Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un museo para los libros

Un lúdico recorrido por la historia del libro en el Museo Fadrique de Basilea de Burgos

Entrada al museo del libro Fadrique de Basilea, en Burgos, que realiza actividades didácticas para niños. Ampliar foto
Entrada al museo del libro Fadrique de Basilea, en Burgos, que realiza actividades didácticas para niños.

En una de las calles adyacentes a la Plaza Mayor de Burgos, en la recoleta plaza del Hondillo, se encuentra el museo Fadrique de Basilea, bautizado en honor al editor que en 1499 imprimió en su taller, frente a la Catedral, la primera edición de La Celestina, de Fernando de Rojas. Como muchos centros expositivos del norte y el centro de Europa, esta colección es fruto de la iniciativa privada y está promovida por Siloé Arte y Bibliofilia, una laureada editorial dedicada a las ediciones facsimilares. El Fadrique de Basilea propone un lúdico recorrido por todas las manifestaciones escritas a lo largo de la historia a través de reproducciones exactas.

Fachada de centro Fadrique de Basilea, en Burgos. ampliar foto
Fachada de centro Fadrique de Basilea, en Burgos.

La visita guiada comienza en la planta superior (el museo consta de cuatro niveles) donde se encuentran las primeros ejemplos de escritura; las tablillas mesopotámicas, una reproducción de la piedra Rosetta, el papiro egipcio, los rollos griegos y romanos, etcétera.

La tercera planta, dedicada a la Edad Media, es quizá la más espectacular. En ella se pueden admirar ejemplares de beatos, códices, biblias, libros de horas o ejemplares de caballería, y, además, los visitantes pueden ojear de cerca y pasar las páginas a su antojo de algunos de estos facsímiles. Como señala Rodrigo Burgos, director del Museo, “la peculiaridad de este museo es que todo se puede tocar y, si lo deseamos, nos lo podemos llevar a casa. Cualquiera de las obras expuestas pueden formar parte de nuestra colección particular pues, en general, todas están a la venta”.

En la segunda planta se celebra la invención de la imprenta, que supuso una revolución en el proceso de fabricación del libro, y se pueden admirar incunables, fábulas, libros de zoología, mapas o publicaciones de alquimia y botánica que cambiaron la Edad Moderna.

La primera planta del museo está dedicada a los niños, con paneles interactivos y actividades didácticas. ampliar foto
La primera planta del museo está dedicada a los niños, con paneles interactivos y actividades didácticas.

La última planta del recorrido acoge la transformación del libro en los últimos siglos y su devenir desde la producción en masa hasta el libro electrónico. Este espacio alberga también una sala de exposiciones temporales donde se realizan diferentes actividades lúdicas y didácticas. Y es que en este museo uno puede sentirse como en un auténtico scriptorium gracias a sus cursos de caligrafía medieval, mientras los más pequeños puede embarcarse en una expedición geográfica inspirada en el Atlas de Pedro Texeira o jugar a ser inventores por un día con Leonardo da Vinci. En definitiva, una visita de libro.

Más propuestas para una escapada a Burgos aquí

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.