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10 joyas de Laos

Ciudades repletas de templos y túnicas, las melancólicas aguas del Mekong, dormir en la copa de un árbol en plena jungla o descubrir un gastronomía basada en la mezcla de sabores

Complejo de templos de Wat Phu, en la provincia de Champasak (Laos). Ver fotogalería
Complejo de templos de Wat Phu, en la provincia de Champasak (Laos).

La guerra de Vietnam condicionó la vida del pequeño país vecino, Laos, al que se conocía desde la Antigüedad como la tierra del millón de elefantes. Han pasado ya cuatro décadas del conflicto y Laos se ha convertido en uno de los destinos más auténticos y menos turísticos de la zona. Aquí todavía podremos encontrar una apacible vida rural en torno a los ríos, una ciudad atemporal llena de templos como Luang Prabang, junglas casi vírgenes, cuevas y ríos subterráneos... Esto es Laos, la joya por descubrir en el Sudeste Asiático.

01 Luang Prabang

Templo de Wat Xieng Thong, en Luang Prabang (Laos). ampliar foto
Templo de Wat Xieng Thong, en Luang Prabang (Laos).

Es el corazón histórico del país, una de esas ciudades que uno ya no espera encontrar. Apacible, con 33 dorados templos budistas por los que pasean monjes con túnicas color azafrán; con sus viejas mansiones indochinas y una exquisita cocina francesa, recuerdo de otros tiempos. Luang Prabang es una joya protegida por la Unesco, situada en la confluencia de los ríos Mekong y Nam Khan: hace tan solo una década que inauguró su aeropuerto. Algunas de sus mansiones francesas (supervivientes de los tiempos en los que era Indochina) se han convertido en hoteles boutique muy asequibles y encantadores.

Más allá de la historia y del patrimonio de la ciudad, debemos conocer también los alrededores: cascadas de un turquesa intenso como las de Tat Kuang Si, rutas de bicicleta de montaña, campamentos de elefantes, recorridos en kayak, cruceros fluviales o masajes en asequibles balnearios, y todo ello entre verdes montañas cubiertas por la bruma. Difícil resistirse a tales encanto.

02 Si Phan Don

Ruta en kayak por el río Mekong, en la zona de Si Phan Don (Laos). ampliar foto
Ruta en kayak por el río Mekong, en la zona de Si Phan Don (Laos).

Este grupo de islas tropicales a orillas del Mekong se ha ganado por derecho propio su fama de último paraíso. Todo aquí es parsimonia y tranquilidad (incluso más que en el resto del país). Dicen que el sosiego es tal que nadie se inmutaría si las islas se alejaran flotando corriente abajo hasta Camboya. Aquí se viene para tumbarse en una hamaca, pero hay otros placeres más activos, como recorrer en bicicleta los campos de arroz, salir con el kayak, desplazarse por el río sobre un neumático, pescar con los lugareños o avistar los raros delfines de Irawady.

Los viajeros se concentran en tres islas: Khong, Det y Khon. La primera es la mayor y la más tranquila, cubierta por arrozales, huertos y aldeas desperdigadas en las que nos resultará difícil encontrar un turista. Las otras dos son visita obligada en las rutas de mochileros por el Sureste asiático y tienen más oferta de actividades.

03 Vang Vieng

Cuevas en la región de Vang Vieng (Laos). ampliar foto
Cuevas en la región de Vang Vieng (Laos).

Podría ser la escena rural de una antigua pintura oriental realizada sobre seda, con tranquilos acantilados de fondo y un tapiz de verdísimos arrozales. Vang Vieng está sobre el río Song, a medio camino entre la capital, Vientián, y Luang Prabang, y en 2012 se cerraron los bares que había sobre el río y se acabaron los festivales de música que habían estropeado su magia.

Ahora es un paraíso de aventuras al aire libre, con montones de actividades en plena naturaleza y también un buen destino para ir en familia: exploración en cuevas, escalar en paredes de roca caliza o dedicación exclusiva al principal atractivo local, el tubing: recorrer el río sobre un neumático. A medida que han ido cerrando las casas de huéspedes baratas y los puestos de comida rápida, han aparecido hoteles boutique y restaurantes deliciosos.

04 El Mekong

Ruta con elefantes por el río Mekong, en la región de Luang Prabang (Laos). ampliar foto
Ruta con elefantes por el río Mekong, en la región de Luang Prabang (Laos).

El gran río es la esencia de Laos y navegar por él la mejor forma de descubrir el país. Hasta los años noventa, las barcazas eran el principal medio de transporte nacional y todavía hoy la población de las aldeas a las que no llega una carreteras sigue utilizándolas. Pueden ser una buena forma de recorrer y contemplar el país ya que hay versiones de todo tipo, desde las embarcaciones más auténticas hasta cruceros de lujo.

La ruta más popular conecta Luang Prabang con Huay Xai (el acceso al Triángulo de Oro), pasando por Pak Beng. Se puede navegar hasta la apacible isla de Si Phan Don, en el extremo sur. Además del Mekong, muchos afluentes importantes, como El Namou y el Namtha, conectan lugares tan diversos como Nong Khiaw o Hat Sa (para ir a Phongsali).

05 Los senderos del Norte

Arrozales en la región de Luang Nam Tha, al norte del país. ampliar foto
Arrozales en la región de Luang Nam Tha, al norte del país.

Otra forma de conocer el país es recorrerlo a pie -son muchos los senderos que cruzan Laos- pernoctando en casas tradicionales. La zona más popular para hacer senderismo es el Norte, región galardonada por sus iniciativas de excursionismo ecológico, sobre todo en Luang Namtha y la zona protegida de Nam Ha. Las agencias asociadas a este tipo de turismo funcionan según protocolos ecológicos y entregan a los pueblos visitados un porcentaje importante de sus beneficios.

Se dice que las rutas por Phongsali son las más auténticas de Laos y nos permitirán alojarnos con los vistosos miembros de la tribu akha. Luang Namtha es la base más accesible para realizar ecotravesías por la reserva de Nam Ha, una de las mejores de la región del Mekong para realizar excursiones. Esta ruta pasa por pueblos de las etnias yang, laobit, akha djepia y akha nuqui.

Una de las casas-cueva donde se refugió el líder comunista Pathet Lao durante los años 70. ampliar foto
Una de las casas-cueva donde se refugió el líder comunista Pathet Lao durante los años 70.

06 Cuevas de Vieng Xai

Esta región bellísima del norte de Laos, en los alrededores de Sam Neua, también permite al viajero empaparse de la historia más reciente del país. Aquí, en Vieng Xai vivió el líder comunista Pathet Lao (llamado el príncipe rojo) durante los bombardeos estadounidenses entre 1964 y 1973. Ahora, un circuito con 18 puntos de interés es el único que permite ver los siete complejos de cueva-refugio además de varios edificios de postguerra de los años setenta vinculados a los héroes de la liberación. Y todo ello en un entono natural precioso, entre jardines y paisajes kársticos. A la visita contribuye la banda sonora de Jimi Hendrix que llevan las audio guías como música de fondo.

07 Meseta de Bolaven

Un grupo de turistas en la cascada de Tad Yuang, en la meseta de Bolaven. ampliar foto
Un grupo de turistas en la cascada de Tad Yuang, en la meseta de Bolaven.

Otro refugio para mochileros en busca de aventuras, pueblos remotos y junglas en las que sentirse el mismísimo Tarzán avanzado con las lianas. La fértil meseta de Bolaven está en el sur del país y es famosa por su clima fresco, sus cascadas, su tierra fértil y su café. La mayor parte de la zona estaba muy poco habitada hasta que los franceses comenzaron a principios del siglo XX a plantar café, árboles de caucho y bananeros. El problema ha sido la cantidad de bombas sin explotar de la última guerra aunque la mayor parte de la zona ha sido ya limpiada de explosivos. Hoy no hay peligro en explorar en motocicleta el altiplano, aunque lo mejor es hacer el llamado recorrido sureño (430 kilómetros y cinco días) que sale de Pakse y recorre la meseta y las provincias meridionales. Las carreteras solitarias que se adentran en las remotas provincias del sur son perfectas para los viajeros con ganas de conocer lo más auténtico del país.

También es posible descansar unos días entre las cataratas de Tat Lo, un refugio de mochileros en la escarpadura del altiplano o, si lo que nos llama es la aventura, practicar el senderismo entre pueblos remotos o adentrarnos en la jungla en la reserva nacional de Dong Hua Sao.

Ruta en canoa por la remota provincia de Khammuan, en el centro de Laos. ampliar foto
Ruta en canoa por la remota provincia de Khammuan, en el centro de Laos.

08 Tham Kong Lo

Esta cueva ubicada en la remota provincia de Khammuan, en el centro del país, es una de las paradas ineludibles. Una visita a este submundo sobrenatural permite hacer un viaje hacia la oscuridad, por ríos serpenteantes y pequeños rápidos que pasan por una gruta de piedra caliza tan alta como una catedral. El recorrido total de este inframundo es de 7,5 kilómetros. Actualmente se ha iluminado una parte de la cueva y se puede contemplar mejor es espectáculo. La imaginación del viajero se dispara cuando el barco se adentra aún más en la oscuridad de la cueva…

09 Vientián

Un 'tuk-tuk' en Vientián, la capital de Laos. ampliar foto
Un 'tuk-tuk' en Vientián, la capital de Laos.

La antigua ciudad colonial francesa parece adormilada, con sus conductores de tuk-tuks y sus avenidas arboladas, sus templos brillantes y sus monjes budistas. Pero en ello radica, también, parte de su encanto. La capital del país es perfecta para mochileros (con multitud de mercados callejeros y alojamientos baratos) pero también para viajeros con más presupuesto; cada vez hay más hoteles de lujo, restaurantes franceses con chefs parisienses y cafeterías de estilo europeo. Aquí el placer está en recorrer las tiendas de sedas, contemplar la puesta de sol sobre el Mekong o sencillamente disfrutar leyendo un libro en un antiguo café. Es más que recomendable explorar la antigua ciudad colonial en bicicleta (hay también circuitos organizados para ello), relajarse en un balneario, practicar yoga, regalarnos un masaje tradicional en Wat Sok Pa Luang o perdernos entre sus estrechas callejuelas.

10 Gibbon Experience

Un sistema de tirolinas entre las copas de los árboles en la reserva natural de Bokeo (Laos). ampliar foto
Un sistema de tirolinas entre las copas de los árboles en la reserva natural de Bokeo (Laos).

En el norte del país, en el curso medio del Mekong, encontramos una de esas experiencias que los viajeros no olvidan: volar en tirolina entre las copas de los árboles a cientos de metros del suelo. En la Reserva Natural de Bokeo, hábitat del gibón de cresta negra y del tigre asiático, y una de las joyas naturales del país, se recauda el dinero suficiente para la protección de este primate amenazado con esta propuesta de ocio turística. Los guías son antiguos cazadores reconvertidos en guardabosques y se pasa la noche en una casa sobre la copa de los árboles; están tan alejadas las unas de las otras que da la sensación de estar solo en la jungla. La comida llegar por tirolina, aunque en cada cabaña está equipada con una pequeña despensa de café, té, chocolate caliente y tentempiés. Eso sí; todo guardado en una caja fuerte para no atraer a las ratas del bosque. Los que busquen un poco más de confort tienen también mejores alojamientos (spa incluido), pero siempre en plena naturaleza. www.gibbonexperience.org

Más información en la nueva guía Lonely Planet de Laos y en www.lonelyplanet.es

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