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La tierra del millón de elefantes

Del melancólico discurrir del Mekong a una ciudad atemporal llena de templos como Luang Prabang, 10 joyas de Laos

  • Laos se ha convertido en uno de los destinos más auténticos y menos turísticos de la zona. Aquí todavía podremos encontrar una apacible vida rural en torno al gran Mekong, complejos de templos jemeres como el de Wat Phu, en la provincia de Champasak (en la foto), junglas casi vírgenes, cuevas y ríos subterráneos... Esto es Laos, el país por descubrir en el Sudeste Asiático.
    1Laos se ha convertido en uno de los destinos más auténticos y menos turísticos de la zona. Aquí todavía podremos encontrar una apacible vida rural en torno al gran Mekong, complejos de templos jemeres como el de Wat Phu, en la provincia de Champasak (en la foto), junglas casi vírgenes, cuevas y ríos subterráneos... Esto es Laos, el país por descubrir en el Sudeste Asiático.
  • Desde templos budistas por los que pasean monjes con túnicas color azafrán hasta viejas mansiones indochinas convertidas en hoteles 'boutique'. La apacible ciudad de Luang Prabang, protegida por la Unesco, sigue ajena -de momento- al turismo masivo (solo hace 10 años que tiene aeropuerto).
    2Desde templos budistas por los que pasean monjes con túnicas color azafrán hasta viejas mansiones indochinas convertidas en hoteles 'boutique'. La apacible ciudad de Luang Prabang, protegida por la Unesco, sigue ajena -de momento- al turismo masivo (solo hace 10 años que tiene aeropuerto).
  • Todo aquí es parsimonia y tranquilidad en las islas Khong, Det y Khon,´en la zona de Si Phan Don, el último paraíso a orillas del Mekong. Eso sí, también hay pasatiempos activos: desde recorrer en bicicleta los campos de arroz, hasta rutas en kayak por el gran río, dejarse llevar por la corriente sobre un neumático -el 'tubing'- o avistar los raros delfines de Irawady.
    3Todo aquí es parsimonia y tranquilidad en las islas Khong, Det y Khon,´en la zona de Si Phan Don, el último paraíso a orillas del Mekong. Eso sí, también hay pasatiempos activos: desde recorrer en bicicleta los campos de arroz, hasta rutas en kayak por el gran río, dejarse llevar por la corriente sobre un neumático -el 'tubing'- o avistar los raros delfines de Irawady.
  • Vang Vieng está sobre el río Song, a medio camino entre Vientián y Luang Prabang. En 2012 se cerraron los bares que había sobre el río y se acabaron los festivales de música que habían estropeado su magia. Ahora es un paraíso de aventuras al aire libre, con montones de actividades en plena naturaleza como la exploración de su sistema de cuevas.
    4Vang Vieng está sobre el río Song, a medio camino entre Vientián y Luang Prabang. En 2012 se cerraron los bares que había sobre el río y se acabaron los festivales de música que habían estropeado su magia. Ahora es un paraíso de aventuras al aire libre, con montones de actividades en plena naturaleza como la exploración de su sistema de cuevas.
  • El gran río es la esencia de Laos y navegar por él la mejor forma de descubrir el país. La ruta más popular conecta Luang Prabang con Huay Xai (el acceso al Triángulo de Oro), pasando por Pak Beng.
    5El gran río es la esencia de Laos y navegar por él la mejor forma de descubrir el país. La ruta más popular conecta Luang Prabang con Huay Xai (el acceso al Triángulo de Oro), pasando por Pak Beng.
  • La zona más popular de Laos para hacer senderismo es su región norte, premiada por sus iniciativas de excursionismo ecológico, sobre todo en Luang Namtha y la zona protegida de Nam Ha. Las agencias asociadas a este tipo de turismo funcionan según protocolos ecológicos y entregan a los pueblos visitados un porcentaje importante de sus beneficios.
    6La zona más popular de Laos para hacer senderismo es su región norte, premiada por sus iniciativas de excursionismo ecológico, sobre todo en Luang Namtha y la zona protegida de Nam Ha. Las agencias asociadas a este tipo de turismo funcionan según protocolos ecológicos y entregan a los pueblos visitados un porcentaje importante de sus beneficios.
  • Esta región bellísima del norte de Laos, en los alrededores de Sam Neua, permite al viajero empaparse de la historia más reciente del país. En las cuevas de Vieng Xai se refugió el líder comunista Pathet Lao (llamado el príncipe rojo) durante la guerra de Vietnam. Ahora se pueden visitar en un circuito guiado con 18 puntos de interés.
    7Esta región bellísima del norte de Laos, en los alrededores de Sam Neua, permite al viajero empaparse de la historia más reciente del país. En las cuevas de Vieng Xai se refugió el líder comunista Pathet Lao (llamado el príncipe rojo) durante la guerra de Vietnam. Ahora se pueden visitar en un circuito guiado con 18 puntos de interés.
  • La remota provincia de Khammuan, en el centro del país, es una de las paradas ineludibles en Laos, ya que esconde un kilométrico submundo natural de ríos serpenteantes y pequeños rápidos que atraviesan una gruta de piedra caliza tan alta como una catedral: Tham Kong Lo.
    8La remota provincia de Khammuan, en el centro del país, es una de las paradas ineludibles en Laos, ya que esconde un kilométrico submundo natural de ríos serpenteantes y pequeños rápidos que atraviesan una gruta de piedra caliza tan alta como una catedral: Tham Kong Lo.
  • La antigua ciudad colonial francesa parece adormilada, con sus conductores de 'tuk-tuks' y sus avenidas arboladas, sus templos brillantes y sus monjes budistas. Pero en ello radica, también, parte de su encanto.
    9La antigua ciudad colonial francesa parece adormilada, con sus conductores de 'tuk-tuks' y sus avenidas arboladas, sus templos brillantes y sus monjes budistas. Pero en ello radica, también, parte de su encanto.
  • En la Reserva Natural de Bokeo, hábitat del gibón de cresta negra y del tigre asiático, los viajeros pueden volar en tirolina entre las copas de los árboles a cientos de metros del suelo. Una atracción turística sostenible que permite recaudar el dinero suficiente para la protección de este primate amenazado.
    10En la Reserva Natural de Bokeo, hábitat del gibón de cresta negra y del tigre asiático, los viajeros pueden volar en tirolina entre las copas de los árboles a cientos de metros del suelo. Una atracción turística sostenible que permite recaudar el dinero suficiente para la protección de este primate amenazado.