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Las mil y una frutas de Bogotá

Escogemos las cinco frutas exóticas colombianas más sabrosas y recomendables para tomar en jugo o batido

Puesto de 'bocadillos' de membrillo dulce de guayaba con queso fresco, muy típicos en Colombia. Ampliar foto
Puesto de 'bocadillos' de membrillo dulce de guayaba con queso fresco, muy típicos en Colombia.

En Colombia, las frutas enloquecen a cualquier turista que pise el trópico por primera vez. Al viajero le invade una profunda sensación de curiosidad por cada pieza extraña y comestible que encuentra, sin ninguna posibilidad de ocultar su ignorancia gastronómica, en el mercado central de cualquier ciudad. Probar todas las frutas es casi imposible porque, aunque en Bogotá se puede encontrar casi de todo, las variedades cambian según la región del país.

Se dice que en Colombia la tierra es tan fértil que, si se escupe, crece un árbol. La altura de los terrenos determina la temperatura y la cosecha apropiada, pero también es cierto que el país goza de todos los climas, desde la calidez del Caribe a las frescas laderas de los Andes, y se pueden cultivar todas las frutas en cualquier época del año.

La mayoría de las frutas exóticas se beben en jugo –un zumo rebosante de azúcar– o batido: la misma cantidad de azúcar más leche. Las calles están llenas de fruterías que ofrecen una amplia variedad de jugos y ostentosas ensaladas de frutas adornadas con helado y queso fresco rayado. Para facilitar la elección al viajero, escogemos cinco de las frutas más sabrosas y recomendables:

El jugo de lulo es típico del valle del Cauca (Colombia). ampliar foto
El jugo de lulo es típico del valle del Cauca (Colombia).

01 Lulo

Conocida en el vecino Ecuador con el nombre de naranjilla, se suele tomar en jugo con agua o leche y mucho azúcar, puesto que su sabor es cítrico y agrio. Esta fruta da nombre a la lulada, bebida típica del valle del Cauca, en la costa sur de Colombia: un jugo de lulo con trozos de fruta que se pescan con cuchara antes de beber el resto.

Puesto ambulante de jugo de guanábana. ampliar foto
Puesto ambulante de jugo de guanábana.

02 Guanábana

Imposible no definirla como una chirimoya gigante. La misma textura y las mismas pepitas, solo que a nadie se le había ocurrido antes hacer un batido con leche bien fría. En los puestos callejeros también venden su jugo rebajado con agua y hielo, modalidad más ligera y menos sabrosa pero muy refrescante.

Árbol y fruto del borojó, del que se extrae el llamado Jugo del Amor. ampliar foto
Árbol y fruto del borojó, del que se extrae el llamado Jugo del Amor.

03 Borojó

Tiene múltiples usos. Se puede emplear para embalsamar cadáveres o aprovechar las propiedades afrodisíacas que se le atribuyen. Debido a esas características, los pueblos indígenas de Panamá, Colombia y el Amazonas lo conocen como el Jugo del Amor. Se suele tomar batido con leche, dando un jugo tan espeso que parece yogurt. La pulpa es marrón, ácida y muy densa, conteniendo en su mayor parte fructosa y glucosa.

Del fruto del árbol Manilkara zapota se extraía la goma para mascar que se convertiría en el chicle. ampliar foto
Del fruto del árbol Manilkara zapota se extraía la goma para mascar que se convertiría en el chicle.

04 Níspero

Nada tiene que ver con el que conocemos en España y su apodo local, el arequipe del Caribe, lo dice todo. Es el fruto del árbol Manilkara zapota, de cuya salvia extraían los amerindios una goma para mascar que se convertiría en el chicle. Color marrón y pulpa blanda y jugosa, más dulce que la miel. Da la impresión de que uno no podría comerse más que un pedazo pero sorprende saber que se hacen jugos con su pulpa.

Por su forma, la guayaba recuerda a una mezcla entre pera e higo. ampliar foto
Por su forma, la guayaba recuerda a una mezcla entre pera e higo.

05 Guayaba

Fruta que tiene su origen en Centroamérica y, quizá, en Colombia, aunque se cultiva en muchos más países tropicales. De olor penetrante cuando está madura, por su forma recuerda a una mezcla entre la pera y el higo. Hay dos variedades principales según el color de su pulpa: blanca o roja. Con ella se elabora una especie de membrillo dulce, de color rosado, que se come con queso fresco o como relleno en gran variedad de hojaldres y pasteles. Imposible no probar ese membrillo llamado bocadillo si se viaja a Colombia.

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