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10 faros deslumbrantes

Históricos, modernos, con rayas y sin ellas. Luminosa ruta de Finlandia a Nueva Zelanda

El faro de Slangkop, original de 1914, se eleva en el famoso Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. Ver fotogalería
El faro de Slangkop, original de 1914, se eleva en el famoso Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica.

Históricos, modernos, con rayas y sin ellas, compactos, estilizados y levantados en la costa, en una isla o en mar abierto. Algunos están gafados y otros se han convertido en románticos alojamientos. De Finlandia a Nueva Zelanda, y de Estados Unidos a India, ruta por 10 faros que deslumbrarán a cualquier viajero.

01 La cuarta generación

EDDYSTONE (REINO UNIDO)

El viejo faro de Eddystone, en su actual ubicación en la costa de Plymouth, al sur de Inglaterra. ampliar foto
El viejo faro de Eddystone, en su actual ubicación en la costa de Plymouth, al sur de Inglaterra.

El actual faro de Eddystone Rocks, al suroeste de Inglaterra, es la cuarta estructura de la saga Eddystone. La gran tormenta de 1703 (un huracán que duró una semana) destruyó la primera, en funcionamiento desde 1698. La segunda, una maravilla de madera terminada en 1709, se incendió en 1755. El tercer intento se construyó en piedra y se inauguró en 1759, pero la roca sobre la que se alzaba era inestable y la estructura se desmanteló 120 años después; todavía se puede visitar, ya que volvió a instalarse en Plymouth. En 1882 se encendió por primera vez la linterna de la actual estructura, una torre elegante y moderna construida cerca de los restos achaparrados del Eddystone III. Este es el faro más famoso entre los construidos en mar abierto y todo un referente entre aquellos que se levantan en zonas azotadas por tormentas y con arrecifes circundantes que dificulten el tráfico marítimo.

La tierra más cercana a Eddystone es la península de Rame (Devon). En los encantadores pueblos de Kingsand y Cawsand hay alojamiento.

02 Un bastón de caramelo

CAPE HATTERAS (ESTADOS UNIDOS)

El faro de Cape Hatteras, en Carolina del Norte, es el más alto de Estados Unidos. ampliar foto
El faro de Cape Hatteras, en Carolina del Norte, es el más alto de Estados Unidos.

Es el faro más alto de Estados Unidos (63 metros) y se reconoce por las bandas que lo recorren en espiral. En 1803 se terminó de construir una primera versión que fue dañada durante la guerra civil. El edificio actual se inauguró en 1871 pero la erosión de la orilla obligó a trasladar el faro de Cape Hatteras en el año 2000 unos 800 metros hacia el interior desde el mismo borde del océano. Cuenta con un centro de visitantes y un museo, y sigue en activo: guía a los navíos en su paso por el traicionero banco de arena de Diamond Shoals, junto a la costa de Carolina del Norte, que ha causado unos dos mil naufragios en 400 años.

La costa de Carolina del Norte está relativamente poco explotada turísticamente, así que conserva todavía un aire algo rural y garantiza lugares solitarios, como las Outer Banks, franjas de arena a lo largo de la costa que forman las islas de Hatteras, entre otras. Hatteras Island es uno de los lugares más bellos de la zona, con pueblos pequeños, caballos salvajes y comunidades de pescadores.

La torre, similar a un bastón de caramelo, abre desde mediados de abril al Día de Colón (segundo lunes de octubre).

03 Dormir bien entre tormentas

MARJANIEMI (FINLANDIA)

Faro de la isla de Hailuoto, en Finlandia. ampliar foto
Faro de la isla de Hailuoto, en Finlandia.

Para experimentar la romántica tarea de vigilancia desde un faro, entre tormentas, viento constante y el batir de olas oceánicas, lo mejor es pernoctar en uno. Además, llegar a la isla de Hailuoto en ferry añade un toque de aventura náutica. Pero hay quedarse prisa: la recuperación continental (la tierra que resurge tras estar comprimida por el peso de los glaciares en la edad del hielo) unirá pronto la isla a la península. Hailuoto está en la costa de Botnia, cerca de Oulu, y es una magnífica escapada playera, con granjas rojas tradicionales, molinos de viento de madera y pinares. Marjaniemi es un playa perfecta para niños, poco profunda.

Una webcam ofrece una aventura indirecta inmediata a quien no pueda ir. El Hotel Luotsi alquila habitaciones en la antigua casa del vigilante. En invierno, el hotel abre solo para grupos.

04 La bahía de los desastres

GREEN CAPE (AUSTRALIA)

Faro de Green Cape, en Nueva Gales del Sur (Australia). ampliar foto
Faro de Green Cape, en Nueva Gales del Sur (Australia).

Posiblemente, no exista mejor ubicación para un faro que la punta de una bahía llamada Disaster (Desastre). El de Green Cape, en Nueva Gales del Sur (Australia), ha sido testigo de muchos naufragios, como el del vapor Ly-ee Moon, que encalló en 1886, tres años después del encendido de su linterna; 71 marineros murieron y 15 fueron rescatados por el vigilante. La Disaster Bay está en la frontera de dos parques nacionales (Croajingolong y Ben Boyd), y el faro se ubica sobre una playa cubierta por bosques, con arena fina, escarpados acantilados cubiertos de árboles del té, aguas azules salvajes y la constante esencia del eucalipto. ¿Se imaginan cómo sería dormir en el faro? Pues es posible, y un alojamiento perfecto para conocer esta zona, en el límite entre los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria, y sus inmaculados parques nacionales.

La casa del asistente del vigilante ofrece alojamiento totalmente equipado (reservas en el +61 02 6495 5000).

05 El faro más viejo, en activo

HOOK HEAD (IRLANDA)

El faro de Hook Head, en Irlanda, es el más antiguo, en activo, del mundo. ampliar foto
El faro de Hook Head, en Irlanda, es el más antiguo, en activo, del mundo.

El del Cabo de Hook es el abuelito de los faros, la luz más longeva del mundo en activo. Sus comienzos, en el siglo V, fueron en teoría humildes, cuando los monjes prendían una almenara. La estructura actual existe desde hace 800 años y se dice que ya en sus orígenes los monjes encendían una hoguera en el promontorio, y que los primeros invasores vikingos, encantados de contar con una luz que los guiara, los dejaron tranquilos. Hoy es un faro automatizado, achaparrado y un poco rellenito, aunque quizá sea un efecto óptico, pues quizá sus rayas horizontales le hacen más gordo.

Hook Head está en el sureste de Irlanda, en el condado de Wexford. En los alrededores del promontorio presidido por el faro se pueden dar fantásticos paseos, sobre todo entre las playas de Grange y Carnivan, pasando por cuevas, piscinas naturales de roca y por Baginbun Head, donde los normandos desembarcaron por primera vez en 1169 para conquistar Irlanda. Es un lugar magnífico también para la observación de aves, delfines y ballenas (entre diciembre y febrero).

Es accesible con circuitos organizados a través del centro de visitantes. Más información sobre curiosidades del faro y visitas planificadas en http://hookheritage.ie

06 Luz sobre el traicionero Atlántico

CREAC’H (FRANCIA)

Lámparas expuestas en el museo del faro de Creac'h, uno de los más potentes del mundo, en la costa atlántica francesa. ampliar foto
Lámparas expuestas en el museo del faro de Creac'h, uno de los más potentes del mundo, en la costa atlántica francesa.

Con sus ribetes negros, el de Creac’h es uno de los faros más potentes del mundo (tiene 54,85 metros) y se alza sobre la Île d’Ouessant (Ushant). La costa atlántica francesa es famosa por sus agitadas aguas y las fuertes tormentas que las arremolinan, además de por los numerosos y traicioneros salientes de granito del litoral bretón. El faro Creac’h atraviesa esas aguas con un haz de luz que abarca 60 kilómetros. Este faro guía a los más de 50.000 barcos que entran en el Canal cada año. A sus pies se encuentra el principal museo de la isla, que explica la historia de estos edificios vitales para la navegación. Además, hay exposiciones sobre los muchos naufragios ocurridos en estas costas y vuelve la mirada al pasado de la isla durante la Edad de Bronce.

Como complemento, la visita al Creac’h permite visitar tambiénel vecino faro de Stiff, otra reliquia en activo de finales del siglo XVII. La paz y el sosiego de estas islas (cuando luce el sol) se puede apreciar recorriendo los 45 kilómetros del escarpado sendero de la costa o al dar la vuelta en bicicleta.

Penn Ar Bed fleta barcos desde la península hasta Ushant. No hay nada que temer: el faro guía a las embarcaciones a tierra.

07 Asomado al Índico

SLANGKOP (SUDÁFRICA)

El faro de Slangkop, en el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica). ampliar foto
El faro de Slangkop, en el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica).

El faro de Slangkop se asoma desde el tristemente famoso Cabo de Buena Esperanza. Es de 1914, pero no funcionó hasta 1919. Unos años antes de su construcción, naufragó el vapor Maori, lo que puso de manifiesto la necesidad de una almenara. El blanco refulgente de su estructura hace pensar en un blanqueo constante; se puede consultar el dato con el vigilante en un circuito guiado. El faro, de hierro forjado, está en Kommetjie, un pueblo a unos 30 kilómetros de Ciudad del Cabo, lo que permite combinar la visita al mismo con la pesca de cangrejos de río.

Kommetjie es también la meca del surf de El Cabo y ofrece una variedad de arrecifes con el tremendo oleaje. A quienes no quieran mojarse siempre les quedará el sandboard, muy parecido al snowboard pero en dunas de arena. Otra propuesta irresistible: hacer en dos días el espectacular sendero del Cabo de Buena Esperanza, que traza un espectacular circuito de 33,8 kilómetros por una reserva natural.

Para pasear por una playa y disfrutar la brisa del mar se recomienda la de Long Beach, realmente larga, en Kommetjie. Se accede desde la carretera de Benning.

08 Sabor francés en India

El viejo faro de Pondicherry (India), de 1836, dejó de funcionar hace más de un siglo. ampliar foto
El viejo faro de Pondicherry (India), de 1836, dejó de funcionar hace más de un siglo.

PONDICHERRY (INDIA)

En un país tan asociado al colonialismo inglés, Pondicherry (Puducherry), al sur de India, resulta una ciudad original, con una fuerte influencia francesa (fue colonia de Francia hasta 1954). Pasó de ser un pueblo aletargado a convertirse en un centro de comercio importante para la Compañía Francesa de las Indias Orientales, que sustituyó un fuego de leña en una colina por el faro para avisar adecuadamente a los barcos. El faro de Pondicherry lanzó su primer haz de luz en 1836 y funcionó durante 150 años. Ahora es un monumento que pronto acogerá un museo sobre la arquitectura francesa local.

En Pondichrry se puede recorrer el barrio francés, una serie de calles adoquinadas con edificios blancos y mostaza en diversos estados de desaliño, situados detrás del frente marítimo.

El paseo hasta el faro dispone bien al visitante para degustar una buena bouillabaise en el Rendezvous Café (Suffren Street; +91 413 222 7677).

09 Destello en las antípodas

CAPE PALLISER (NUEVA ZELANDA)

Encaramado en el cabo Hook, este faro guía a los barcos en el estrecho de Cook, junto al extremo sur de la isla Norte de Nueva Zelanda. ampliar foto
Encaramado en el cabo Hook, este faro guía a los barcos en el estrecho de Cook, junto al extremo sur de la isla Norte de Nueva Zelanda.

El faro de Cape Palliser (1897), llamativo con sus grandes franjas rojas, es un reclamo irresistible para los barcos que navegan por el estrecho de Cook, junto al extremo sur de la isla Norte de Nueva Zelanda. La tierra interior es una delicia para comer y beber, un paraíso para los aficionados a la buena mesa, además de a las actividades de aventura en la región, como siempre en este país. El faro aún funciona, pero está permitido subir sus 250 escalones para contemplar el océano y tierra adentro.

Cabo Palliser está al sur de Martinborough, en la región de Wellington, en la Isla Norte neos¡zelandesa. Es una zona remota con población diseminada y una carretera que serpentea por el caos, ofreciendo paisajes espectaculares con playas de arena negra, colinas y pronunciados acantilados. Es un buen lugar para asomarse al impresionante océano o para avistar aves.

Hay también una colonia de focas en el cabo; se recomienda ir en verano para ver a sus retoños, a una distancia prudencial.

10 El faro del Caribe

GIBBS HILL (BERMUDAS)

Linterna del fato de Gibbs Hills, en Bermudas. ampliar foto
Linterna del fato de Gibbs Hills, en Bermudas.

Sobre una colina en Southampton, escalar hasta la plataforma de este faro permite ver íntegramente el esplendor caribeño de esta isla. Durante los primeros días del año se avistan también ballenas migratorias. A esa altura, el faro puede verse desde 60 kilómetros de distancia. Hay varios reclamos turísticos, como una cafetería y una tienda de regalos; el abuelo del propietario fue el último vigilante residente antes de que el faro pasara a funcionar con piloto automático, por lo que aún queda algo de romanticismo.

Puede tomarse un autobús desde Hamilton hasta la colina. La línea 7 circula por la paisajística carretera de la costa.

Más información en la guía Lonely Planet 1000 lugares únicos y en www.lonelyplanet.es

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