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CITAS

Faldas largas y a bailar

La danza del Pochó, de raíces mayas, es el rito que despierta mayor expectación en el carnaval de Tenosique, en la ciudad mexicana de Tabasco

Tres mujeres con el traje típico de la danza del Pochó de Tenostique. Ampliar foto
Tres mujeres con el traje típico de la danza del Pochó de Tenostique.

Las mujeres bailan en silencio extendiendo sus largas faldas. Alrededor de ellas, los hombres se mueven con libertad haciendo sonar los bastones y arrojando harina y agua al público; gritan y hacen chistes al son de tambores y flautas. Los tigres, que al principio persiguen a los hombres, al final son capturados por estos. La danza del Pochó es uno de los rituales más esperados del carnaval de Tenosique, localidad de 31.000 habitantes al sureste de México, cerca de la frontera con Guatemala. Se trata de una danza maya que no solo sigue vigente en la actualidad, sino que cada año gana en presencia y adeptos. El carnaval empieza con decenas de personas, y terminan bailando miles. Tal vez su popularidad se deba a lo curioso de las vestimentas y lo genuino de los bailes, o tal vez a que los visitantes aprovechan para conocer, de paso, un rincón fuera de los circuitos turísticos habituales de México.

Los tres personajes principales de la danza del Pochó de rn Tenosique, en Tabasco (México): las pochoveras (mujeres), con sus largas faldas; los cojós (hombres), con sus máscaras de maderas y capas blancas, y en primer plano un tigre. ampliar foto
Los tres personajes principales de la danza del Pochó de Tenosique, en Tabasco (México): las pochoveras (mujeres), con sus largas faldas; los cojós (hombres), con sus máscaras de maderas y capas blancas, y en primer plano un tigre.

La danza del Pochó representa la purificación de los seres humanos a través de una lucha entre el bien y el mal. Los tres personajes que intervienen en ella son el Cojó, la Pochovera y el Tigre. El Cojó va vestido con el típico sombrero mexicano de ala ancha. En la copa lleva prendidas largas hojas verdes de caña y en el ala flores rojas de buganvilla. Dos pañuelos en la cabeza y una máscara de madera. Sobre la camisa y anudado en los hombros, un costal blanco. Las manos van cubiertas con guantes o calcetines. En la cintura se atan hojas verdes de castaña, a modo de faldilla, y en las piernas, a modo de polainas, hojas secas de plátano y de joloche (hojas de la mazorca del maíz). Llevan un bastón hueco con semillas en su interior, para hacerlo sonar.

Pañuelo de colores

La Pochovera luce el mismo sombrero adornado que el de los hombres. Va a cara descubierta, viste falda larga floreada, camisa blanca y, sobre los hombros, un paliacate (pañuelo de vivos colores), collares y pendientes.

Guía

Faldas largas y a bailar

Cómo ir

» Tenosique de Pino Suárez se encuentra a 355 kilómetros (algo más de cuatro horas) en coche desde Ciudad del Carmen y su aeropuerto.

Información

» www.tenosique.com.

» http://tenosique.gob.mx donde se encuentra un listado de los hoteles en Tenosique.

» Turismo de Tabasco (http://visitetabasco.com).

» www.tabasco.gob.mx

» Oficina de Turismo de México (www.visitmexico.com/es).

Los Tigres se untan todo el cuerpo con siscab (tierra blanca) y después se pintan círculos negros con la boca de una botella impregnada en carbón. Sobre la cabeza y los hombros llevan la piel del ocelote o jaguar. En la boca, una gran flor.

El maligno dios Pochó quiere destruir a los Cojóes (hombres) que, dejándose arrastrar por el mal, se quedan sin razón (cuerpo de hojas y cara de madera) y manda a unos tigres para que los devoren. Y utiliza a las Pochoveras (mujeres) como mediadoras.

El capitán es el encargado de velar el fuego sagrado y conservar los rituales de la tradición. Se elige en asamblea entre los indígenas de mayor prestigio. El pueblo se reúne con mucho jaleo frente a su casa, lanzando al tejado todo tipo de objetos, hasta que sale aceptando el cargo para el próximo año.

El carnaval de Tenosique dura varias semanas. Empieza en el atardecer del 19 de enero, víspera de san Sebastián, para conseguir la bendición del santo. El Ayuntamiento regala harina a los que se acerquen. Todos contra todos, se lanzan agua, harina o talco y huevos puques (caducados). Es el baile de la tiradera de harina. Al amanecer del día 20, el pitero recorre los barrios anunciando el carnaval. Finalmente, se dirige a casa del capitán, a la que acudirán cojóes, pochoveras, tigrillos y todo el que siga la música de los tambores y las flautas. Allí tomarán dulces y licores. Después se dirigirán por las calles representando la danza del Pochó hasta llegar a la plaza principal, donde las autoridades municipales darán el banderazo de comienzo del carnaval.

En la segunda y tercera semana se celebran las exhibiciones y los concursos: de Reina del Carnaval, de Rey Feo, de comparsas, de música, de la danza del Pochó, de la danza de los Blanquitos, que simboliza la represión de los esclavos, y de los toros de Petate, que son una burla a las corridas de toros y a los ganaderos españoles de la época colonial. Los sábados se hacen los grandes bailes de carnaval y, cada domingo, la representación de la danza del Pochó.

El martes de carnaval (4 de marzo), después de representar la danza del Pochó por última vez, “recogen los pasos”, es decir, desandan lo andado y se quitan las máscaras y los trajes. Esto simboliza que el mal ha sido vencido y los hombres recuperan la razón. Al llegar la noche, el Pochó está gravemente enfermo. La gente se reúne en casa del capitán, a modo de velorio. Toman café, atole (bebida hecha con maíz) aguardiente, tamales y dulces. Charlan con la música de los tambores, que no cesa en toda la noche, y al alba el ritmo se va haciendo cada vez más lento hasta que los tambores callan por completo. Silencio: el Pochó ha muerto. Pero todavía no se terminan las fiestas: el miércoles de ceniza (este año, 5 de marzo) salen las viudas vestidas de negro, rodeadas de niños, muchas simulando un embarazo a punto de parir y, llorando a grito pelado, piden dinero para el entierro. Una persona designada lee el testamento de Juan Carnaval. Entre risas sacan su cuerpo a la calle para prenderle fuego.

Cuando la fiesta termina, es momento de conocer el bello Estado de Tabasco con su exuberante vegetación tropical. Tenosique se encuentra en la región de los Ríos, llamada así por sus múltiples riachuelos, arroyos, lagunas, albuferas y cenotes. También están los pantanos de Centla, el humedal más extenso de Norteamérica con 302.700 hectáreas, y los ríos Usumacinta y Grijalvo. Y muy cerca, el impresionante sitio arqueológico maya de Palenque.

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