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Valencia inédita

14 restaurantes, cafés y tiendas para descubrir barrios como Ruzafa o El Cabañal. Espacios originales y mucha alegría mediterránea

  • El historietista Paco Roca (Los surcos del azar, Arrugas, El invierno del dibujante) vive en Valencia. Es su ciudad natal. Paco Roca se pierde con relativa frecuencia. Y un día, de camino a casa de una amiga, se perdió en el barrio del Carmen. El extravío en la endiablada topografía del centro histórico le sirvió para escribirdibujar Las calles de arena(Astiberri), una novela gráfica sobre el destino. En realidad, sobre la posibilidad de burlarlo. El destino del viajero que visita Valencia parece estar escrito. Las recomendaciones más repetidas son: Ciudad de las Artes y las Ciencias, la catedral, el Miguelete, la Lonja de la Seda, el Mercado Central, las Torres de Serranos, el puerto, el Bioparc —si hay niños—, la albufera. Y por supuesto: paella —en la playa de la Malvarrosa—, horchata —a los pies de la iglesia de Santa Catalina— y Fallas.
    1Valencia inédita El historietista Paco Roca (Los surcos del azar, Arrugas, El invierno del dibujante) vive en Valencia. Es su ciudad natal. Paco Roca se pierde con relativa frecuencia. Y un día, de camino a casa de una amiga, se perdió en el barrio del Carmen. El extravío en la endiablada topografía del centro histórico le sirvió para escribir/dibujar Las calles de arena(Astiberri), una novela gráfica sobre el destino. En realidad, sobre la posibilidad de burlarlo. El destino del viajero que visita Valencia parece estar escrito. Las recomendaciones más repetidas son: Ciudad de las Artes y las Ciencias, la catedral, el Miguelete, la Lonja de la Seda, el Mercado Central, las Torres de Serranos, el puerto, el Bioparc —si hay niños—, la albufera. Y por supuesto: paella —en la playa de la Malvarrosa—, horchata —a los pies de la iglesia de Santa Catalina— y Fallas.
  • Aunque la ruta tradicional por Valencia sea apetecible, proponemos desviarnos un poco de la ruta añadiendo 14 direcciones que permitirán al viajero recorrer —entre otros lugares— el efervescente barrio de Ruzafa: una zona marginal hace diez años y que ahora concentra las propuestas —tiendas, bares, restaurantes, cafés, librerías, galerías de arte— más innovadoras de la ciudad. Comprobar el despertar del barrio del Carmen, que empieza a dejar atrás sus años trasnochadores con la apertura de nuevos locales —como Oslo o Simple— dispuestos a animar su renovada vida diurna. O revisitar clásicos siempre vigentes como El Cabañal: las vidas de los pescadores de este barrio marinero pueden entreverse leyendo la novela Flor de mayo,de Vicente Blasco Ibáñez, o, simplemente, acodándose en la barra centenaria de la bodega Casa Montaña. Las fachadas modernistas de las viviendas que, a pesar de las vicisitudes, se mantienen en pie en las calles de la Reina, Escalante, Progreso o Pintor Ferrandis son una de las mejores vistas de la ciudad.
    214 direcciones Aunque la ruta tradicional por Valencia sea apetecible, proponemos desviarnos un poco de la ruta añadiendo 14 direcciones que permitirán al viajero recorrer —entre otros lugares— el efervescente barrio de Ruzafa: una zona marginal hace diez años y que ahora concentra las propuestas —tiendas, bares, restaurantes, cafés, librerías, galerías de arte— más innovadoras de la ciudad. Comprobar el despertar del barrio del Carmen, que empieza a dejar atrás sus años trasnochadores con la apertura de nuevos locales —como Oslo o Simple— dispuestos a animar su renovada vida diurna. O revisitar clásicos siempre vigentes como El Cabañal: las vidas de los pescadores de este barrio marinero pueden entreverse leyendo la novela Flor de mayo,de Vicente Blasco Ibáñez, o, simplemente, acodándose en la barra centenaria de la bodega Casa Montaña. Las fachadas modernistas de las viviendas que, a pesar de las vicisitudes, se mantienen en pie en las calles de la Reina, Escalante, Progreso o Pintor Ferrandis son una de las mejores vistas de la ciudad.
  • A Laura Losada y Carlos Pinazo, ambos interioristas, les encanta Portugal. La comida, la música, la arquitectura. “Sienten un amor por la tradición que aquí no tenemos. Antes de tirar, remodelan. Te encuentras unos lugares sorprendentes”, dice Losada. En uno de sus viajes surgió la idea de montar un bar de tapas en Valencia que ofreciera una buena selección de las conservas portuguesas que tanto les gustaban. “Empezamos a investigar, pero sin una idea muy firme de hacerlo. Nos dijimos que nos lanzaríamos si aparecía el local”. Y apareció: la pescadería Pepe, donde compraban, cerraba por jubilación del dueño. En La Conservera han sido respetuosos con el local original: han mantenido el mostrador, el pavimento, hasta el cartel de Pescadería Pepe. Todas sus conservas proceden de las fábricas portuenses de Matosinhos, que siguen produciendo de forma tradicional: primero cuecen el pescado y luego lo meten en la lata y lo condimentan. La trucha ahumada, la anguila en escabeche, las sardinas picantes —muy recomendables— y el atún de las Azores con tomillo pueden acompañarse de cerveza Super Bock yo vinho verde.
    3La Conservera A Laura Losada y Carlos Pinazo, ambos interioristas, les encanta Portugal. La comida, la música, la arquitectura. “Sienten un amor por la tradición que aquí no tenemos. Antes de tirar, remodelan. Te encuentras unos lugares sorprendentes”, dice Losada. En uno de sus viajes surgió la idea de montar un bar de tapas en Valencia que ofreciera una buena selección de las conservas portuguesas que tanto les gustaban. “Empezamos a investigar, pero sin una idea muy firme de hacerlo. Nos dijimos que nos lanzaríamos si aparecía el local”. Y apareció: la pescadería Pepe, donde compraban, cerraba por jubilación del dueño. En La Conservera han sido respetuosos con el local original: han mantenido el mostrador, el pavimento, hasta el cartel de Pescadería Pepe. Todas sus conservas proceden de las fábricas portuenses de Matosinhos, que siguen produciendo de forma tradicional: primero cuecen el pescado y luego lo meten en la lata y lo condimentan. La trucha ahumada, la anguila en escabeche, las sardinas picantes —muy recomendables— y el atún de las Azores con tomillo pueden acompañarse de cerveza Super Bock y/o vinho verde.
  • En sus viajes, Javier Ferrer Vidal, fotógrafo de profesión, terminaba siempre haciéndose la misma pregunta: “¿Por qué las tiendas de souvenirs son tan frikis?”. En ellas está el germen de Simple, el establecimiento que abrió el pasado diciembre en el barrio del Carmen, el centro histórico de Valencia, y en el que ha reunido “productos honestos y reales” fabricados en España. Ceras Manley, lápices Alpino, botijos, golondrinas de cerámica de Manises —“esas que antaño decoraban los balcones y patios de Levante y Andalucía”—, zapatillas Victoria, caramelos Pictolín… “Es un negocio de sentimientos. La gente entra y siente añoranza. Es como una vuelta al pasado, a la infancia”. Aunque también hay margen para los productos de artesanos contemporáneos, como las lámparas y los colgadores de bicicletas de Lebrel o los bolsos de Mbureaü. “Lo que más me gusta es investigar qué productos traer. Incluso los clientes me dan ideas: ¿no te acuerdas de eso que teníamos de pequeños?”. ¿Su último hallazgo? “Las boinas de lana de Elósegui. Las pondremos de moda”. (simpletienda.tumblr.com).
    4Simple En sus viajes, Javier Ferrer Vidal, fotógrafo de profesión, terminaba siempre haciéndose la misma pregunta: “¿Por qué las tiendas de souvenirs son tan frikis?”. En ellas está el germen de Simple, el establecimiento que abrió el pasado diciembre en el barrio del Carmen, el centro histórico de Valencia, y en el que ha reunido “productos honestos y reales” fabricados en España. Ceras Manley, lápices Alpino, botijos, golondrinas de cerámica de Manises —“esas que antaño decoraban los balcones y patios de Levante y Andalucía”—, zapatillas Victoria, caramelos Pictolín… “Es un negocio de sentimientos. La gente entra y siente añoranza. Es como una vuelta al pasado, a la infancia”. Aunque también hay margen para los productos de artesanos contemporáneos, como las lámparas y los colgadores de bicicletas de Lebrel o los bolsos de Mbureaü. “Lo que más me gusta es investigar qué productos traer. Incluso los clientes me dan ideas: ¿no te acuerdas de eso que teníamos de pequeños?”. ¿Su último hallazgo? “Las boinas de lana de Elósegui. Las pondremos de moda”. (simpletienda.tumblr.com).
  • El principal reclamo del ático del Ateneo Mercantil de Valencia son las vistas: desde su posición privilegiada, en la planta octava de este edificio de corte clasicista sede de la institución desde 1953, basta un giro de 360º para contemplar la plaza del Ayuntamiento, el Miguelete y la catedral. El Ático Ateneo Lounge inauguró temporada en abril (tras un periodo de acondicionamiento han vuelto con el propósito de abrir todo el año). Entre sus tentaciones: Ni el calor sofocante del verano valenciano ni las esporádicas lluvias valdrán ya como pretextos para no acercarse por la tarde a disfrutar de una generosa carta de gin tonics,vodka tonics y cócteles (con y sin alcohol). Al Ático del Ateneo se accede por la parte de atrás del edificio, en la calle de Moratín, pero se recomienda, antes o después, dar la vuelta y contemplar su singular fachada de cinco grandes vanos abiertos sobre la planta principal. El edificio contiguo, el cine Rialto, también merece un minuto de atención: es una de las joyas racionalistas —con influencias art déco— de la ciudad.
    5Ático Ateneo Lounge El principal reclamo del ático del Ateneo Mercantil de Valencia son las vistas: desde su posición privilegiada, en la planta octava de este edificio de corte clasicista sede de la institución desde 1953, basta un giro de 360º para contemplar la plaza del Ayuntamiento, el Miguelete y la catedral. El Ático Ateneo Lounge inauguró temporada en abril (tras un periodo de acondicionamiento han vuelto con el propósito de abrir todo el año). Entre sus tentaciones: Ni el calor sofocante del verano valenciano ni las esporádicas lluvias valdrán ya como pretextos para no acercarse por la tarde a disfrutar de una generosa carta de gin tonics,vodka tonics y cócteles (con y sin alcohol). Al Ático del Ateneo se accede por la parte de atrás del edificio, en la calle de Moratín, pero se recomienda, antes o después, dar la vuelta y contemplar su singular fachada de cinco grandes vanos abiertos sobre la planta principal. El edificio contiguo, el cine Rialto, también merece un minuto de atención: es una de las joyas racionalistas —con influencias art déco— de la ciudad.
  • Los fines de semana conviene ser madrugador o, simplemente, tener suerte para poder sentarse en la terraza de Dulce de Leche a saborear el brunch que prepara Analía Lanfranco. Un festín de 5 euros que cambia semanalmente y que, por ejemplo, puede incluir: panecillo recién horneado relleno de queso emmental, calabacín, huevo y jamón serrano, minicruasanes, yogur con muesli y fresas, zumo, café o té. El local lleva un año y medio abierto y ya tienen prevista una ampliación en septiembre en la que incluirán talleres para enseñar a elaborar algunos de sus dulces estrella: strudel de manzana, tarta de requesón con frambuesas, peras con crocante de mantequilla. “Mucha gente que no toma dulce se pone morada con nuestras tartas porque nuestra pastelería es centroeuropea: en Argentina teníamos un establecimiento en una colonia alemana”. Las tardes de diario son más tranquilas en Dulce de Leche, donde Lanfranco —que antes se dedicaba al estilismo de moda— cuida hasta el mínimo detalle. También se puede comprar pan (de masa madre), pasteles y bocadillos, así que este puede ser un buen punto de partida para hacer un pic-nic en el viejo cauce del Turia.
    6Dulce de leche Los fines de semana conviene ser madrugador o, simplemente, tener suerte para poder sentarse en la terraza de Dulce de Leche a saborear el brunch que prepara Analía Lanfranco. Un festín de 5 euros que cambia semanalmente y que, por ejemplo, puede incluir: panecillo recién horneado relleno de queso emmental, calabacín, huevo y jamón serrano, minicruasanes, yogur con muesli y fresas, zumo, café o té. El local lleva un año y medio abierto y ya tienen prevista una ampliación en septiembre en la que incluirán talleres para enseñar a elaborar algunos de sus dulces estrella: strudel de manzana, tarta de requesón con frambuesas, peras con crocante de mantequilla. “Mucha gente que no toma dulce se pone morada con nuestras tartas porque nuestra pastelería es centroeuropea: en Argentina teníamos un establecimiento en una colonia alemana”. Las tardes de diario son más tranquilas en Dulce de Leche, donde Lanfranco —que antes se dedicaba al estilismo de moda— cuida hasta el mínimo detalle. También se puede comprar pan (de masa madre), pasteles y bocadillos, así que este puede ser un buen punto de partida para hacer un pic-nic en el viejo cauce del Turia.
  • Todos los productos de las estanterías de Original CV proceden de algún punto de la geografía de la Comunidad Valenciana. Turrones de Jijona, cerveza artesanal de Játiva, arroz bomba de Pego, ginebra de la sierra de Mariola… Su clientela se compone de valencianos, pero también de viajeros nacionales e internacionales. Y su procedencia geográfica es determinante a la hora de adivinar qué se llevarán, explican: “Hay excepciones, pero por lo general los extranjeros compran aceite de oliva, turrones, Agua de Valencia; el turista nacional compra horchata y arroz, y los valencianos se llevan quesos, embutidos de la Venta del Moro y cervezas producidas aquí”. Uno de los productos que podría pasar más desapercibido, y que más fieles tiene —hay hasta lista de espera— es el vinagre de naranja de La Iaia Dolors, que elabora artesanalmente una familia desde el pueblo de montaña de Confrides (Alicante). “Todo el que lo prueba repite”.
    7Original CV Todos los productos de las estanterías de Original CV proceden de algún punto de la geografía de la Comunidad Valenciana. Turrones de Jijona, cerveza artesanal de Játiva, arroz bomba de Pego, ginebra de la sierra de Mariola… Su clientela se compone de valencianos, pero también de viajeros nacionales e internacionales. Y su procedencia geográfica es determinante a la hora de adivinar qué se llevarán, explican: “Hay excepciones, pero por lo general los extranjeros compran aceite de oliva, turrones, Agua de Valencia; el turista nacional compra horchata y arroz, y los valencianos se llevan quesos, embutidos de la Venta del Moro y cervezas producidas aquí”. Uno de los productos que podría pasar más desapercibido, y que más fieles tiene —hay hasta lista de espera— es el vinagre de naranja de La Iaia Dolors, que elabora artesanalmente una familia desde el pueblo de montaña de Confrides (Alicante). “Todo el que lo prueba repite”.
  • El esmorçaret, la costumbre del parón a media mañana para tomar un tentempié, no ha perdido vigencia en Valencia. Al contrario: en Internet abundan los blogs dedicados al almuerzo perfecto. Uno de los sitios más recomendados es Central Bar, el puesto que el chef valenciano Ricard Camarena abrió en 2012 en el Mercado Central. El viajero que busque un almuerzo típico deberá tomar, recomiendan, “bocata, encurtidos, cerveza y cacau del collaret”.En su puesto, construido con cerámica y terracota —los materiales tradicionales de los puestos de las plazas de abastos—, se consumen 300 bocadillos al día. ¿Los más solicitados? El Canalla (huevo revuelto, morcilla picante y pimiento verde encurtido) y el Ricard Camarena (lomo, cebolla, mostaza y queso). » www.centralbar.es
    8Central Bar by Ricard Camarena El esmorçaret, la costumbre del parón a media mañana para tomar un tentempié, no ha perdido vigencia en Valencia. Al contrario: en Internet abundan los blogs dedicados al almuerzo perfecto. Uno de los sitios más recomendados es Central Bar, el puesto que el chef valenciano Ricard Camarena abrió en 2012 en el Mercado Central. El viajero que busque un almuerzo típico deberá tomar, recomiendan, “bocata, encurtidos, cerveza y cacau del collaret”.En su puesto, construido con cerámica y terracota —los materiales tradicionales de los puestos de las plazas de abastos—, se consumen 300 bocadillos al día. ¿Los más solicitados? El Canalla (huevo revuelto, morcilla picante y pimiento verde encurtido) y el Ricard Camarena (lomo, cebolla, mostaza y queso). » www.centralbar.es
  • Los buscadores de tesoros de segunda mano en Valencia deben apuntar dos direcciones: el Rastro que se organiza los domingos y festivos cerca del estadio de Mestalla y Derribos Andrés, situado fuera de la ciudad, en la carretera de Barcelona (a unos veinte minutos en coche). Su nombre no deja duda: es una empresa de demoliciones con 35 años de experiencia que reúne en los 6.000 metros cuadrados de su nave industrial en un polígono de La Pobla de Farnals mobiliario y objetos de toda clase y condición: lámparas, baúles, mesas, sillas, pianos, máquinas de escribir, azulejos, radiadores… Hasta una calesa. Derribos Andrés abre de lunes a sábado y en una visita es posible encontrarse con obreros cargando puertas y azulejos para una casa en construcción, veinteañeros al borde de la emancipación y padres entusiasmados con la oportunidad de enseñar a sus hijos objetos de otra época —la suya—.
    9Derribos Andrés Los buscadores de tesoros de segunda mano en Valencia deben apuntar dos direcciones: el Rastro que se organiza los domingos y festivos cerca del estadio de Mestalla y Derribos Andrés, situado fuera de la ciudad, en la carretera de Barcelona (a unos veinte minutos en coche). Su nombre no deja duda: es una empresa de demoliciones con 35 años de experiencia que reúne en los 6.000 metros cuadrados de su nave industrial en un polígono de La Pobla de Farnals mobiliario y objetos de toda clase y condición: lámparas, baúles, mesas, sillas, pianos, máquinas de escribir, azulejos, radiadores… Hasta una calesa. Derribos Andrés abre de lunes a sábado y en una visita es posible encontrarse con obreros cargando puertas y azulejos para una casa en construcción, veinteañeros al borde de la emancipación y padres entusiasmados con la oportunidad de enseñar a sus hijos objetos de otra época —la suya—.
  • La bicicleta es el vehículo perfecto para recorrer una ciudad tan ajena a las cuestas como Valencia —desde 2010 puede utilizarse Valenbisi, servicio de alquiler de bicicletas públicas— y animarse a explorar lugares que se salen del circuito habitual. El centro cultural Espai Rambleta se encuentra entre los barrios de Sant Marcel.li y Sant Isidre. Este mes pasarán por sus salas Micah P. Hinson, Josh Rouse o Nacho Vegas, el festival Surforama, Yllana y los ingleses New Movement Collective con el espectáculo Please, be seated, que combina danza, arquitectura, cine y música —y que, para más señas, está inspirado en La broma, de Milan Kundera—. El centro cultural está situado al lado del parque de la Rambleta, ideal para un pic-nic. (larambleta.com)
    10La Rambleta La bicicleta es el vehículo perfecto para recorrer una ciudad tan ajena a las cuestas como Valencia —desde 2010 puede utilizarse Valenbisi, servicio de alquiler de bicicletas públicas— y animarse a explorar lugares que se salen del circuito habitual. El centro cultural Espai Rambleta se encuentra entre los barrios de Sant Marcel.li y Sant Isidre. Este mes pasarán por sus salas Micah P. Hinson, Josh Rouse o Nacho Vegas, el festival Surforama, Yllana y los ingleses New Movement Collective con el espectáculo Please, be seated, que combina danza, arquitectura, cine y música —y que, para más señas, está inspirado en La broma, de Milan Kundera—. El centro cultural está situado al lado del parque de la Rambleta, ideal para un pic-nic. (larambleta.com)
  • “¿Qué comería un japonés antes de morir? Desde luego, no sushi”, asegura la valenciana Sonia Chaqués, propietaria junto a su marido, Koji Tanaka, de Tora, una izakaya —taberna tradicional— donde degustar los platos que sí forman parte de la dieta habitual de los nipones: tataki de ternera —uno de los platos más solicitados por los japoneses residentes en Valencia—, yakisoba (tallarines fritos), kaarage —pollo macerado con sake y jengibre— o tempura. Después de vivir en Kawasaki y en Barcelona, la pareja decidió “dar un salto al vacío” —la experiencia de Tanaka en la cocina se remonta a su época de estudiante— y regresar a Valencia para abrir un local que ofreciera una alternativa a los japoneses que se han popularizado en España, muy volcados en el sushi. (www.toravalencia.com)
    11Taberna Tora “¿Qué comería un japonés antes de morir? Desde luego, no sushi”, asegura la valenciana Sonia Chaqués, propietaria junto a su marido, Koji Tanaka, de Tora, una izakaya —taberna tradicional— donde degustar los platos que sí forman parte de la dieta habitual de los nipones: tataki de ternera —uno de los platos más solicitados por los japoneses residentes en Valencia—, yakisoba (tallarines fritos), kaarage —pollo macerado con sake y jengibre— o tempura. Después de vivir en Kawasaki y en Barcelona, la pareja decidió “dar un salto al vacío” —la experiencia de Tanaka en la cocina se remonta a su época de estudiante— y regresar a Valencia para abrir un local que ofreciera una alternativa a los japoneses que se han popularizado en España, muy volcados en el sushi. (www.toravalencia.com)
  • Corría 2008, Berlusconi acababa de ganar —una vez más— las elecciones y a tres italianos, Riccardo Antenucci, Piermaria Zavarese y Lorenzo Donvito, les pareció que era hora de hacer las maletas e instalarse en Valencia para montar un centro cultural. Encontraron el local, lo reformaron, peinaron las calles en busca de muebles y abrieron el café-librería Ubik. Ofrecen un menú de mediodía con productos ecológicos comprados en el mercado de Ruzafa, cafés, mistelas, cervezas valencianas, la última novela de Jean Echenoz o libros de segunda mano y actividades de todo tipo, desde catas de vinos hasta proyección de cortos y talleres para niños. En el servicio organizan La expo del baño, este año con la obra del artista de Alboraya Francesc Marco, que ha recreado la Divina Comedia:“Los lavabos comunes son el Purgatorio; el baño de chicas, el Paraíso, y el de los chicos, el Infierno”. (ubikcafe.blogspot.com.es)
    12Ubik Café Corría 2008, Berlusconi acababa de ganar —una vez más— las elecciones y a tres italianos, Riccardo Antenucci, Piermaria Zavarese y Lorenzo Donvito, les pareció que era hora de hacer las maletas e instalarse en Valencia para montar un centro cultural. Encontraron el local, lo reformaron, peinaron las calles en busca de muebles y abrieron el café-librería Ubik. Ofrecen un menú de mediodía con productos ecológicos comprados en el mercado de Ruzafa, cafés, mistelas, cervezas valencianas, la última novela de Jean Echenoz o libros de segunda mano y actividades de todo tipo, desde catas de vinos hasta proyección de cortos y talleres para niños. En el servicio organizan La expo del baño, este año con la obra del artista de Alboraya Francesc Marco, que ha recreado la Divina Comedia:“Los lavabos comunes son el Purgatorio; el baño de chicas, el Paraíso, y el de los chicos, el Infierno”. (ubikcafe.blogspot.com.es)
  • Antaño Casa Montaña abría a las 6.00 para calmar la sed de los trabajadores portuarios. Hoy, se acercan a mediodía para tomar el aperitivo o comer en esta bodega fundada en 1836 por la familia Montaña-Romeu, que sus sucesivos propietarios han ido renovando sin borrar las huellas del pasado. La barra de mármol, los añejos barriles y los carteles taurinos siguen ahí. La carta de vinos incluye mil referencias. Y para comer, clásicos como michirones (habas estofadas), clóchinas valencianas (mejillones pequeños), croquetas de bacalao con piñones o boquerones fritos. Una vez allí, merece la pena recorrer el Cabañal, el barrio de pescadores, y admirar sus fachadas modernistas.  (www.emilianobodega.com)
    13Casa Montaña Antaño Casa Montaña abría a las 6.00 para calmar la sed de los trabajadores portuarios. Hoy, se acercan a mediodía para tomar el aperitivo o comer en esta bodega fundada en 1836 por la familia Montaña-Romeu, que sus sucesivos propietarios han ido renovando sin borrar las huellas del pasado. La barra de mármol, los añejos barriles y los carteles taurinos siguen ahí. La carta de vinos incluye mil referencias. Y para comer, clásicos como michirones (habas estofadas), clóchinas valencianas (mejillones pequeños), croquetas de bacalao con piñones o boquerones fritos. Una vez allí, merece la pena recorrer el Cabañal, el barrio de pescadores, y admirar sus fachadas modernistas. (www.emilianobodega.com)
  • En marzo de 2011 Celia Aragó, Olga Vázquez y Juan de Inés inauguraron el restaurante Copenhagen con un propósito: “Acercar la cocina vegetariana a los no vegetarianos”. A los que alegan que no les gusta la verdura o que temen quedarse con hambre en un restaurante como el suyo, Aragó les dice: “Tienen que saber que la cocina vegetariana es muy variada, hay también pastas y arroces. Hay que perderle el miedo”. En Copenhagen pueden comerse desde unas patatas bravas hasta un curri hindú con arroz aromático o buñuelos de tofu y berenjena. Su reclamo para atraer a una clientela diversa —además de una carta muy trabajada— fue el local de inspiración escandinava diseñado por Borja García y Laura Ros. Su propuesta ha sido tan bien recibida que la expansión nórdica continúa: el pasado verano abrieron Malmo a la vuelta de la esquina —literalmente— y acaban de inaugurar Oslo en el barrio del Carmen. Los tres locales mantienen la filosofía del restaurante-madre: comida fresca y sana, y una buena carta de gin tonicsy de cervezas valencianas (tienen hasta 30 referencias, de las más completas de la ciudad). (www.copenhagenvalencia.com)
    14Copenhagen En marzo de 2011 Celia Aragó, Olga Vázquez y Juan de Inés inauguraron el restaurante Copenhagen con un propósito: “Acercar la cocina vegetariana a los no vegetarianos”. A los que alegan que no les gusta la verdura o que temen quedarse con hambre en un restaurante como el suyo, Aragó les dice: “Tienen que saber que la cocina vegetariana es muy variada, hay también pastas y arroces. Hay que perderle el miedo”. En Copenhagen pueden comerse desde unas patatas bravas hasta un curri hindú con arroz aromático o buñuelos de tofu y berenjena. Su reclamo para atraer a una clientela diversa —además de una carta muy trabajada— fue el local de inspiración escandinava diseñado por Borja García y Laura Ros. Su propuesta ha sido tan bien recibida que la expansión nórdica continúa: el pasado verano abrieron Malmo a la vuelta de la esquina —literalmente— y acaban de inaugurar Oslo en el barrio del Carmen. Los tres locales mantienen la filosofía del restaurante-madre: comida fresca y sana, y una buena carta de gin tonicsy de cervezas valencianas (tienen hasta 30 referencias, de las más completas de la ciudad). (www.copenhagenvalencia.com)
  • “Más bonita que ninguna, más bonita que ninguna  más bonita que ninguna dicen todos al mirarme”. Esta canción de Rocío Dúrcal encierra el nombre del restaurante de los hermanos Pilar y Óscar Lázaro (cocinera e interiorista). Sus paredes son blancas, y sus ventanas y puertas, azules. La Más Bonita presume de cocina sin interrupciones —sirven comida casera y ecológica de ocho de la mañana a medianoche— y desde una posición envidiable en el paseo de la playa de la Patacona. Los dueños recomiendan no abandonar el local sin antes haber probado la milhojas de berenjena y tomate con queso de cabra al pesto, la miniburguer,el bocata La Más Bonita o las tartas de Pilar. (www.lamasbonita.es)
    15La más bonita “Más bonita que ninguna, más bonita que ninguna / más bonita que ninguna dicen todos al mirarme”. Esta canción de Rocío Dúrcal encierra el nombre del restaurante de los hermanos Pilar y Óscar Lázaro (cocinera e interiorista). Sus paredes son blancas, y sus ventanas y puertas, azules. La Más Bonita presume de cocina sin interrupciones —sirven comida casera y ecológica de ocho de la mañana a medianoche— y desde una posición envidiable en el paseo de la playa de la Patacona. Los dueños recomiendan no abandonar el local sin antes haber probado la milhojas de berenjena y tomate con queso de cabra al pesto, la miniburguer,el bocata La Más Bonita o las tartas de Pilar. (www.lamasbonita.es)
  • Las hermanas son dos, Teresa y Cristina Almeida, y Ro responde a Roberto González, marido de la segunda. Sisters & Ro es su tercera tienda en ocho años. Todas, cuentan, empezaron de la misma forma: “Abriendo una botella de vino”. De hecho, la primera fue Envinarte —Teresa es sumiller—, una tienda especializada en vinos, a la que siguió, al poco tiempo, Envinarte Fusión (ambas en el barrio del Carmen), una combinación de deli,tienda de regalos y ropa. Sisters & Ro, tienda de moda para hombre y mujer, abrió este año. Con este local, “que es todo escaparate”, se instalan en un nuevo barrio, el Ensanche, en el que desembarcan con mercancía descubierta en ferias de Holanda, Francia o Inglaterra. “Hay un tipo de ropa que no se podía encontrar en Valencia”. Hasta ahora. Han reunido más de 25 marcas distintas, como Tenkey y Scotch & Soda, para chicos; o Meisie y See u Soon, para chicas. (www.envinarte.es)
    16Sisters & Ro Las hermanas son dos, Teresa y Cristina Almeida, y Ro responde a Roberto González, marido de la segunda. Sisters & Ro es su tercera tienda en ocho años. Todas, cuentan, empezaron de la misma forma: “Abriendo una botella de vino”. De hecho, la primera fue Envinarte —Teresa es sumiller—, una tienda especializada en vinos, a la que siguió, al poco tiempo, Envinarte Fusión (ambas en el barrio del Carmen), una combinación de deli,tienda de regalos y ropa. Sisters & Ro, tienda de moda para hombre y mujer, abrió este año. Con este local, “que es todo escaparate”, se instalan en un nuevo barrio, el Ensanche, en el que desembarcan con mercancía descubierta en ferias de Holanda, Francia o Inglaterra. “Hay un tipo de ropa que no se podía encontrar en Valencia”. Hasta ahora. Han reunido más de 25 marcas distintas, como Tenkey y Scotch & Soda, para chicos; o Meisie y See u Soon, para chicas. (www.envinarte.es)