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Como gauchos en San Antonio de Areco

Esta localidad situada a un centenar de Buenos Aires propone disfrutar de la belleza, la historia y la gastronomía tradicional del campo argentino

Un jinete durante el festival gaucho de San Antonio de Areco (Argentina). Ampliar foto
Un jinete durante el festival gaucho de San Antonio de Areco (Argentina).

Tradición gaucha y asado argentino. A un centenar de kilómetros al noroeste de Buenos Aires, San Antonio de Areco, localidad de 21.000 habitantes, conserva intacto el encanto de lo rural y la riqueza de su patrimonio. La ciudad se fundó en 1730 con la construcción de la Capilla en honor a San Antonio de Padua y el paso del tiempo hizo que conserve sus tradiciones criollas, sus rincones y edificios, declarados Monumentos Históricos Nacionales en 1999. Es por ello que San Antonio de Areco constituye el escenario idóneo para vivir un excelente día de campo.

La fisonomía de la ciudad sorprende por su sencillez y por la conservación de sus raíces gauchas, de las que forma parte el Boliche de Bessonart, un antiguo almacén de comestibles y bebidas, punto de reunión de los paisanos y la gente del campo. También hay que visitar el Prado Español, una planta urbana donde se asentaron las comunidades españolas que, en 1881, fundaron la Sociedad Española de Socorros Mutuos y, en 1906, la Plaza España.

Exterior del viejo almacén Boliche de Bessonart, en San Antonio de Areco (Argentina). ampliar foto
Exterior del viejo almacén Boliche de Bessonart, en San Antonio de Areco (Argentina).

De aquella época es la estación de tren de San Antonio de Areco, levantada en 1878 fruto de la expansión del ferrocarril a nivel nacional, y el Puente viejo, construido en 1857 para unir las márgenes del río Areco. El pasado de la ciudad se puede recorrer en el Centro Cultural y Museo La Vieja Usina, una instalación para generar electricidad original de 1901, acoge ahora exposiciones de maquinaria agrícola de principios del siglo pasado, objetos de valor histórico para el pueblo, artesanía e incluso reproducciones de las láminas del pintor Florencio Molina Campos.

El Parque Criollo y Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes también se ocupa de rescatar la historia de San Antonio de Areco. Según se explica aquí, el municipio fue bautizado en honor de Ricardo Güiraldes, autor de Don Segundo Sombra, quien vivió en la localidad y se inspiró en un gaucho local para componer el personaje de su novela.

Parroquia de San Antonio de Padua, en San Antonio de Areco (Argentina). ampliar foto
Parroquia de San Antonio de Padua, en San Antonio de Areco (Argentina).

Asado y mucho más

El campo argentino es famoso por sus exquisitos asados y visitar San Antonio de Areco concede una excelente oportunidad para degustarlos. Por ejemplo, en alguno de sus restaurantes más conocídos, como el Almacén de Ramos Generales, Zarza, Rancho el Tata, Almacén Federal o Puesto La lechuza.

Pero la propuesta gastronómica de San Antonio de Areco va más allá e incluye restobares, pizzerías, heladerías y casas de té. También a La Olla de Cobre, la chocolatería más famosa de la localidad y parada obligatoria para todo visitante por sus alfajores de chocolate y dulce de leche, imprescindibles tentaciones.

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