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Sijs y Le Corbusier en el Punjab

El Templo Dorado de Amritsar atrae a más visitantes en India que el propio Taj Mahal

Un peregrino se baña en el estaque que rodea el templo dorado de Amritsar, santuario sagrado para los sijs.
Un peregrino se baña en el estaque que rodea el templo dorado de Amritsar, santuario sagrado para los sijs.

El sijismo es una religión muy extendida en India con algunas costumbres muy particulares. Los sijs llevan turbante, tienen prohibido cortarse cualquier cabello del cuerpo y deben llevar un peine de madera siempre a mano. Se trata de la novena religión del mundo por número de creyentes. Su bastión en la India está en la región del Punjab, en el noroeste del país lindado con Pakistán. Allí, en Amritsar, una de las ciudades fronterizas, está el Harmandir Sahib, el Templo dorado, su lugar de culto más sagrado.

Este es el objetivo principal de nuestro viaje al corazón del Punjab, a 480 kilómetros de Nueva Delhi. Envueltos en música hindú, entramos por una pasarela en esta pequeña joya de color dorado erigida en medio de un estanque, dentro a su vez de un recinto amurallado. Desde el interior, donde se llevan a cabo los rituales sijs, se puede acceder al piso superior para tener una panorámica de todo este espectacular conjunto.

Los seguidores de esta religión, mezcla de hinduismo e islamismo, deben venir hasta aquí en peregrinación al menos una vez en la vida. Nosotros entramos con el joven sij Guramarpreet, que se emociona al ver por primera vez con sus propios ojos el resplandeciente edificio. El Templo dorado atrae a unos 100.000 visitantes al día, más incluso que el mismísimo Taj Mahal.

La obra de Le Corbusier en Chandigarh. ampliar foto
La obra de Le Corbusier en Chandigarh.

La siguiente parada en Amritsar es la frontera indo-pakistaní, donde cada día a media tarde tiene lugar la ceremonia de la Wagah. Con graderíos repletos de indios en un lado y de paquistaníes en el otro, las guardias fronterizas de cada país realizan paseos militares y enfrentamientos simbólicos. Mientras, unos y otros en el público rivalizan por ver quién jalea a los suyos con más fuerza.

De regreso a Nueva Delhi, nos detenemos en la ciudad de Chandigarh, una metrópolis diseñada por el brillante arquitecto racionalista Le Corbusier. La ciudad fue concebida como una nueva capital para el Punjab, aunque también lo es para el estado de Haryana. Son de obligada visita el Palacio de la Asamblea, donde están las instituciones gubernamentales (hay que solicitar un pase con antelación), y el Jardín de rocas.

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