Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Refugio principesco en un bosque finlandés

A 50 kilómetros de Helsinki, un elegante hotel donde se refugiaron los Romanov en 1917

Los cuatro mayordomos del hotel: Charlotta, Jere, Tina y Robert. Ampliar foto
Los cuatro mayordomos del hotel: Charlotta, Jere, Tina y Robert.

Los orígenes de Haikon Kartano -la finca de Haikko-, en la bahía de Porvoo, a unos 50 kilómetros al este de Helsinki, datan de 1362, cuando se construyó aquí un monasterio dominico. A lo largo de los siglos, en este mismo lugar se levantaron, quemaron y reconstruyeron varias edificaciones. En 1871, la propiedad pasó a manos de un general del ejército zarista, Sebastian von Etter, convirtiéndose en uno de los lugares preferidos de la dinastía Romanov. Fue así cómo se refugiaron en este lugar el Gran Duque Cirilo Vladímorovich y su esposa al estallar la revolución bolchevique en Rusia en 1917. Y aquí nació el príncipe heredero del trono ruso, Vladimiro Kirílovich de Rusia.

Años más tarde, en 1966, con una nueva mansión recién construida, aquel refugio principesco se transformó en el hotel que es hoy.

Rincón para un café en el hotel Haikko Manor en Porvoo (Finlandia). ampliar foto
Rincón para un café en el hotel Haikko Manor en Porvoo (Finlandia).

Haikon Kartano es seguramente el hotel más galardonado de Finlandia. En la primavera pasada experimentó una interesante modernización. En la actualidad el establecimiento ofrece cuatro habitaciones imperiales (de categoría superior), cinco suites y otras 15 clásicas. El nuevo alfombrado es belga, mientras que las cortinas y los tapices son de origen finlandés al igual que el mobiliario de madera.

El hotel está situado entre abetos y abedules en una idílica bahía. El interior contiene amplios espacios comunes, como el salón Amarillo, en cuyas paredes se exhiben tres obras originales de Albert Edelfelt, el padre de la pintura realista de Finlandia.

"La buena atención al cliente no pasa nunca de moda", dice Juha Mahönen, director del hotel. "Además de la modernización de las habitaciones y la incorporación de las nuevas tecnologías, hemos querido llevar la atención a un nivel más personal. Así es como hemos concebido un moderno servicio de mayordomos", relata. En efecto, Haikon Kartano ha contratado a cuatro jóvenes con experiencia en atención al cliente, cuya principal tarea es que el huésped se sienta como un príncipe.

El hotel tampoco ha descuidado la gastronomía. El chef Jari Uotila se esmera en buscar los mejores productos del entorno. Durante el verano y el otoño se puede degustar el lucio perca, un fino pescado del Mar Báltico, junto arándanos y setas. En invierno, el plato estrella es el filete de toro a la saltinbocca acompañado de salsa de Madeira.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.