha obstruido un espléndido arco renacentista debido al precepto normativo de introducir la caja de un ascensor. Otro signo de la insensibilidad que subyace en la normativa hotelera es la ocultación de los artesonados originales de madera por un supuesto afán preventivo de su chamuscación. A los propietarios se les caían las lágrimas.

'Suite' del Hotel Terra Santa. ampliar foto
'Suite' del Hotel Terra Santa.

Arriba se extiende una deslumbrante (por la fuerte luminosidad palmesana) terraza con vistas al torreón de la iglesia de San Francisco. Además de unas hamacas, existe una pequeña piscina que da frescor en los tórridos meses de verano. A resguardo se esconde, en el sótano de la casa, un igualmente pequeño spa de estructura minimalista.

El respeto por la historia se prolonga también a las 26 habitaciones, de un interiorismo sutil, refinado, con buenos materiales y olor a nuevo. Las camas, las sábanas, el mobiliario de firma (Roche-Bobois), todo revela exigencia en modelos y calidades, en línea con los precios a que sale una noche. Tan coherente como el trato excepcional que el huésped recibe, desde los empleados del servicio de habitaciones hasta el gerente, Tomás López.

Y lo mejor: un silencio sepulcral, pues en el centro de Palma se duerme.

Posada Terra Santa

  • Categoría: sin clasificación oficial.
  • Dirección: Carrer de la Posada de Terra Santa, 5. Palma de Mallorca, Islas Baleares.
  • Teléfono: 971214742.
  • Internet: www.posadaterrasanta.com.
  • Instalaciones: piscina, gimnasio, spa, salón de estar, restaurante.
  • Habitaciones: 25 dobles, una suite.
  • Precios: desde 139,50 euros la habitación doble, IVA incluido.

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