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De crucero por el río Li

Imponentes paisajes montañosos y pescado a la cerveza en una travesía fluvial entre Guilin y Yangshuo, al sur de China

Embarcaciones tradicionales cruzando el río Li cerca de la localidad de Yangshuo, al sur de China. Ampliar foto
Embarcaciones tradicionales cruzando el río Li cerca de la localidad de Yangshuo, al sur de China.

Guilin, al sur de China, es una ciudad rodeada por lugares de gran belleza: al norte, las terrazas de Longsheng, con un maravilloso atardecer garantizado; al sur, la localidad de Yangshuo, un pueblecito turístico al que llegaremos a través del famoso crucero por el río Li, o bien mediante las pequeñas barcas de bambú que nos acercan a las diferentes aldeas que viven de este rentable negocio.

Guía

Crucero turístico por el río Li.
Crucero turístico por el río Li.

Cómo llegar

En avión: el aeropuerto internacional de Liangjiang está situado a las afueras de Guilin, desde el que podemos coger un autobús (20 yuanes; 2,5 euros) o bien un taxi (unos 100 yuanes;12 euros).

En tren: tanto los trenes bala como los convencionales llegan desde casi todas las ciudades importantes del país.

En autobús: existen autobuses directos desde Yangshuo, Cantón, Shenzhen, Nanning y Zhangjiajie.

Ya en Guilin, también encontramos diversos puntos de interés: la Colina de trompa de elefante (象鼻山 o xiàngbíshān), que podemosl disfrutar durante un paseo en barco por 75 yuanes (unos 9 euros); las Pagodas del sol y la luna (慈恩塔 o cí'ēn tǎ), que nos ofrecen unas vistas espectaculares en una visita nocturna, o la Cueva de la flauta de caña (芦笛岩 o lúdíyán), donde por 90 yuanes (10 euros) contemplaremos increíbles formaciones de estalactitas y estalagmitas atípicas para un occidental.

Pero, sin lugar a dudas, la atracción turística clave de este viaje es el crucero por el río Li, la manera más cómoda de admirar las formas caprichosas de este enclave. El recorrido más habitual dura cuatro horas, cuesta unos 40 euros —todo depende de la agencia con la que contactemos— y termina en Yangshuo. Cada vez existen más rutas alternativas gracias a la enorme afluencia de turistas: las barcas de bambú se han convertido en la sensación de los aventureros, ya que se emplean dos horas en un recorrido que nos deja a mitad de camino, en Xingping, un pequeño poblado en el que admiraremos las mejores vistas desde el mirador de la montaña Lao Zhai. La terraza es accesible solo para los más atrevidos debido a sus escaleras, cuyo mal estado desaconseja subirlas en días de lluvia. Y atención, curiosos: en este trayecto nos encontraremos con las montañas que aparecen en el billete de 20 yuanes, un plus para todo turista, que suele tener preparado el papel moneda y su cámara de última generación para plasmar el momento de por vida.

Un templo con vistas al río Li cerca de Yangshuo (China). ampliar foto
Un templo con vistas al río Li cerca de Yangshuo (China).

Yangshuo es sinónimo de diversión: el pueblo está trufado de restaurantes de todo tipo, bares con música atronadora y típicas tiendas de souvenirs en las que es muy difícil negarse a la insistencia y artimañas del comerciante chino. Si preferimos la calma, lo mejor es alquilar unas bicicletas e ir de ruta hasta la montaña de la Luna (月亮山 o yuèliàng shān), por los alrededores del río Li o del río Yulong, teniendo en cuenta que acabaremos inmersos en una peripecia para recordar, ya que en la mayoría del camino no existe señalización alguna.

El plato típico de Yangshuo es el pescado a la cerveza. Merece la pena coronar el día con una cena entre amigos degustando su sabor y dirigirnos más tarde al espectáculo de San Jie Lu, en el que se aprovecha el escenario de las montañas kársticas de fondo para mostrar espectaculares juegos de luces y colores. Durante setenta minutos, el público embelesado llena las gradas tres veces al día debido a la fama de este espectáculo.

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